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sábado, 2 de marzo de 2013

Un liderazgo superior


1Sa 22:1  Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él.
1Sa 22:2  Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe de ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres.
1Sa 22:3  Y se fue David de allí a Mizpa de Moab, y dijo al rey de Moab: Yo te ruego que mi padre y mi madre estén con vosotros, hasta que sepa lo que Dios hará de mí.
1Sa 22:4  Los trajo, pues, a la presencia del rey de Moab, y habitaron con él todo el tiempo que David estuvo en el lugar fuerte. 1Sa 22:5  Pero el profeta Gad dijo a David: No te estés en este lugar fuerte; anda y vete a tierra de Judá. Y David se fue, y vino al bosque de Haret.
1Sa 22:6  Oyó Saúl que se sabía de David y de los que estaban con él. Y Saúl estaba sentado en Gabaa, debajo de un tamarisco sobre un alto; y tenía su lanza en su mano, y todos sus siervos estaban alrededor de él.
1Sa 22:7  Y dijo Saúl a sus siervos que estaban alrededor de él: Oíd ahora, hijos de Benjamín: ¿Os dará también a todos vosotros el hijo de Isaí tierras y viñas, y os hará a todos vosotros jefes de millares y jefes de centenas, 1Sa 22:8  para que todos vosotros hayáis conspirado contra mí, y no haya quien me descubra al oído cómo mi hijo ha hecho alianza con el hijo de Isaí, ni alguno de vosotros que se duela de mí y me descubra cómo mi hijo ha levantado a mi siervo contra mí para que me aceche, tal como lo hace hoy?
1Sa 22:9  Entonces Doeg edomita, que era el principal de los siervos de Saúl, respondió y dijo: Yo vi al hijo de Isaí que vino a Nob, a Ahimelec hijo de Ahitob, 1Sa 22:10  el cual consultó por él a Jehová y le dio provisiones, y también le dio la espada de Goliat el filisteo.

La sociedad y el mundo en general tienen una crisis de liderazgo auténtico, y de valor, porque los fundamentos que hoy existen son vanos o débiles, pues persiguen objetivos turbios o egoístas. Entonces qué capacidad existe para formar liderazgo sino existen seguidores. Este es el primer paso, ser seguidor, ser oveja, ser discípulo. Desgraciadamente estamos queriendo dar claves para un liderazgo efectivo cuando nos cuesta a nosotros mismos ser seguidores, y no decimos que no debemos aspirar a mejorar, pero algunos podemos estar tentados a creer que solo se consigue bendición siendo líder.

Esta es una oportunidad de mirar las escrituras para conocer cómo le fue dado un liderazgo especial a David que aunque ya tenía un antecedente desde su trabajo con las ovejas, había llegado el tiempo de tener seguidores y un ejército que se formaría de ellos. Formar un soldado y a un ejército no es de la noche a la mañana, y en condiciones apremiantes como en las que se encontraba David, solo el Señor podía hacer que esos soldados no fueran carne de cañón, sino que fueran efectivos, útiles, y que ganaran batallas, sin duda que para eso era necesario que existiera en ellos un espíritu diferente a lo que hay en el liderazgo del mundo.

En lo espiritual el Señor tiene que hacernos entrar en un proceso para llegar a ser un soldado suyo pues es necesario tener la armadura de Dios, la cual no solo nos servirá para defendernos sino también para atacar, y hasta que no entendemos que podemos salir dañados si no militamos correctamente en este camino, y cuando tomamos la decisión de seguirle no puede mirar atrás sino que seguir y mejorar.

UNA CUEVA SU REFUGIO. David era un hombre fiel pero estaba huyendo era como un forajido porque la justicia del rey Saúl lo buscaba para matarlo; en estas condiciones sin dinero y huyendo, el Señor le envía un potencial ejército. Si vemos el Señor no le manda a los mejores soldados ya formados, sino que se los envía con problemas, era como estar bajo cero, pero esto también les quitaba la oportunidad de que estos dijeran en el futuro: yo te ayudé, yo te libré, me debes. El ejército no recluta generales para sus filas, sino que los forma, de manera que saben que cuando se superan que se lo deben al ejército, cuánto más el Señor que quiere que sintamos agradecimiento a él.

La cueva era un refugio para esconderse pues era una abertura oscura que servía para eso, David buscaba dirección de Dios y no se imaginaba que en esa condición le darían dos responsabilidades: su familia y los seguidores que se le unirían. Esto es justamente lo que nos sucede a nosotros y prueba nuestro liderazgo, que cuando tenemos dificultades nos envían otras responsabilidades como si no tuviéramos las nuestras, pero lo que el Señor quiere desarrollar es nuestro liderazgo pues nos da la visión de que existen otros con mayores necesidades que las nuestras y que aprendamos a brindar apoyo a pesar que tengamos nuestros propios problemas.

Su familia le busca seguramente buscando protección de cualquier daño de Saúl, y no llegaban en calidad de seguidores; entonces David los lleva a Moab a Mizpa, a sus parientes por parte de su bisabuela Rut (Mat_1:5), hasta que sepa, dice David, lo que Dios hará de mí, esto deja ver que no tenía seguridad en sí mismo sino que dependía de lo que el Señor quisiera hacer. En ese momento no miraba el potencial de líderes que le estaban dando para su ejército, no se miraba ni siquiera él mismo como un líder.

LA MEJOR MATERIA PRIMA: LOS AFLIGIDOS, ENDEUDADOS Y AMARGADOS DE ESPÍRITU. Las escrituras dice en el v. 2 que David fue hecho jefe de ellos, cabeza o autoridad (heb. sar), es decir que se convirtió en líder de ellos, y aquí está el punto importante del liderazgo: el reconocimiento. Las ovejas reconocen a su pastor y no porque las ovejas le vieron un título o diploma. El “Llegar a ser” es una conversión importante pues parece ser que estos se convencieron rápidamente de que sería su líder, esto porque ese llegar a ser viene del Señor, es una acción creadora.  A algunos potenciales líderes “el llegar a ser” puede tomarles mucho más tiempo posiblemente porque la materia prima que le han dado es supuestamente de mejor calidad porque les costará más el reconocimiento de los seguidores. Algunos podemos ser buena persona, buen trabajador, tener buena elocuencia, inclusive lleno del espíritu pero mientras no exista reconocimiento de parte las personas no hay un liderazgo efectivo.

En estos tiempos donde existe en la sociedad más caciques que indios, porque se cree que el seguidor es inferior y que el líder se enseñoreará de ellos. Se requiere tener el principio de reconocimiento al líder pues es el fundamento de su ejército naciente que Dios le daba a David; aquellos "reclutas" no se sentían así, pues sus vidas era menos que eso, estaban en déficit. A quien le dicen recluta y tiene condiciones buenas piensa: dentro de un año no será así, pero estos seguidores de David ni siquiera sabían si saldrían de sus problemas, entonces alistarse, pelear y morir tenía otro sentido.

Podríamos detenernos a mirar las características de la materia prima de los seguidores de David:

1. Afligidos. El comprimido u oprimido no está en capacidad ni en libertad para hacer las cosas de manera correcta porque la angustia lo inmoviliza. ¿Este seguidor podría ser útil si Dios no lo cambia? De seguro que no, pues aunque quiera no puede, y si el cristiano se siente de esta manera en lo espiritual, ¿no será que necesitamos ser verdaderos seguidores? El Afligido puede estar más propenso a seguir al líder para que le ayude a salir y ser cambiado.
2. Endeudado. Este es el exigido y que no puede responder, y esto es fácil entenderlo en lo financiero, pues cuando prestamos dinero adquirimos una obligación, y mientras podemos con ella no pasa nada, pero cuando ya no podemos pagar entonces nos preguntamos cómo vamos a responder mientras no nos ejecutan la garantía, estamos endeudados y sentimos la presión de no poder responder. Esto también ocurre en otras áreas algunos se sienten endeudados como padres, como esposos, como hijos, como cristianos. El seguidor sabe que no ha podido cumplir en otras cosas pero hoy tiene la oportunidad de quedar bien si la duda no lo supera.
3. Amargado de Espíritu. Esto no es más que un insatisfecho de la vida, y es aquí donde el sentido de la vida cuando se pierde puede llevarnos a una amargura que contagia a los demás. Esta amargura pone furioso consigo mismo, es decir la misma frustración de no ser o estar como quisiéramos estar. Pero, ¿qué pasa cuando se vuelve seguidor? Encuentra un nuevo sentido de lo que se debe buscar, pues con David se dieron cuenta que necesitaban los mismos objetivos y sueños y visión, adoptaron un nuevo sentido de vida que los sacó de la insatisfacción.
DOS TIPOS DE LIDERAZGO. Cuando contrastamos el liderazgo de Saúl nos damos cuenta que al enterarse de que David tiene seguidores reacciona con ellos pero de diferente manera, y vemos cómo cambia el liderazgo de uno y del otro y podemos aprender de ello.
1. Liderazgo de Saúl en la comodidad de la sombra del tamarisco, David en la cueva. Dos manera diferentes de gestar el liderazgo y de forjar valores en sus seguidores. Era diferente a lo que vivía David, no solo porque este huía sino también porque en el caso de Saúl en su forma de ser se aprovecha de su condición de rey. En condición de rey es fácil tener seguidores y no necesitaba que el Señor se los enviara, por esto tenía siervos más que seguidores voluntarios. Para David como para otros siervos sus seguidores se los enviará aunque esté oculto fuera de la vista como para estar en la batalla publicitaria, sino que en la cueva.
2. Un liderazgo con amenaza a sus seguidores, el otro voluntario. Tener la lanza en la mano era señal de amenaza pues no se podría creer que estuvieran alrededor confiados sino viendo la lanza, pues se si la había lanzado a su propio hijo, cómo no lo haría con cualquier otro. No era una reunión amena, no era una reunión para disfrutar de la presencia de su líder, sino más bien era porque necesitaba sacar algo de ellos. David no tenía a nadie a la fuerza como para demostrar su poder o habilidad en la guerra para que lo siguieran, porque sabía que el temor no es un buen motivador.
3. Saúl tuvo seguidores pero de beneficiarios interesados. Sabiendo esto Saúl como rey saca provecho de ello y trata de pasarles factura por sus tierras y posición que les ha dado. El líder que promete para tener seguidores no es un líder espiritual sino un líder político. David no les ofreció nada a aquellos 400, más que tener un líder cercano a ellos pero aquellos miraron los beneficios de su influencia en sus vidas.
4. Hace uso de chantajes como forma válida de autoridad. Esta era una forma de decirles que ser seguidores de él tenía beneficios en sus vidas tanto en lo económico como en su estatus social, desgraciadamente mucha gente con ese tipo de promesas políticas pierden su vida detrás de algo que no van a obtener por el precio tan alto que tienen que pagar. David no tenía nada que prometer y todo dependía de lo que el Señor haría de él.
5. Manipulación para conseguir sus objetivos. En v.8 les reclama que están conspirando contra él. Pensar que nos están serruchando el piso es normal en un líder inseguro y también tendrá consecuencias en sus seguidores que sufrirán de maltrato, porque es como si alguien fuera celoso o celosa siempre maltratará a la persona que supuestamente dice que ama. Saúl se hace la víctima de todo manipulando por la vía de los sentimientos para que le den información y que le sean leales. La transparencia de David fue ejemplar para no dejar duda de sus intenciones y aun dudas, y sus seguidores estuvieron con él.
6. Reclama lealtad de la manera equivocada. Nadie me dijo lo que está pasando, ni mi hijo (se lo lleva de encuentro), pide lealtad aun con injusticia, lo reclama aunque se tenga que hacer injusticia todo para quedar bien con él como líder. A quién no le han dicho. "pensaba que eras mi amigo". Esto fue lo que trajo peores pecados pues cuando se Saúl reclama lealtad los que quieren quedar bien no les importa si atropellan, o si llegará a ser la semilla de un homicidio, por esto Doeg edomita dijo yo vi cuando vino a Nob al sacerdote Ahimelec y fue muerto con muchos sacerdotes y sus familias ochenta y cinco, que el mismo Doeg no tuvo temor de matarlos. Todo lo contrario es cuando es el Señor quien proporciona gente fiel y leal, a David se los daban aunque esos 400 no tuvieran buen curriculum de gente leal.


CONCLUSIONES

1. No se debe despreciar la materia prima que el Señor nos de, depende más bien si están dispuestos a ser seguidores en el Señor.
2. A quien el Señor quiere dar liderazgo aunque esté encuevado le enviará seguidores fieles.
3. Un paso clave que no se puede obviar en la formación del líder es el fue hecho líder de ellos, esto es como un proceso de creación de Dios es la misma palabra de fue la luz en Gen_1:3 (heb. javá), que cuando estuvo listo o llegó el tiempo de David según la palabra del Señor fue hecho líder o jefe de ellos.
4. No se debe de despreciar ninguna forma de formar líderes porque al final el producto que el Señor quiere formar es un líder con capacidades superiores para que los que le de como seguidores se puedan convertir también en líderes de otros.
5. No se debe de olvidar que un mal liderazgo puede llevar a muchos al fracaso, porque como cabeza influenció para mal a sus seguidores al punto de cometer homicidio.

viernes, 19 de octubre de 2012

La obediencia probada por las asnas



1Sa 9:3  Y se habían perdido las asnas de Cis, padre de Saúl; por lo que dijo Cis a Saúl su hijo: Toma ahora contigo alguno de los criados, y levántate, y vé a buscar las asnas.
1Sa 9:4  Y él pasó el monte de Efraín, y de allí a la tierra de Salisa, y no las hallaron. Pasaron luego por la tierra de Saalim, y tampoco. Después pasaron por la tierra de Benjamín, y no las encontraron.
1Sa 9:5  Cuando vinieron a la tierra de Zuf, Saúl dijo a su criado que tenía consigo: Ven, volvámonos; porque quizá mi padre, abandonada la preocupación por las asnas, estará acongojado por nosotros.
1Sa 9:6  El le respondió: He aquí ahora hay en esta ciudad un varón de Dios, que es hombre insigne; todo lo que él dice acontece sin falta. Vamos, pues, allá; quizá nos dará algún indicio acerca del objeto por el cual emprendimos nuestro camino.
1Sa 9:7  Respondió Saúl a su criado: Vamos ahora; pero ¿qué llevaremos al varón? Porque el pan de nuestras alforjas se ha acabado, y no tenemos qué ofrecerle al varón de Dios. ¿Qué tenemos?
1Sa 9:8  Entonces volvió el criado a responder a Saúl, diciendo: He aquí se halla en mi mano la cuarta parte de un siclo de plata; esto daré al varón de Dios, para que nos declare nuestro camino.
1Sa 9:9  (Antiguamente en Israel cualquiera que iba a consultar a Dios, decía así: Venid y vamos al vidente; porque al que hoy se llama profeta, entonces se le llamaba vidente.)
1Sa 9:10  Dijo entonces Saúl a su criado: Dices bien; anda, vamos. Y fueron a la ciudad donde estaba el varón de Dios.
1Sa 9:11  Y cuando subían por la cuesta de la ciudad, hallaron unas doncellas que salían por agua, a las cuales dijeron: ¿Está en este lugar el vidente?
1Sa 9:12  Ellas, respondiéndoles, dijeron: Sí; helo allí delante de ti; date prisa, pues, porque hoy ha venido a la ciudad en atención a que el pueblo tiene hoy un sacrificio en el lugar alto.
1Sa 9:13  Cuando entréis en la ciudad, le encontraréis luego, antes que suba al lugar alto a comer; pues el pueblo no comerá hasta que él haya llegado, por cuanto él es el que bendice el sacrificio; después de esto comen los convidados. Subid, pues, ahora, porque ahora le hallaréis.
1Sa 9:14  Ellos entonces subieron a la ciudad; y cuando estuvieron en medio de ella, he aquí Samuel venía hacía ellos para subir al lugar alto.
1Sa 9:15  Y un día antes que Saúl viniese, Jehová había revelado al oído de Samuel, diciendo:
1Sa 9:16  Mañana a esta misma hora yo enviaré a ti un varón de la tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará a mi pueblo de mano de los filisteos; porque yo he mirado a mi pueblo, por cuanto su clamor ha llegado hasta mí.
1Sa 9:17  Y luego que Samuel vio a Saúl, Jehová le dijo: He aquí éste es el varón del cual te hablé; éste gobernará a mi pueblo.
1Sa 9:18  Acercándose, pues, Saúl a Samuel en medio de la puerta, le dijo: Te ruego que me enseñes dónde está la casa del vidente.
1Sa 9:19  Y Samuel respondió a Saúl, diciendo: Yo soy el vidente; sube delante de mí al lugar alto, y come hoy conmigo, y por la mañana te despacharé, y te descubriré todo lo que está en tu corazón.
1Sa 9:20  Y de las asnas que se te perdieron hace ya tres días, pierde cuidado de ellas, porque se han hallado. Mas ¿para quién es todo lo que hay de codiciable en Israel, sino para ti y para toda la casa de tu padre?

Cuando se está en obediencia no se miran inconvenientes, ni tampoco oportunidades a donde nos puede llevar la obediencia. Vivir en obediencia a Dios se reflejaba en la obediencia a su padre, pues Saúl no pone ninguna excusa, no dijo: ya regresarán las asnas porque siempre se van y vuelven, sino que se alista. De igual manera nosotros nos debemos disponer a realizar todas las cosas que nos manda el Señor aunque así parezcan peligrosas, sin trascendencia o sin importancia.

Ir a buscar unas asnas parece no ser un trabajo importante pero Saúl lo hizo y caminó a muchos lugares en compañía de su criado, según la orden que le fue dada, caminaron mucho. Así es en la obediencia no vamos solos siempre llevamos ayuda pues el Espíritu Santo nos acompaña en la labor, púes no era lo mismo viajar solos que en compañía. El criado como figura del Espíritu Santo porque hace la ayuda de servir a lo que el Padre necesita.

Cuando no se ha alcanzado el objetivo a pesar del esfuerzo, del cansancio, del desgaste, entonces se puede llegar a desistir en la empresa, ya que es una opción, más aún cuando el riesgo o la preocupación supera el beneficio, Saúl dijo mi padre debe estar acongojado por nosotros y le debió haber pasado la preocupación por las asnas, al ser superada por la preocupación por ellos. De igual manera nos detenemos a reflexionar cuando nos preocupa si el esfuerzo más la preocupación que podía tener su padre valía la pena continuar, ¿Hasta dónde debe llegar la obediencia?

Las situaciones que se enfrentan en obediencia. La solución para encontrar las asnas tenía una posibilidad: la del vidente que era respetado y muy conocido por los pobladores; esta fue dada por su criado que le sugiere no terminar, no darse por vencido, sino seguir con un plan "B", que para el Señor era el "A". Lo que a veces parece perdido tiene una solución o posibilidad que estaba incluida como parte de la obediencia y del fruto al final que el Señor quería para Saúl, era el Espíritu Santo quien tenía la solución.

Toda obediencia tiene fruto pues cuando parece que no lo hay siempre existe algún aspecto que no hemos considerado pero que está ahí para nosotros, a lo mejor nos desanimamos y nos preocupamos porque parece que ha sido en vano, más aun cuando estamos cansados del camino. Por esto el criado da una opción que es realmente una bendición para Saúl. La falta de resultados no puede llegar a convertirse en el indicador que nos determine si continuar o no, porque cuando el Señor envió es él quien tendrá que dar las instrucciones para volverse, pero en este caso quería que continuaran.

El criado le dice hay un varón de Dios en esta ciudad, y de verdad que la bendición la da el Señor a través de personas que están a su servicio. Ese varón es reconocido y lo que él dice eso pasa sin falta, realmente una bendición es la profecía cuando es genuina. El criado dijo: Quizá nos dará un indicio acerca del objeto por el que salimos y emprendimos este camino; esto lo decía así porque no salían por las asnas, sino porque el Señor los había sacado hacia el siervo de Dios.

Entonces Saúl se preocupó en qué llevarle al siervo, pues no tenían nada qué llevarle, pero el criado dijo tener la cuarta parte de un siclo de plata (1 siclo=11 gramos), con el precio actual de la plata la cuarta parte sería equivalente a alrededor de tres dólares en aquel tiempo tampoco era mucho dinero. Podemos ver que quien supuestamente no debería tener dinero, lo tenía y lo sacrifica para ayudar a Saúl, alguien que no tiene, puede dar y tener para ayudar. Apareció en su mano algo que era importante para el criado pero no tuvo reparo en ofrendarlo, así recibirá ayuda el obediente cuando lo necesite y se vea perdido.

Cuando subían por la cuesta hallaron a unas doncellas que salían por agua, a quienes preguntaron si iban en la dirección correcta para encontrar a Samuel. En su misericordia el Señor les anima a seguir buscándolo, pues las doncellas tenían información confiable. Acaba de llegar dense prisa, este es el ánimo que el Señor quiere que escuchamos nosotros en las oportunidades que tiene para nosotros. A veces por el contrario decimos: voy a esperar a ver qué pasa, pero aquí se necesitaba decisión, las doncellas les dicen ahí está vayan antes que se marche al sacrificio. El obediente debe sentir esa urgencia de apurarse y no estar esperando a ser levantado, sino emprender.

Te responderé todas tus inquietudes. Aquí podemos lo que pasaba en la otra parte que es Samuel, y que antes de recibirles el Señor le habló acerca de la visita que tendría y lo que haría con él. Esto es peculiar en los verdaderos siervos que pueden ser advertidos con anticipación acontecimientos claves que tienen que ponerles atención y saber lo que tienen que hacer.

Al presentarse Saúl le pudo ver y reconocer que era él, porque el Señor le indicó de quien se trataba, mientras tanto Saúl no le reconocía, pues se topó con él y no pudo darse cuenta, y es aquí donde vemos que aunque iba a ser el rey de Israel el Señor no le revela nada acerca de su encuentro con Samuel, normalmente es del que bendice la revelación.

Saúl le dice que es el vidente y que tenía que subir con él al lugar alto, comer con él y hasta la el día siguiente le dejaría regresar, pero que en ese tiempo le descubriría todo lo que había en su corazón. Las respuestas a sus inquietudes serían contestadas, y nosotros si anduviéramos en obediencia sabríamos y entenderíamos las cosas que nos inquietan. Porqué, ¿qué pasaría si en este momento nos dieran respuestas a nuestras dudas e inquietudes? quedaríamos quietos y tranquilos y no estaríamos preocupados ni tendríamos temor en nuestro corazón. Le dieron la oportunidad a Saúl de preguntar todo lo que quisiera, todo el futuro, y tendría paz en su corazón.

No te preocupes hay otro deseo que satisfacer. Para que te concentres en el tiempo que pasaremos juntos y no te distraigas, las asnas por las que salieron y que se perdieron hace tres días ya se han hallado, pierde cuidado, no te preocupes más. Se lo dicen a Saúl como un anexo en la conversación, como algo secundario y no como la razón por que habían llegado allí.

Israel necesita de ti, el Señor necesita de ti, a obedientes y entregados; a Saúl le dice que es requerido porque necesitaba liberar a su pueblo de los filisteos, dice el Señor. Había clamor del pueblo y el Señor respondía, esto hoy cuesta entenderlo, el por qué el Señor escoge a otros para servirnos, y menos los tratos para llevarlos a ese punto de aceptar el reto de liderar.

Algunos cristianos pueden andar abatidos detrás de las burras, y no escuchar la voz del criado, que hasta dinero tenía en su bolsillo para que podamos caminar y que tengamos confianza, aunque el profeta aunque no llevaran nada siempre les recibiría. Solo el cristiano obediente aunque no alcance a ver el destino, o aunque le parezca infructuoso, tendrá oportunidad de ser escogido para ser usado por Dios, el problema puede ser que muchos no queremos seguir las asnas.