lunes, 11 de marzo de 2013

Eres herencia para el Señor


Texto: Sal_127:1-5

La prosperidad viene de Jehová
Cántico gradual; para Salomón.
Sal 127:1  Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican;
Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.
Sal 127:2  Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.
Sal 127:3  He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.
Sal 127:4  Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.
Sal 127:5  Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado
Cuando hablare con los enemigos en la puerta.


Quiero compartir con ustedes el mensaje con motivo de los quince años de mi hija mayor, un evento especial en el cual es difícil expresar lo que deseamos, pero no debe ser solo deseos sino que deben estar basados en el consejo de Dios para la vida de la cumpleañera pero también de nosotros como padres que necesitamos de mucha sabiduría.

Cuando se trata de dar consejo a una joven tenemos que pensar en muchos aspectos que deberán servir para su vida,  para esa nueva etapa, la cual se caracteriza en la necesidad de que todo lo que se ha capitalizado durante su infancia no lo olviden, ya que cada vez como padres perdemos el tipo de control que antes ejercíamos en ellas, ya no se puede tener la misma presencia, no se puede intervenir como lo hacíamos cuando era una niña.

Esta es una etapa intermedia entre la niñez y la madurez, donde se toman decisiones claves para la vida como son: seguir al Señor y no ceder a las deferentes presiones, que quieren estudiar, si se comprometerán con un sueño importante en sus vidas, si harán el esfuerzo necesario, definirán las bases para sus vidas de adultos y para la construcción de una familia para Dios.

PARA LOS PADRES
En la porción bíblica se habla para todos los involucrados pero como padres necesitamos una palabra porque el trabajo no termina, sin embargo el tratamiento será diferente porque han ido adquiriendo su forma de ver las cosas y necesitaremos ser más sabios para seguir siendo el apoyo que ellas necesitan. Como padres queremos hacer las cosas bien y el consejo de Dios para nosotros nos lo ofrece en tres grandes aspectos:

1. LA CASA SE DEBE DE EDIFICAR CON EL SEÑOR. Si él no está en nuestra casa todo lo que hagamos para edificar será en vano, para que nuestro trabajo se mantenga en nuestros hijos. Esto significa que tiene que ser el fundamento para que seamos el tipo de apoyo que ellas necesitan y que a pesar de las dificultades, las tentaciones y los peligros el fundamento del Señor les hará resistir. Cuántos padres pueden por muy buenas intenciones que se tengan estar haciendo nada por no tomar en cuenta al Señor en sus decisiones.
2. EL SEÑOR ES EL MEJOR VIGILANTE. Si nosotros queremos ser guardas sin confiar en el Señor, no podremos cuidar bien alejados del Señor, por esto no debemos enfocar la confianza en la joven, sino en la confianza en el Señor. Si el Señor guarda nosotros lo haremos mejor, pero si nosotros lo hacemos y no lo hace el Señor, entonces será en vano nuestro trabajo, esí será efectivo la labor de cubrir a nuestros hijos.
3. EL AFAN POR DARLES TODO LO MATERIAL NO GARANTIZA EL ÉXITO. Preocuparse y afanarse por brindarles todo lo material sin que les falte nada no asegura que todo saldrá bien porque esto puede robarnos y tomar todas nuestras energías, para que cuando tengamos que hacer lo importante en ellos ya no tengamos ánimos para ellas. Aunque les demos todas las cosas, nos puede hacer creer que hemos cumplido y alejarnos, pero debemos considerar que nada podrá sustituir nuestra presencia, nuestras palabras, nuestra cercanía. Muchas personas tienen que ceder a la presión material para suplir sus necesidades teniendo que salir del país para seguir siendo proveedores pero no deben olvidar que puede existir un precio alto si nos alejamos. Por esto dice el Señor que nos dará sueño para que no nos matemos trabajando y podremos confiar que él suplirá nuestras necesidades.

MI HERENCIA, TU HERENCIA
Los jóvenes deben creer que son herencia del Señor y esto tiene muchas implicaciones, pues no solo es lo que Dios nos da, sino también lo que tenemos que devolverle al él. Este fue el caso de Abraham cuando recibe la promesa de Isaac, pero luego Abraham lo entrega al Señor en holocausto, aunque el Señor detuvo antes de consumarse proveyendo un cordero. El Señor nos da y nosotros lo moldeamos con su ayuda de acuerdo a su palabra para devolvérselos para engrandecer su reino. Este es un tiempo de gran valor para el Señor y de galardón para aquella joven que se guarda pura, que es un ejemplo para los demás jóvenes y que le puede servir en su obra.

Son de gran valor porque es el fruto del vientre, ese es una recompensa, no una carga, esto es posible cuando lo primero que se ha hablado se cumple, es decir cuando estamos en el Señor edificando, vigilando, y sin afán material; serán una recompensa, aunque la palabra hebrea “sakár” significa además de recompensa y galardón, alquiler, lo que nos dice de que no es nuestro para siempre sino que esa recompensa tiene que devolverse a él.

Si es un galardón alquilado sabemos entonces que tenemos que devolverlo, así como lo hizo Abraham, porque la herencia que queremos no son nuestros genes o herencia manifestada en su físico sino la herencia del conocimiento del Señor en sus vidas, porque deben ser entregados con los caracteres de Cristo para que sean simiente de Dios, ese es nuestro trabajo y queremos hacerlo, el Señor quiere descendencia para él.

RECOMENDACIONES FINALES
1. Esperamos que valores que todos los días de tu vida hemos tratado de seguir al Señor y esa es la base para edificar en tu vida, esto es lo mejor que has podido recibir.
2. Te hemos cuidado hasta este día pero confiamos más en el Señor que en nuestro esfuerzo, porque él te guiará en todo, y cuando tengas dudas puedes preguntarle y pedir las fuerzas para obedecer.
3. Quizá no hayas recibido todas las cosas materiales que hubieras deseado, pero hemos tratado de darte lo necesario para formarte para la vida en la enseñanza del Señor.
4. Eres nuestro premio que el Señor nos ha dado pero también sabemos que así como han sido puestos en ti genes nuestros como padres, queremos los genes de Dios estén en tu espíritu, para que reconozcas que tienes otra naturaleza y la ventaja del Señor.
5. Nuestro amor no es suficiente para tu éxito, depende de cuán cerca estés del Señor y que puedas obedecerlo en todo para que tu vida camine mejor de lo que esperas.

sábado, 2 de marzo de 2013

Un liderazgo superior


1Sa 22:1  Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él.
1Sa 22:2  Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.
1Sa 22:3  Y se fue David de allí a Mizpa de Moab, y dijo al rey de Moab: Yo te ruego que mi padre y mi madre estén con vosotros, hasta que sepa lo que Dios hará de mí.
1Sa 22:4  Los trajo, pues, a la presencia del rey de Moab, y habitaron con él todo el tiempo que David estuvo en el lugar fuerte. 1Sa 22:5  Pero el profeta Gad dijo a David: No te estés en este lugar fuerte; anda y vete a tierra de Judá. Y David se fue, y vino al bosque de Haret.
1Sa 22:6  Oyó Saúl que se sabía de David y de los que estaban con él. Y Saúl estaba sentado en Gabaa, debajo de un tamarisco sobre un alto; y tenía su lanza en su mano, y todos sus siervos estaban alrededor de él.
1Sa 22:7  Y dijo Saúl a sus siervos que estaban alrededor de él: Oíd ahora, hijos de Benjamín: ¿Os dará también a todos vosotros el hijo de Isaí tierras y viñas, y os hará a todos vosotros jefes de millares y jefes de centenas, 1Sa 22:8  para que todos vosotros hayáis conspirado contra mí, y no haya quien me descubra al oído cómo mi hijo ha hecho alianza con el hijo de Isaí, ni alguno de vosotros que se duela de mí y me descubra cómo mi hijo ha levantado a mi siervo contra mí para que me aceche, tal como lo hace hoy?
1Sa 22:9  Entonces Doeg edomita, que era el principal de los siervos de Saúl, respondió y dijo: Yo vi al hijo de Isaí que vino a Nob, a Ahimelec hijo de Ahitob, 1Sa 22:10  el cual consultó por él a Jehová y le dio provisiones, y también le dio la espada de Goliat el filisteo.

La sociedad y el mundo en general tienen una crisis de liderazgo auténtico, y de valor, porque los fundamentos que hoy existen son vanos o débiles, pues persiguen objetivos turbios o egoístas. Entonces qué capacidad existe para formar liderazgo sino existen seguidores. Este es el primer paso, ser seguidor, ser oveja, ser discípulo. Desgraciadamente estamos queriendo dar claves para un liderazgo efectivo cuando nos cuesta a nosotros mismos ser seguidores, y no decimos que no debemos aspirar a mejorar, pero algunos podemos estar tentados a creer que solo se consigue bendición siendo líder.

Esta es una oportunidad de mirar las escrituras para conocer cómo le fue dado un liderazgo especial a David que aunque ya tenía un antecedente desde su trabajo con las ovejas, había llegado el tiempo de tener seguidores y un ejército que se formaría de ellos. Formar un soldado y a un ejército no es de la noche a la mañana, y en condiciones apremiantes como en las que se encontraba David, solo el Señor podía hacer que esos soldados no fueran carne de cañón, sino que fueran efectivos, útiles, y que ganaran batallas, sin duda que para eso era necesario que existiera en ellos un espíritu diferente a lo que hay en el liderazgo del mundo.

En lo espiritual el Señor tiene que hacernos entrar en un proceso para llegar a ser un soldado suyo pues es necesario tener la armadura de Dios, la cual no solo nos servirá para defendernos sino también para atacar, y hasta que no entendemos que podemos salir dañados si no militamos correctamente en este camino, y cuando tomamos la decisión de seguirle no puede mirar atrás sino que seguir y mejorar.

UNA CUEVA SU REFUGIO. David era un hombre fiel pero estaba huyendo era como un forajido porque la justicia del rey Saúl lo buscaba para matarlo; en estas condiciones sin dinero y huyendo, el Señor le envía un potencial ejército. Si vemos el Señor no le manda a los mejores soldados ya formados, sino que se los envía con problemas, era como estar bajo cero, pero esto también les quitaba la oportunidad de que estos dijeran en el futuro: yo te ayudé, yo te libré, me debes. El ejército no recluta generales para sus filas, sino que los forma, de manera que saben que cuando se superan que se lo deben al ejército, cuánto más el Señor que quiere que sintamos agradecimiento a él.

La cueva era un refugio para esconderse pues era una abertura oscura que servía para eso, David buscaba dirección de Dios y no se imaginaba que en esa condición le darían dos responsabilidades: su familia y los seguidores que se le unirían. Esto es justamente lo que nos sucede a nosotros y prueba nuestro liderazgo, que cuando tenemos dificultades nos envían otras responsabilidades como si no tuviéramos las nuestras, pero lo que el Señor quiere desarrollar es nuestro liderazgo pues nos da la visión de que existen otros con mayores necesidades que las nuestras y que aprendamos a brindar apoyo a pesar que tengamos nuestros propios problemas.

Su familia le busca seguramente buscando protección de cualquier daño de Saúl, y no llegaban en calidad de seguidores; entonces David los lleva a Moab a Mizpa, a sus parientes por parte de su bisabuela Rut (Mat_1:5), hasta que sepa, dice David, lo que Dios hará de mí, esto deja ver que no tenía seguridad en sí mismo sino que dependía de lo que el Señor quisiera hacer. En ese momento no miraba el potencial de líderes que le estaban dando para su ejército, no se miraba ni siquiera él mismo como un líder.

LA MEJOR MATERIA PRIMA: LOS AFLIGIDOS, ENDEUDADOS Y AMARGADOS DE ESPÍRITU. Las escrituras dice en el v. 2 que David fue hecho jefe de ellos, cabeza o autoridad (heb. sar), es decir que se convirtió en líder de ellos, y aquí está el punto importante del liderazgo: el reconocimiento. Las ovejas reconocen a su pastor y no porque las ovejas le vieron un título o diploma. El “Llegar a ser” es una conversión importante pues parece ser que estos se convencieron rápidamente de que sería su líder, esto porque ese llegar a ser viene del Señor, es una acción creadora.  A algunos potenciales líderes “el llegar a ser” puede tomarles mucho más tiempo posiblemente porque la materia prima que le han dado es supuestamente de mejor calidad porque les costará más el reconocimiento de los seguidores. Algunos podemos ser buena persona, buen trabajador, tener buena elocuencia, inclusive lleno del espíritu pero mientras no exista reconocimiento de parte las personas no hay un liderazgo efectivo.

En estos tiempos donde existe en la sociedad más caciques que indios, porque se cree que el seguidor es inferior y que el líder se enseñoreará de ellos. Se requiere tener el principio de reconocimiento al líder pues es el fundamento de su ejército naciente que Dios le daba a David; aquellos "reclutas" no se sentían así, pues sus vidas era menos que eso, estaban en déficit. A quien le dicen recluta y tiene condiciones buenas piensa: dentro de un año no será así, pero estos seguidores de David ni siquiera sabían si saldrían de sus problemas, entonces alistarse, pelear y morir tenía otro sentido.

Podríamos detenernos a mirar las características de la materia prima de los seguidores de David:

1. Afligidos. El comprimido u oprimido no está en capacidad ni en libertad para hacer las cosas de manera correcta porque la angustia lo inmoviliza. ¿Este seguidor podría ser útil si Dios no lo cambia? De seguro que no, pues aunque quiera no puede, y si el cristiano se siente de esta manera en lo espiritual, ¿no será que necesitamos ser verdaderos seguidores? El Afligido puede estar más propenso a seguir al líder para que le ayude a salir y ser cambiado.
2. Endeudado. Este es el exigido y que no puede responder, y esto es fácil entenderlo en lo financiero, pues cuando prestamos dinero adquirimos una obligación, y mientras podemos con ella no pasa nada, pero cuando ya no podemos pagar entonces nos preguntamos cómo vamos a responder mientras no nos ejecutan la garantía, estamos endeudados y sentimos la presión de no poder responder. Esto también ocurre en otras áreas algunos se sienten endeudados como padres, como esposos, como hijos, como cristianos. El seguidor sabe que no ha podido cumplir en otras cosas pero hoy tiene la oportunidad de quedar bien si la duda no lo supera.
3. Amargado de Espíritu. Esto no es más que un insatisfecho de la vida, y es aquí donde el sentido de la vida cuando se pierde puede llevarnos a una amargura que contagia a los demás. Esta amargura pone furioso consigo mismo, es decir la misma frustración de no ser o estar como quisiéramos estar. Pero, ¿qué pasa cuando se vuelve seguidor? Encuentra un nuevo sentido de lo que se debe buscar, pues con David se dieron cuenta que necesitaban los mismos objetivos y sueños y visión, adoptaron un nuevo sentido de vida que los sacó de la insatisfacción.
DOS TIPOS DE LIDERAZGO. Cuando contrastamos el liderazgo de Saúl nos damos cuenta que al enterarse de que David tiene seguidores reacciona con ellos pero de diferente manera, y vemos cómo cambia el liderazgo de uno y del otro y podemos aprender de ello.
1. Liderazgo de Saúl en la comodidad de la sombra del tamarisco, David en la cueva. Dos manera diferentes de gestar el liderazgo y de forjar valores en sus seguidores. Era diferente a lo que vivía David, no solo porque este huía sino también porque en el caso de Saúl en su forma de ser se aprovecha de su condición de rey. En condición de rey es fácil tener seguidores y no necesitaba que el Señor se los enviara, por esto tenía siervos más que seguidores voluntarios. Para David como para otros siervos sus seguidores se los enviará aunque esté oculto fuera de la vista como para estar en la batalla publicitaria, sino que en la cueva.
2. Un liderazgo con amenaza a sus seguidores, el otro voluntario. Tener la lanza en la mano era señal de amenaza pues no se podría creer que estuvieran alrededor confiados sino viendo la lanza, pues se si la había lanzado a su propio hijo, cómo no lo haría con cualquier otro. No era una reunión amena, no era una reunión para disfrutar de la presencia de su líder, sino más bien era porque necesitaba sacar algo de ellos. David no tenía a nadie a la fuerza como para demostrar su poder o habilidad en la guerra para que lo siguieran, porque sabía que el temor no es un buen motivador.
3. Saúl tuvo seguidores pero de beneficiarios interesados. Sabiendo esto Saúl como rey saca provecho de ello y trata de pasarles factura por sus tierras y posición que les ha dado. El líder que promete para tener seguidores no es un líder espiritual sino un líder político. David no les ofreció nada a aquellos 400, más que tener un líder cercano a ellos pero aquellos miraron los beneficios de su influencia en sus vidas.
4. Hace uso de chantajes como forma válida de autoridad. Esta era una forma de decirles que ser seguidores de él tenía beneficios en sus vidas tanto en lo económico como en su estatus social, desgraciadamente mucha gente con ese tipo de promesas políticas pierden su vida detrás de algo que no van a obtener por el precio tan alto que tienen que pagar. David no tenía nada que prometer y todo dependía de lo que el Señor haría de él.
5. Manipulación para conseguir sus objetivos. En v.8 les reclama que están conspirando contra él. Pensar que nos están serruchando el piso es normal en un líder inseguro y también tendrá consecuencias en sus seguidores que sufrirán de maltrato, porque es como si alguien fuera celoso o celosa siempre maltratará a la persona que supuestamente dice que ama. Saúl se hace la víctima de todo manipulando por la vía de los sentimientos para que le den información y que le sean leales. La transparencia de David fue ejemplar para no dejar duda de sus intenciones y aun dudas, y sus seguidores estuvieron con él.
6. Reclama lealtad de la manera equivocada. Nadie me dijo lo que está pasando, ni mi hijo (se lo lleva de encuentro), pide lealtad aun con injusticia, lo reclama aunque se tenga que hacer injusticia todo para quedar bien con él como líder. A quién no le han dicho. "pensaba que eras mi amigo". Esto fue lo que trajo peores pecados pues cuando se Saúl reclama lealtad los que quieren quedar bien no les importa si atropellan, o si llegará a ser la semilla de un homicidio, por esto Doeg edomita dijo yo vi cuando vino a Nob al sacerdote Ahimelec y fue muerto con muchos sacerdotes y sus familias ochenta y cinco, que el mismo Doeg no tuvo temor de matarlos. Todo lo contrario es cuando es el Señor quien proporciona gente fiel y leal, a David se los daban aunque esos 400 no tuvieran buen curriculum de gente leal.


CONCLUSIONES

1. No se debe despreciar la materia prima que el Señor nos de, depende más bien si están dispuestos a ser seguidores en el Señor.
2. A quien el Señor quiere dar liderazgo aunque esté encuevado le enviará seguidores fieles.
3. Un paso clave que no se puede obviar en la formación del líder es el fue hecho líder de ellos, esto es como un proceso de creación de Dios es la misma palabra de fue la luz en Gen_1:3 (heb. javá), que cuando estuvo listo o llegó el tiempo de David según la palabra del Señor fue hecho líder o jefe de ellos.
4. No se debe de despreciar ninguna forma de formar líderes porque al final el producto que el Señor quiere formar es un líder con capacidades superiores para que los que le de como seguidores se puedan convertir también en líderes de otros.
5. No se debe de olvidar que un mal liderazgo puede llevar a muchos al fracaso, porque como cabeza influenció para mal a sus seguidores al punto de cometer homicidio.

viernes, 22 de febrero de 2013

Volviendo la atención a él: superando el menosprecio


Texto: Gén_29:31-35
Gén 29:31  Y vio Jehová que Lea era menospreciada, y le dio hijos; pero Raquel era estéril.
Gén 29:32  Y concibió Lea, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ha mirado Jehová mi aflicción; ahora, por tanto, me amará mi marido.
Gén 29:33  Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto oyó Jehová que yo era menospreciada, me ha dado también éste. Y llamó su nombre Simeón.
Gén 29:34  Y concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unirá mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos; por tanto, llamó su nombre Leví.
Gén 29:35  Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré a Jehová; por esto llamó su nombre Judá; y dejó de dar a luz.

El menosprecio es más sensible cuando viene de aquellas personas que son importantes en nuestra vida, y pequeñas cosas pueden ser determinantes cuando vienen de nuestros padres, cónyuge o de cercanos a nuestras vidas y que amamos. Puede ser que nuestro pensamiento de lo que somos esté muy alto y nos hagan ver la realidad, pero también puede ser que nuestra valoración de nosotros mismos, o nuestra autoestima está muy baja, máxime cuando nos llenamos de fracasos. Por esto el apóstol Pablo decía que no debemos tener más alto concepto de sí que el que deba tener Rom_12:3, sino con medida de fe.

Cuando nos sentimos menospreciados nuestra alma se puede enfocar en ello, y el Señor deja de ser prioridad y nos dedicamos a compensar a nuestra manera esa deficiencia. El Señor nos puede dar ventajas para compensar el menosprecio, pero desgraciadamente se quiere competir con ellas para atraer la atención de aquellos que nos menosprecian. Sin duda esta es una fuente de motivación negativa que mantiene caminando a mucha gente, se vuelve un desafío para demostrar que no debieron menospreciarlos, y algunas veces cuando consiguen el objetivo ellos mismos desprecian al quien los menospreció, pagando con la misma moneda.

El menosprecio mayor del hombre es el del amor, cuando las personas que nos tendrían que amar no lo hacen, aunque también pueden existir daños de menosprecio en otras cosas de menor importancia. En esta oportunidad queremos estudiar el lado del bajo concepto de nosotros mismos, porque aunque que sepamos que es un daño reparable, lo permitimos y nos puede condicionar en nuestra forma de ser. Podemos aprender mucho de la vida de Lea al mirar cómo fue víctima de su padre y de su marido, y cómo el Señor hace que se vuelva hacia él, para que su vida cambie, y esto fue de beneficio a su vida y de seguro a sus hijos para que no fueran afectados.

La fuente de menosprecio. Cualquiera se preguntará el porqué del menosprecio, pero a veces no existe una razón lógica, puede ser el resultado de algo que no tenemos control, y es una situación en la que hemos sido puestos. Cuando Lea fue dada por esposa a Jacob, fue por engaño y ella tuvo que obedecer a su padre, éste posiblemente queriendo hacer el bien no se imaginó que Jacob querría completar otra semana de años de servicio más para que le dieran a Raquel, pensó que sería lo mejor y que Jacob se conformaría, y vemos que siete años no fueron suficientes para conquistar el amor de su marido. Esto es un recordatorio para aquellos que tienen imposibles en sus vidas por los que luchan, cosas que quizá nunca se harán realidad, pero si lo hacen deben asegurarse que no van a echar a perder sus vidas al sentir menosprecio.

Otras fuentes de menosprecio pueden ser aun las condiciones sociales, estas no debería ser causa para sentirnos menospreciados más aún cuando sin quererlo estamos en esa situación, sin tomar en cuenta que eso puede cambiar internamente, este tipo de daño es nada más un problema de lo que percibimos pues el Señor no nos juzga por eso. Un joven no puede aislarse porque siente que los menosprecian por no andar bien vestido, o por no tener la educación que quisiera, estas cosas pueden llegar a cambiar si nos enfocamos en agradar al Señor.

Para Lea era algo muy complejo la situación pues el amor era para su hermana y nada podía compensar esa realidad. Aunque no fuera fea por el menosprecio se podía sentir así; aunque fuera buena esposa creería que no hace bien las cosas. El menosprecio desde el inicio fue claro de parte de su esposo Jacob por el reclamo a Labán padre de Lea, pues aquel hizo un sacrificio de siete años que no fue compensado como esperaba. El hombre puede menospreciar cuando no recibe lo que esperaba recibir, y cuando se trata de personas causan un daño grande.

Un hijo que nace sin ser deseado y escucha decirlo a alguno de sus padres, causa daño al llegar a pensar que toda su vida es un error, y le puede costar convencerse que primero es hijo de Dios antes que lo humano. Simples comparaciones pueden ocasionar grandes daños, por ejemplo un hermano más blanco, más alto, etc., puede traer comentarios externos que se aceptan en lugar de ser rechazados.

El menosprecio causa de infelicidad. La vida de Lea era muy difícil pues jamás podría conseguir de parte de quien la menospreciaba el visto bueno, pues luchaba contra la perfección de su hermana, aunque no lo fuera, pero a sus ojos así parecía. Esto es típico que pensemos que los demás tienen buenas características y nosotros no, o meterse en una competencia por la atención. Lea parece que pierde el derecho sobre su esposo pues cuando su hijo recoge las mandrágoras y Raquel las quería las cambió para estar con su marido, por eso le dice te he alquilado y Jacob respetaba el derecho de negociación de Raquel, lo que nos dice es que había conflicto y no tenía control (Gen_30:14-16).

Toda actividad puede ser entorpecida por la misma inseguridad de lo que se hace y estar esperando aprobación de todo lo que hacemos y hasta podemos pensar que no está bien nuestra vida, así se puede ser presa de personas que aprovechan esa debilidad para su beneficio. En el hogar puede existir inseguridad cuando no aprobamos nada de nuestros hijos y pueden pensar que nada es bueno de lo que hacen y pueden buscar esa aprobación en el lugar equivocado, pero también debemos aprender que aunque no nos den aprobación humana, debemos buscar la aprobación del Señor y deberá ser suficiente, esto es madurez espiritual.

El Señor quiere cambiar esa realidad. El deseo más grande del Señor es que no sucumbamos al engaño del menosprecio, llegar al Señor es un comienzo para superarlo. No podemos seguir en los caminos del Señor sin superar el menosprecio porque entonces no sería el primero en nuestra vida.

El Señor se fijó que la situación de Lea era injusta y se fijó en lo que podía darle ventaja, y ¿cuál fue esa ventaja?: le daba hijos que no le podía dar Raquel, aunque no era permanente le ayudaría a amar a sus hijos y entendería que lo importante era ser valorada por el Señor en primer lugar.

Se puede observar que en esta ventaja hay un proceso para cambiar la atención de Jacob al Señor:

1. Ha mirado el Señor mi aflicción (Rubén). Esto pareció que a Lea que era suficiente para que su marido cambiara y la amara. Este es un error que hasta este día algunos pueden pensar que los hijos es fuente de amor a la pareja, sin embargo el Señor le estaba diciendo: si yo te miro, ¿me mirarás tú a mí o mirarás a otro?
2. Oyó el Señor que era menospreciada (Simeón). El Señor puede escuchar el menosprecio pero no garantiza que él hará cambios en el corazón de otra persona para que nos aprecien o nos amen, pero nos está diciendo ¿si yo te escucho me escucharás tú a mí?
3. Ahora te unirás (Leví). La tercera es la vencida y con este niño te amarrarás a mí. La fuerza humana y la determinación no son suficientes para hacer ganar el amor y que cambie el menosprecio. No es suficiente que seamos testarudos para que piensen diferente de nosotros, y entre más nos empeñamos más puede ser el desprecio. El Señor le estaba diciendo ¿me ves y me oyes a mí, te unirás hoy a mí?
4. Esta vez alabaré a Jehová (Judá). De esta tribu vino el Señor Jesús y es cuando se acaba el menosprecio al darle gracias a Dios y nos olvidamos de lo que otro piensa de nosotros, pues si el Señor nos ama debería ser suficiente. Debemos celebrar que el Señor nos aprecia, nos valora y nos deja solos. Al fin le daba gracias a Dios y se olvidaba de seguir el menosprecio hacia ella, pues dejó de hacer caso y se dirigió a Dios, esto significa que si estamos afectados es porque no hemos llegado a este punto.

El menosprecio se supera cuando primero está el amor a Dios. Esa es la conclusión que pudo entender Lea, que aunque sacara ventaja con hijos, el amor de Jacob como ella esperaba no llegaría, pero el amor del Señor podía llenarle la vida aun con las situación y vida que le tocaba vivir.

A pesar de darle hijos no quiere decir que automáticamente vendrá el amor, esto no lo controlamos nosotros, es una decisión personal y nada podemos hacer. No podemos pedirle a Dios que cambie a otra persona para que nos ame pues puede ser que eso no llegue y se pase la vida entera esperando, porque si lo él lo hiciera de qué serviría, si se puede convertir en nuestro ídolo y nos alejaría del Señor.

Vemos que fueron más los hijos de la menospreciada que los de la amada, el Señor se glorificó en su vida aunque ella tuviera años de sufrimiento por el menosprecio, cambiando esto en su vida por la obra del Señor. Cuando el Señor nos ama y es nuestra prioridad pueden cambiar las cosas y darnos satisfacción.