lunes, 30 de septiembre de 2013

LO S PERO SIGO

LO S PERO SIGO
Texto: 1 Reyes 22:1-28
1 Tres aos pasaron sin guerra entre los sirios e Israel. 2 Y aconteci al tercer ao, que Josafat rey de Jud descendi al rey de Israel. 3 Y el rey de Israel dijo a sus siervos: No sabis que Ramot de Galaad es nuestra, y nosotros no hemos hecho nada para tomarla de mano del rey de Siria? 4 Y dijo a Josafat: Quieres venir conmigo a pelear contra Ramot de Galaad? Y Josafat respondi al rey de Israel: Yo soy como t, y mi pueblo como tu pueblo, y mis caballos como tus caballos. 5 Dijo luego Josafat al rey de Israel: Yo te ruego que consultes hoy la palabra de Jehov. 6 Entonces el rey de Israel reuni a los profetas, como cuatrocientos hombres, a los cuales dijo: Ir a la guerra contra Ramot de Galaad, o la dejar? Y ellos dijeron: Sube, porque Jehov la entregar en mano del rey.
7 Y dijo Josafat: Hay an aqu algn profeta de Jehov, por el cual consultemos?
8 El rey de Israel respondi a Josafat: An hay un varn por el cual podramos consultar a Jehov, Micaas hijo de Imla; mas yo le aborrezco, porque nunca me profetiza bien, sino solamente mal. Y Josafat dijo: No hable el rey as.
9 Entonces el rey de Israel llam a un oficial, y le dijo: Trae pronto a Micaas hijo de Imla.
10 Y el rey de Israel y Josafat rey de Jud estaban sentados cada uno en su silla, vestidos de sus ropas reales, en la plaza junto a la entrada de la puerta de Samaria; y todos los profetas profetizaban delante de ellos.
11 Y Sedequas hijo de Quenaana se haba hecho unos cuernos de hierro, y dijo: As ha dicho Jehov: Con stos acornears a los sirios hasta acabarlos.
12 Y todos los profetas profetizaban de la misma manera, diciendo: Sube a Ramot de Galaad, y sers prosperado; porque Jehov la entregar en mano del rey.
13 Y el mensajero que haba ido a llamar a Micaas, le habl diciendo: He aqu que las palabras de los profetas a una voz anuncian al rey cosas buenas; sea ahora tu palabra conforme a la palabra de alguno de ellos, y anuncia tambin buen xito.
14 Y Micaas respondi: Vive Jehov, que lo que Jehov me hablare, eso dir.


Conocer lo que tenemos que hacer y continuar sin detenernos es sin duda un defecto que los humanos podemos hacer porque tomamos decisiones incorrectas esperando que las condiciones mejoren y puedan llegar a corregirse. En este pasaje miramos el proceso que se sigue cuando cometemos errores sin que nos percatemos desde donde se arranc el problema.
Comienza la historia con el acercamiento de Josafat rey de Jud hacia Acab rey de Israel y en este camino podemos preguntarnos si fue lo ms acertado, porque realmente cul habr sido la razn para acercarse a Acab, se espera que el motivo sea para trabajar, para hacer cosas productivas o mejor an para adorar al Seor.
Cuando el Seor nos convoca es una forma de estar con otros, pero hay acercamientos que son un verdadero descenso como dice de Josafat rey de Jud, pues no fue solo fsico al bajar de Jerusaln a Samaria. El demostrar acercamiento y afinidad puede ser interpretado por la otra parte a quien nos acercamos como una oportunidad para moverlo o manipular de acuerdo a sus intereses.
Acab expresa el problema y trata de participarlo al rey Josafat, dijo: hemos perdido a Galaad de los Sirios y necesitamos ayuda para recuperarla, quieres venir conmigo? Esto puso un compromiso para Josafat al estar frente a frente, pues si hubiera estado en Jerusaln hubiera podido decir a la peticin de Acab, no puedo en este momento por cualquier motivo.
La afirmacin de Josafat fue grave al decir "yo soy como t, tambin mi pueblo y mis caballos, pues esta equivalencia no solo debe ser externa o aun de sangre, sino tambin de espritu, y es aqu cuando cambia la situacin pues podemos parecernos a otros pero el Espritu Santo que nos hace iguales a los que lo tenemos su gobierno en nuestras vidas, pero es muy diferentes con quienes no lo tienen al Seor aunque tengamos afinidad, y algn tipo de cercana.


UN ERROR DEL QUE SE QUIERE APARTAR
Aunque no lo dice se puede pensar que Josafat aunque haya dado un s a Acab, trataba de poner una barrera en lo espiritual para que la otra parte desista y ser librados del compromiso hecho por nuestra lengua. Estando en su casa posiblemente no quera desairar al rey dicindole no voy contigo, pero al consultar al Seor era asegurarse que no hara una locura lo que se dispona a hacer.
Acab reuni a cuatrocientos profetas lo cual probara que la decisin de ir a la batalla contra los sirios sera firme superando esa barrera, pues no podan estar equivocados todos ellos. La respuesta de todos ellos fue sube porque el Seor te la entregar en tu mano. Hasta aqu parece que no se salvara de acompaarlo a la batalla.
Josafat tuvo que insistir en preguntar si exista algn profeta del Seor para consultarle, esta es una afirmacin que estaba diciendo que no estaba de acuerdo con la opinin de aquellos primeros profetas. Micaas era el profeta del Seor a quien podran consultar aunque siempre le profetizaba mal dijo Acab, lo cual hablaba del desacuerdo con su palabra. Josafat le dice que no hablara as, lo que le trataba de decir era que no tuviera predisposicin de escuchar la palabra, sabiendo que cuando rechazamos la palabra quedamos expuestos.
As sucede cuando nosotros pensamos que los siervos de Dios tienen algo contra nosotros, cuando realmente los verdaderos, solo transmiten lo que el Seor pone en sus corazones, y cuando se ministra no hay en mente daar a nadie o maltratar a nadie sino poner la palabra del Seor en los corazones.


QUIEN PAGA POR EL SHOW?
El rey Acab pagaba el show que otros montaban de acuerdo a su necesidad porque era el rey, y as tambin nosotros podemos venir a ser reyesitos que tenemos control sobre otros y tener un efecto similar donde la otra parte conoce su papel y el beneficio que quiere. Existen cosas que sabemos como son en realidad y que no estn correctas o que no son buenas, pero seguimos adelante, como si fuera todo real y como si nada se estuviera fingiendo. Hoy da mucha gente paga bien para que le mientan, y mientras tengan recursos y poder siguen, parecen satisfacer la necesidad interna de una voz que les diga que sigan adelante aunque sea algo irreal. Personas que quieren seguir sus vidas como estn sabiendo que todo es una mentira, as se posponen decisiones que nunca se harn, aun sufriendo con tal de no perder otras cosas que al final sern irrelevantes.
Los reyes estaban sentados en sus sillas vestidos de ropas reales, lo cual era comprometedor para aquellos profetas que estaban dispuestos a satisfacer las palabras que queran escuchar. El que se siente como un empleado o esclavo se sentir obligado a no hacer nada que vaya a provocar incomodidad para el rey o poderoso.
Sedequas era quien mejor representaba a este grupo de serviles profetas, pues un pequeo detalle fue que se haba hecho cuernos de hierro para decir que acorneara a los sirios hasta terminarlos. Pero si se haba hecho los cuernos anticipadamente significa que ya tena el mensaje de "Dios" sin consultar en el momento, sino que era una profeca pre-fabricada. Sedequas saba esto pero segua, es decir estaba claro que no entregaba palabra del Seor pero quedara bien con el rey, la mentira se haba apoderado de la razn y de la lgica ms elemental.


SEGUIR A LA VERDAD O AL ESPIRITU DE MENTIRA
El profeta Micaas antes de presentarse ante los reyes fue reconvenido por el mensajero que lo llam dicindole que profetizara conforme a los otros profetas para que no fuera disonante (sino que anunciara buen xito), pues el rey no quera or algo diferente pues su intencin era ir a pelear, ya que estaba obstinado en hacerlo. As es aquel que se empea en algo y no puede soportar que alguien le diga lo contrario a sus deseos.
El profeta Micaa se compromete a decir solo lo que el Seor le dijera y bajo esa premisa la palabra del Seor fue para probarlos, al decirles que subieran a pelear y seran prosperados. Esto es sin duda lo que todos queremos que nos digan (que vamos a salir bien), y a la vez lo que a muchos nos gustara hablarles a los dems para que nos aprecien, de esta manera mucha gente que se cree exitosa estar siguiendo este tipo de mensaje.
Pero el rey le exige que le diga la verdad, esto porque saba que no era la palabra del Seor; siempre existe algo que nos alerta que no es correcto lo que nos dicen, en el fondo Acab saba la voluntad de Dios pero no la quera obedecer. Entonces Micaa dice la palabra del Seor la cual no llevaba prosperidad sino que al contrario mir esparcido a Israel como ovejas que no tienen pastor. Si lo invertimos se podra decir que el prspero es aquel que tiene Pastor, pues nada nos faltar con el Seor.
El profeta les revela cmo un espritu de mentira sali para engaarlos para que fuera Acab a pelear contra Siria, y Sedequas golpea en la mejilla al profeta Micaa por no reconocer que ya no haba Espritu del Seor en l. Micaas fue metido en la crcel por el rey diciendo que lo mantuvieran hasta su regreso de la batalla segn el rey volvera en paz, por lo que la respuesta del profeta fue: si llegas a regresar en paz es porque no el Seor no ha hablado por m, dicho de otra manera se entendera: si no vuelves ser porque el Seor s habl por m.

Al hombre natural y al cristiano carnal le gusta escuchar las mentiras buenas para motivarse y seguir por ese camino equivocado, aunque su conciencia les diga que no es lo correcto, sin embargo aunque alguien se atreva a decir la verdad, parece que cuando se est obstinado simplemente se sigue. Que el Seor nos ayude a que no haya mentira en quienes nos hablan, nos presiden, y nos aconsejan, y que cuando alcancemos a ver el error, la equivocacin como se la mostraron a Acab y aun las consecuencias de continuar en esa decisin, podamos detenernos y corregir, y de esta manera no lamentar las malas decisiones fuera de la voluntad de Dios.

domingo, 22 de septiembre de 2013

La identidad del siervo de Dios

Texto: Filipenses 2:1-8
1 Por tanto, si hay alguna consolacin en Cristo, si algn consuelo de amor, si alguna comunin del Espritu, si algn afecto entraable, si alguna misericordia,
2 completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unnimes, sintiendo una misma cosa.
3 Nada hagis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los dems como superiores a l mismo;
4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual tambin por lo de los otros.
5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo tambin en Cristo Jess,
6 el cual, siendo en forma de Dios, no estim el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despoj a s mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
8 y estando en la condicin de hombre, se humill a s mismo, hacindose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.


La identidad en Cristo se adquiere por la fe y mientras vivimos tenemos que hacer el esfuerzo para adquirir esa identidad, pues llegar un momento que se alcanzar toda la estatura y la plenitud de Cristo, el apstol Pablo a una altura de la vida con mucha recorrido en el ministerio y con mayor identidad con Cristo pensaba que su muerte era ganancia Fil 1:21.
La preocupacin hoy en da es que como cristianos la identidad denominacional es tan fuerte, socializante y confusa al evangelio que no permita a muchos adquirir la identidad de Cristo, que solo se alcanza a travs del evangelio. Cuando estaba preso el apstol se preocupaba porque algunos encontraron la oportunidad de predicar el evangelio con buenas intenciones, pero otros lo hacan por vanagloria, para incorporar sus propias doctrinas de hombres y para darse el lugar que no les corresponda.
El apstol peda a los filipenses que vivieran de acuerdo al evangelio Fil 1:27 y esto tiene que ver con la identidad y el impacto en nuestra vida, manifestada en tener un mismo propsito, y hacer una lucha espiritual unnime, esto por la fe que nos ha sido revelada en su gracia. La lucha actual para hacer prevalecer la fe en nuestra sociedad requiere de pasar de una actitud pasiva a una activa donde se defiende la fe, esto viene de un impacto de la identidad del Seor en nuestra vida.


QU SENTIMOS EN CRISTO?
La unin en Cristo, qu provoca en nosotros? Si nos unimos en matrimonio esa unin provoca un sentir que va hacindose ms fuerte y aunque es cambiante, con el tiempo entendemos mejor algunas cosas que antes no podamos.
El estmulo por vivir en el Seor es importante cuando lo ponemos en perspectiva el servicio a Dios, pues como cristianos la vivencia es diferente, y as como pasa a algunos que no obedecieron a Dios en la decisin del matrimonio su sentir no es tan bueno, influenciada obviamente por su vivencia y su opinin puede ser dura y contradictoria al matrimonio. Lo que se siente en un momento dado podra no alcanzar a mover el deseo de servir a Dios genuinamente, porque todava no doblega nuestra voluntad.
La identidad en Cristo es importante porque as como un matrimonio puede tener dificultades de identificarse como pareja, en lo espiritual el cristiano puede pasar mucho tiempo sin tener las caractersticas que lo hacen definirse como tal. Esto mismo tiene alguna aplicacin como ministerio, pues si los que servimos no tenemos el mismo sentir espiritual no estamos dejando que Dios nos mueva bendicindonos a todos como congregacin. Por esto existieron muchos profetas en ciertos periodos que actuaron casi solos porque el Seor los tuvo que levantar haciendo a un lado a los dems aun a algunos que tenan un liderazgo formal. Esto suceda porque eran quienes tenan el mismo sentir de Dios.


HGANME COMPLETAMENTE FELIZ
El apstol Pablo tena una gran carga por los hermanos de Filipos, y cunto ms para quienes son siervos del Seor, pues se espera que seamos quienes estemos identificados con el Seor en mayor grado. Los filipenses fueron muy afines con el ministerio de Pablo quien fuera apoyado materialmente, pero haba una exigencia que iba ms all de la buena atencin como servidores. Pueden haber hermanos muy especiales, y el apstol agradeca su apoyo pero esta afinidad y afecto no le limit para decirles lo que quera que alcanzaran en lo espiritual, pues aquellas virtudes no eran suficientes para el servicio eficaz para el evangelio.
Si de verdad me aman, si me quieren consolar, si compartimos un mismo espritu, si realmente me tienen afecto y si me tienen compasin, entonces les pido que tengan una misma identidad con Cristo. Esta es una carta con mucha carga humana como ministro, pues el apstol aunque agradece su apoyo, sin embargo no se guarda el pedirles cambios espirituales.
Esta identidad tiene tres reas donde se manifestar y que como servidores estamos obligados a buscar, y aquellos que no tienen esa disposicin no deberan optar por servir a Dios para no ser estorbo al evangelio de Cristo. Tener el mismo sentir es tener una misma identidad, y esto se muestra en tres niveles en lo siguiente:
Lo que siento dentro. La misma forma de pensar, mi sentir interno, mi opinin, el inters, que deben de ser los del Seor, como servidores no buscamos lo propio, lo personal, sino que estamos para dar a conocer el evangelio y esto significa vivir para los dems y servirles con la identidad del Seor Jess.
Hacia afuera e lo que hago. La identidad nuestra es el amor gape, este debe ser el sello en todo lo que hacemos, an ms en el servicio hacia los dems por cuanto tenemos que ser pequeos, pues si no lo somos y servimos no ser agradable a Dios forzar la humildad.
La proyeccin que tengo. La unanimidad habla de la unin de aliento o de espritu que nos sugiere el tener un mismo esfuerzo en el servicio para el evangelio del Seor. No debemos servir si no se hace fuerza para el mismo lado, y el apstol est dicindoles que es necesario que jalemos juntos, porque si la cabeza quiere una cosa y su mano quiere otra, entonces no tendremos xito as se tengan todos los recursos disponibles. Las metas que perseguimos deben ser las del Seor, aunque tengamos una proyeccin bastante personalizadas la esencia no se perder y por ende la identidad en Cristo.


RECOMENDACIONES Y EJEMPLO
Algunas claves que nos da el apstol es que no hagamos nada que pueda dividir a la iglesia, sea de obra o de palabra porque har destruccin y se perder la identidad del pueblo. Ni tampoco hagamos las cosas para sobresalir creyendo que nos da honor (vanagloria).
El ejemplo es Cristo Jess pues su sentir fue de humillacin al despojarse de su gloria no aprovechando que era Dios. Si yo me aprovecho por tener el ttulo de pastor, dicono, lder, anciano, estamos dando mal ejemplo que no permitir tener el mismo sentir o identidad. La humillacin le llev a hacerse siervo de todos viviendo sin ningn privilegio, comparado a lo hoy nosotros tenemos son mayores privilegios que los que l tuvo.
Solo esa identidad nos har caminar con la obediencia que hubo en el Seor, pues no se consider superior a nadie, por esto permiti sufrir como un hombre pecador siendo puro y sin mancha y hacerlo sin reclamar nada, sin renegar, sin queja, hasta cumplir lo que le enviaron a hacer, dando a conocer el evangelio con todo el poder de Dios.

Pero qu hacemos con todo aquel que ya est en el servicio a Dios y no avanza en su identidad con Cristo, la iglesia puede estar engrosando este grupo de estancados. Se merece una respuesta directa de aquellos que estn sin identificacin con el Seor. Comenzar de nuevo parece que no es una opcin propia del servidor pero puede ser ms fcil la restauracin y adquisicin de la identidad de Dios.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Cuando la fe se está apagando

Texto: 2Timoteo 1:6-7
5 trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.
6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.


La fe antecede a toda la actividad de bendición en el cristiano, de ahí mana y se activa la obra de Dios en nosotros, el apóstol Pablo le dice a Timoteo que existía en él una fe genuina, no fingida que la recibió de su madre y abuela, este es un gran halago y así para los cristianos que tienen una fe genuina en estos tiempos difíciles.
Hoy corremos el peligro de caer en llevar una fe que no es genuina, no efectiva, que no da los frutos esperados en el cristiano, sino que se mueven como con dificultad, camina más por otro tipo de motivaciones que no son parte de lo que el Señor quiere de nosotros, estas pueden venir a dar la sensación de seguridad y de estar en el camino correcto, aunque la fe genuina no se esté fortaleciendo. Esto puede hacer mucho daño y estancar vidas y hasta congregaciones enteras.
La fe no fingida (gr. anupókritos), genuina, sincera, sin hipocresía es la que está haciendo falta hoy día y se puede estar abandonando sin darnos cuenta porque nos preocupamos por muchas cosas que no son la esencia del evangelio, cayendo inclusive en un activismo religioso que nos puede dificultar mirar y valorar que tipo de vida interior tenemos. La fe no tiene ningún sustituto efectivo.
La fe hipócrita es como traer una vela apagada en la oscuridad y comenzar a hablar de todo lo que estamos viendo con esa supuesta luz, sabiendo todos los demás saben que no es cierto lo que decimos que miramos, sin embargo tratándose de lo espiritual no nos atreveríamos a decirle a otros que su fe no es genuina.

AVIVA EL FUEGO
Se está volviendo común que el fuego se apague, principalmente en los cristianos que tienen tiempo de caminar en en la fe, que no comienzan y que inclusive tienen compromiso como servidores en sus congregaciones. Se vuelve difícil mantener ese servicio y que éste sea resultado de un fuego encendido. Parece para algunos que las actividades y el servicio son equivalentes a tener el fuego encendido, y esto está lejos de la realidad, porque puede tenerse saturada la agenda de actividades en la iglesia y no estar encendida nuestra fe, sino que esté apagándose.
Te aconsejo -dice el apóstol Pablo- te hago recordar algo importante que se te pudo haber olvidado, esto se lo dice a Timoteo, esto nos lo dice porque se cae en esa dificultad y no es que no sepamos que nos podemos apagar hasta por el mucho trabajo como posiblemente fuera el caso de Timoteo. Muy poca gente se atreverá a decirnos que nos hemos enfriado y que necesitamos volver a encendernos, el apóstol Pablo como su autoridad cumplió con él, hoy quizá nos ofenderíamos si nos lo dice nuestra autoridad, pero queda nuestra propia conciencia y de cómo escuchamos la voz de Dios a través de la predicación y todos los demás medios que usa el Señor.
Volver a encender es avivar el fuego, esto se manifestará en usar el don de Dios en nosotros con todo, sin escatimar nada, haciendo lo que nos manda el Señor. Este don se refiere más al ministerio que le fue dado por el Señor a través de la imposición de manos u ordenamiento como ministro del Señor.

NO ES DE DIOS LA COBARDÍA
Dejar de estar apagado en la fe es un acto que se requiere de valentía y no de cobardía, timidez, o miedo para salir de ahí. Nos podemos acostumbrar a estar apagados y el Señor nos habla de que la cobardía que no deja iniciar la batalla no viene de él.
Para intentar reavivar el fuego se requiere un esfuerzo, y cuando miramos con detenimiento y conciencia cuales son las cosas que limitan para intentarlo, o qué es lo que nos hace no tener una buena mentalidad para enfrentarlo, nos damos cuenta que se necesita valentía y el espíritu de cobardía puede hacer fracasar todo intento.
La falta de fortaleza moral nos limita cuando no se tiene una vida espiritual genuina, pues volver a empezar algo requiere aceptar que en algo se ha fallado y debemos repararlo; este es el comienzo para volver a encender el fuego. Esto para quien es autosuficiente o arrogante en lo espiritual puede ser una barrera que no lo deje seguir adelante.

NOS HAN DADO PODER, AMOR Y DOMINIO PROPIO
Fuerza, poder y capacidad es lo que el Señor nos ha dado como espíritu para ayudarnos a volver a encender el fuego, porque no sabemos cuantas veces necesitaremos hacerlo en la vida. Se requiere entonces escuchar cuando el Señor nos habla para que no lleguemos a este punto de estar apagado, aquí tiene sentido el no dejar de congregarse.
Encender nuevamente el fuego implica el poder, fuego, la chispa que viene a ser como un milagro, y si bien es cierto que no es un secreto, no es algo que está oculto, reavivar el fuego es casi un milagro para muchos, pues cuánta gente terminan su vida apagados, porque no quisieron aprovechar los recursos de Dios.
El amor sirve para volver a encender y es parte de esa chispa, pues mantener la fe en alto y el ministerio requiere tener el amor activo y no apagado. El amor del Señor está ahí, no se ha perdido aunque alguien se sienta apagado, su manifestación debe ser parte de nuestro carácter y será lo que nos permita volver a comenzar, sentir y estar convencido que el Señor nos sigue amando aunque nuestra fe se haya disminuido, aunque el servicio a él no sea el mismo, nos sigue amando y por ese amor se puede volver a intentarlo.
De igual manera se requiere dominio propio, que es ese control que deberemos volver a tener. Este dominio es la fuerza de disciplina que necesitamos en lo espiritual, pues muchas cosas parecen que no tienen que ver con lo espiritual, pero la falta de disciplina puede destruir la fe, o por el contrario el tomar el control de los diferentes aspectos de nuestra vida pondrán las condiciones favorables a la fe. No se puede dejar de tener dominio tanto a los aspectos internos como a la reacción que tenemos ante los demás.

Si alguno se ha apagado puede analizar que es lo que está faltando para reavivar el fuego de la fe que hará exitoso el don de Dios en nosotros, si es por la falta de control o de amor tenemos el Espíritu Santo que nos ayudará fácilmente si no nos oponemos y dejamos que el temor se fortalezca, porque nunca se comparará a la bendición que se tiene con el fuego encendido de la fe.