sábado, 10 de noviembre de 2012

Hasta que llega la responsabilidad al liderazgo



Gén 37:22  Y les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre. Gén 37:23  Sucedió, pues, que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí; Gén 37:24  y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua. Gén 37:25  Y se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas, bálsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto. Gén 37:26  Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte? Gén 37:27  Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él. Gén 37:28  Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.(B) Gén 37:29  Después Rubén volvió a la cisterna, y no halló a José dentro, y rasgó sus vestidos. Gén 37:30  Y volvió a sus hermanos, y dijo: El joven no parece; y yo, ¿adónde iré yo?

Gén 43:8  Entonces Judá dijo a Israel su padre: Envía al joven conmigo, y nos levantaremos e iremos, a fin de que vivamos y no muramos nosotros, y tú, y nuestros niños. Gén 43:9  Yo te respondo por él; a mí me pedirás cuenta. Si yo no te lo vuelvo a traer, y si no lo pongo delante de ti, seré para ti el culpable para siempre; Gén 43:10  pues si no nos hubiéramos detenido, ciertamente hubiéramos ya vuelto dos veces. Gén 43:11  Entonces Israel su padre les respondió: Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros sacos, y llevad a aquel varón un presente, un poco de bálsamo, un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras.

Gén 44:30  Ahora, pues, cuando vuelva yo a tu siervo mi padre, si el joven no va conmigo, como su vida está ligada a la vida de él, Gén 44:31  sucederá que cuando no vea al joven, morirá; y tus siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor al Seol.  Gén 44:32  Como tu siervo salió por fiador del joven con mi padre, diciendo: Si no te lo vuelvo a traer, entonces yo seré culpable ante mi padre para siempre; Gén 44:33  te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos. Gén 44:34  Porque ¿cómo volveré yo a mi padre sin el joven? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá a mi padre.

Tomar las responsabilidades en la vida es importante y no están ajenas a las de la iglesia, a veces se piensa que son diferentes pero realmente la primera nos lleva a la segunda, pues la responsabilidad ejecutada en lo poco es la verdadera prueba pues de eso dependerá ser puestos en las cosas grandes, y mientras no se superen las pequeñas, el Señor no nos pondrá sobre las grandes.

La vida en el Señor es maravillosa porque el fracaso que para el hombre parece claro, para Dios puede ser la oportunidad de ayudarnos a cambiar nuestro corazón. Podemos ser incumplidos, y  nos puede costar mucho la responsabilidad hasta que hay un punto de inflexión que es cuando existe pérdida irreparable a causa de nuestra falta de responsabilidad y se crea conciencia voluntaria para cambiar, pero lo normal es que Dios nos ofrezca una nueva oportunidad y seamos acorralados para hacerlo bien.

El Señor quiere que seamos parte de los responsables, de los que atendemos sus negocios, pero para llegar a esto tenemos que sobrepasar a la responsabilidad en lo propio, pero ¿cuándo viene esa conciencia que nos hace cambiar?, esto es cuando nos sentimos culpables o responsables de los malos resultados, es cuando se dice "fallé" (del gr. kjata: errar, fallar o ser culpable). Pero es de dejar claro que no quiere el Señor que nos quedemos con el sentimiento de culpa sino que lo superemos y lleguemos a la acción para corregir, porque el Señor nos da una segunda oportunidad de hacerlo bien. El sentimiento nos puede matar, pero el reconocimiento nos puede ayudar a cambiar.

La responsabilidad incumplida. Gen_37:22-30. El pasaje de la vida de José viviendo con sus hermanos mayores quienes no lo soportaban por su cercanía con su padre y por los sueños que aparentaba que aquel se consideraba superior a ellos.

La primera falla es que Jacob manda a su hijo a hacer el papel de supervisor pues aunque tuviera buenos atributos al lanzarlo antes de tiempo lo podía poner en peligro. Así es en el liderazgo cuando se puede salir antes del tiempo a querer llevarlo sin tener la madurez suficiente, o como dice la palabra de Dios no un neófito por muchas razones.

En la historia dice que Rubén no quiso que mataran a su hermano, pues era el responsable de alguna manera por ser el mayor, y sugirió echarlo en la cisterna vacía. Esta es una actitud común aunque fuera válido su alejamiento no era justificable sabiendo que estaba de por medio la vida de su hermano.

El otro hermano que sintió responsabilidad aunque quizá no pudo hacer lo suficiente fue Judá, lugar que le correspondía a Simeón quien era quien le seguía en edad a Rubén, o Leví que era el tercero. Judá -que era el cuarto hijo de Lea- recomendó venderlo y no matarlo, Rubén parece que se alejó del lugar no veló por su hermano José. El liderazgo rechazado por la línea de edad pudo haber sido afectado por diferentes razones, algunas de ella por atribuir incapacidad a su origen, familia, condición social, educación, género, etc (mal liderazgo y mala formación). Estos pudieron haber dicho es que somos hermanos de la que no amaba mi padre y por eso no nos mira bien, o otro decir es que mi madre es una esclava, lo cierto es que en momentos es más importante aquel que alcanza a ver lo apremiante de la situación, aunque el papel sea temporal.

Cuando regresa Rubén no queda claro que fue a hacer o porqué se alejó, pero la realidad es que desatendió su responsabilidad, no sabemos si fue porque huyó a la responsabilidad de cuidad a su hermano José. Cuando regresa y no lo encuentra se da cuenta que tiene un gran problema, no era la desaparición de su hermano sino la preocupación de lo que le diría a su padre, por esto dice: y ahora ¿qué hago? Rubén no salió a buscar a su hermano talvés lo recuperaba, ni tampoco hizo lo correcto de decirle as su padre lo que había acontecido, sino que fue un líder que se dejó influenciar por la democracia, por la mayoría, y claramente Rubén tenía ya mala reputación como hijo por haber mancillado el lecho de su padre, entonces se vio forzado posiblemente a ceder.

Entonces ¿por qué se es irresponsable? La principal causa de la irresponsabilidad es no valorar o no amar lo que nos han puesto en nuestras manos; sino por el contrario podemos llegar a enfocarnos y estar pendientes en quedar bien con quien nos dio la responsabilidad. Se debe tratar de amar a ambos para no fallar, porque el Señor ama lo que nos da como responsabilidad en el ministerio.

Cuando se ha fallado una reacción humana común es cómo encubrir la falla ante quien nos dio la responsabilidad, por esto la historia de la fiera que lo había devorado se convirtió en la versión oficial, aunque su padre pudiera haber dudado más adelante de esa versión fue creída y guardó luto por muchos días. Podemos ver que además la versión de encubrimiento tuvo a un cabrito como víctima colateral.

La culpa como inicio de responsabilidad. Gen_43:8-11. El tiempo pasó y no se podían imaginar que la oportunidad o prueba se presentaría, y ahora no podían fallar, sino que podían quedar bien con el Señor. Cuando fueron puesto por tres días en la cárcel acusados de espías les hizo recordar el daño hecho a su hermano, y fue allí donde comenzaron a sentir la culpa de los daños a su hermano.

Aquí estaba la oportunidad para los diez hermanos pero parece que solo uno tomó el rol que correspondía porque Rubén trata de tomar la responsabilidad, posiblemente pudo pensar que podía hacerlo aunque había fracasado una vez con su hermano y que le había fallado a su padre de muchas formas y en Gen_42:37-38, se narra que la oferta de hacerse cargo fue rechazada por su padre Jacob. Esta era la otra parte de los daños hecho a su padre, esta es la otra parte de la culpa; la primera el daño directo de lo que eran responsables y segundo el daño a quien les dio la responsabilidad.

Ninguno de los otros hermanos sino solo Judá tomó el papel de garante, o quizá les afectó a ellos en ese momento el recuerdo del daño ocasionado a José y a su padre Israel. La crisis en la vida los llevó a presentarse de manera humilde y someterse a la voluntad de un egipcio que no sabían que era su hermano aunque José sí lo aprovechó para saber si habían cambiado.

Cuando José les puso como condición traer a su hermano Benjamín, no quedaba más que alguno de ellos fuera el responsable y garante de la integridad de su hermano. Pero Judá hoy si estaba entendiendo lo que le decía a su padre al tomar la responsabilidad de su hermano José, cuando dijo en el verso 9 que sería el culpable por su hermano. Esta fue una angustia por todo lo que les hizo sufrir su hermano José, con el objetivo de darles la segunda oportunidad para cambiar sus vidas. Sentirnos culpables o responsables de las fallas puede ser el inicio de un cambio de verdad en nuestra vida cuando lo deseamos.

Acciones de responsabilidad. Gen_44:30-34. Cuando nos vemos en situaciones de angustia podemos darnos cuenta que otros han sufrido por nosotros y quizá no nos hemos dado cuenta. Esta era la situación bien tramada por su hermano José, al hacer parecer culpable a Benjamín del robo de la copa, lo cual le hacía merecedor de castigo.

Mirar como bueno o inocente aquello de lo que somos responsables. Si nos hacen responsable de niños no debemos comenzar a ver sus defectos, o si se merecen o no nuestro cuido, sino que por el contrario debemos mirar como merecedores de toda nuestra atención. Este es un verdadero desafío pues como servidores y ministros podemos llegar a pensar que no vale la pena hacerlo, esto por los daños o malestar que puedan ocasionar, sean esto adultos, niños, o inclusive en el cuido de ganado. Aun debemos estar conscientes que las situaciones desafortunadas pueden hacen sufrir a otros que también aman y principalmente al Señor. Esto nos ayudará a mejorar la tolerancia y sensibilidad hacia aquellos que parece que no merecen nuestra atención, evitando así afectar a los que son débiles. José era inocente y fue vendido llevando sufrimiento por años a su padre, hoy lo podía entender por ser él el responsable. Quien no es responsable no le importa lo que otra persona sufra.

Estar dispuestos a comprometerse por otros. Aquí Judá toma el papel correcto y llega al nivel de responsabilidad correcto, porque si nos convertimos en garante estamos asumiendo compensar todos los daños y debemos pagar por todo. Cuando Judá vio que era la única opción la de comprometerse por el joven no sabía que también estaba consolidando un liderazgo donde antes pudo decir no me corresponde y por esa razón no haberlo asumido, pero algunos aun viendo los daños de lo que otro no asume no se atreve hasta que no se tiene escapatoria, podía haber temor por el primer fracaso pero no tuvo opción.

Enfrentar la situación aun teniendo que sufrir o soportar. Esto podría sonar como a volvernos víctimas o volvernos mártires; pero no es el caso de Judá que quisiera que lo vieran sufrir, ni mucho menos estaba pensando en una forma de pago de lo que había hecho mal en su vida, porque el pecado que se convirtió en daño a su padre Israel y a José (que se convirtió en salvación para ellos), pero no habría sufrimiento que pudiera compensar la maldad, y si pensamos en leyes solo el secuestro es penado con muchos años de cárcel. Judá no podía soportar ver sufrir más a su padre pues ya había sufrido suficiente, este comportamiento demostraba que había sido restaurado en esa deficiencia, entonces José en el capítulo 45 se da a conocer a sus hermanos y Judá fue librado de quedar esclavo.

Al fin Judá quedó libre de toda culpa, pues ella lo impulsó a tomar la responsabilidad, a enfrentar la situación, los atenuantes (cuando dijo: no lo matemos vendámoslo), no le dieron paz, sino solo lo correcto.

CONCLUSIONES
1.   Al tomar responsabilidad en el ministerio pueden haber fallos en el ejercicio de las labores, pero se reducirán si amamos lo que nos toca ayudar como responsabilidad.
2.  El liderazgo es un proceso de crecimiento como persona y la responsabilidad nos ayuda a madurar y eso a aceptar mayor responsabilidad, es un proceso en aumento; por cuanto fuiste fiel en lo poco.
3.  Si hemos tenido un fracaso temprano puede legar a ser un obstáculo para el liderazgo, pero el Señor creará las oportunidades para que podamos superarlo.
4.  El reconocimiento de las fallas o culpa por los malos resultados cosechados, nos llevará a dar el cambio de corazón, y no importa de cuánto tiempo tendrá que pasar, llegará la recompensa. El liderazgo de Pedro se fortaleció después de negar al Señor, porque reconoció y la culpa no se alejó del Señor, sino que enfrentó aunque le preguntaron: ¿me amas?
5.                El problema de dejar solo al que necesita de nuestro liderazgo trae consecuencias, por esto debemos esforzarnos por amar por lo que nos han dado por responsabilidad, y no solo tratar de quedar bien con quien nos da la responsabilidad. Si cumplimos quedamos bien con quien nos la dio aunque otros digan lo contrario, sentir culpa por algunos resultados no nos elimina, sino que nos deben comprometer a cambiar.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Alrededor del Pozo


Por: Waldo Mendoza, Pastor.


TEXTO: Gén 24:5 El criado le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí a esta tierra. ¿Volveré, pues, tu hijo a la tierra de donde saliste? Gén 24:6 Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas a mi hijo allá. Gén 24:7 Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y me juró, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra; él enviará su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo. Gén 24:8 Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá a mi hijo. Gén 24:9 Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abraham su señor, y le juró sobre este negocio. Gén 24:10 Y el criado tomó diez camellos de los camellos de su señor, y se fue, tomando toda clase de regalos escogidos de su señor; y puesto en camino, llegó a Mesopotamia, a la ciudad de Nacor. Gén 24:11 E hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto a un pozo de agua, a la hora de la tarde, la hora en que salen las doncellas por agua. Gén 24:12 Y dijo: Oh Jehová, Dios de mi señor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi señor Abraham.
Gén 24:13 He aquí yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua. Gén 24:14 Sea, pues, que la doncella a quien yo dijere: Baja tu cántaro, te ruego, para que yo beba, y ella respondiere: Bebe, y también daré de beber a tus camellos; que sea ésta la que tú has destinado para tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor. Gén 24:15 Y aconteció que antes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca, que había nacido a Betuel, hijo de Milca mujer de Nacor hermano de Abraham, la cual salía con su cántaro sobre su hombro. Gén 24:16 Y la doncella era de aspecto muy hermoso, virgen, a la que varón no había conocido; la cual descendió a la fuente, y llenó su cántaro, y se volvía.
Gén 24:17 Entonces el criado corrió hacia ella, y dijo: Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro. Gén 24:18 Ella respondió: Bebe, señor mío; y se dio prisa a bajar su cántaro sobre su mano, y le dio a beber. Gén 24:19 Y cuando acabó de darle de beber, dijo: También para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber. Gén 24:20 Y se dio prisa, y vació su cántaro en la pila, y corrió otra vez al pozo para sacar agua, y sacó para todos sus camellos. Gén 24:21 Y el hombre estaba maravillado de ella, callando, para saber si Jehová había prosperado su viaje, o no. Gén 24:22 Y cuando los camellos acabaron de beber, le dio el hombre un pendiente de oro que pesaba medio siclo, y dos brazaletes que pesaban diez,
Las decisiones firmes suelen observarse en toda la biblia, como la de este pasaje donde le tocó a Abraham buscar la esposa para su hijo Isaac. Siempre habrán varias opciones, una era la de buscarla allí mismo en el lugar que vivía de las hijas de los cananeos, otra de buscar y traer su esposa de Mesopotamia de donde el Señor le había sacado, pero también había una tercera opción que consistía en que si la joven no quería irse a vivir a Canaán podía regresar a Isaac a Mesopotamia.
Lo peor era que su hijo se regresara de donde había salido porque era como renunciar al propósito de Dios en su vida que había recibido, así era también un gran obstáculo su tomaba mujer del lugar donde estaba porque adoraban a otros dioses, por lo que no le convenía, pues sería un yugo desigual que lo paralizaría. Entonces solo había una opción ir a traer a su esposa y esto lo conseguiría alrededor de un pozo. El Señor convence a través del mayor de los criados (tipo del Espíritu Santo), que convence a la novia (tipo de la iglesia), pero la iglesia tiene que estar alrededor del pozo para que sea encontrada y que pueda recibir los regalos que le han reservado. 
  

¿Qué representa el pozo?

En aquel tiempo era un verdadero tesoro contar con uno porque brindaba la fuente de agua para consumo humano pero también animal, lo que permitía tener ganado. Quien tenía un pozo era una persona afortunada y encontrar el agua al en un lugar árido era una gran bendición.
El pozo tiene la capacidad de hacernos caminar. Todos tenían que moverse al pozo no existía un servicio a domicilio del agua por lo que era necesario caminar hacia él. Este trabajo de traer agua a la casa era normalmente de las mujeres jóvenes. El pozo congrega. Esa capacidad de congregar es importante porque hoy día congrega más la diversión que la necesidad de saciar la sed espiritual. El agua en aquellos tiempos hacía que las personas que también iban de viaje pasaran por allí, que los pastores por la tarde antes de llevar su ganado al corral lo llevaran a tomar agua, así también el Señor quiere que hoy nos congreguemos a tomar el agua que nos da como iglesia. Debemos ir como parte de la faena diaria, si viajamos o si simplemente permanecemos en casa. El pozo nos hace pacientes Esto al tener que esperar. el turno, de esperar a sacar cuando nos toca. En aquel tiempo el pozo también formaba carácter porque el hecho de llegar al lugar y no solo por el hecho de darse cuenta que habían más personas y tener que esperar su turno, sino también respeto por los demás, tolerancia, y aprender a tener un orden. El pozo da confianza. Como no se seca parece una fuente inagotable que nos da confianza de vida. 

El pozo tiene una característica que no como no se ve de donde sale el agua, y solo sabemos que no se seca, nos hace confiar que habrá vida. Esa fe práctica de saber que no se ve el agua pero que aparece debe darnos confianza que estamos en un lugar donde el Señor nos da mucho aunque no se vea todavía. EL POZO ES CRISTO. 
 

Los diez camellos

El criado se lleva diez camellos que le da Abraham para que vaya a buscar la doncella para su hijo, esto es la iglesia pura; entonces podemos darnos cuenta que los DIEZ camellos representan algo como:
1. El diez representa la base completa de la responsabilidad humana, los diez mandamientos, el diezmo, las diez vírgenes tenían la responsabilidad de esperar a su esposo, pero solo cinco fueron prudentes.
2. Qué significa los diez camellos sino los que tienen la responsabilidad de llevar la carga, estos representan a los que también en el ministerio llevan todas las actividades y son responsables y comprometidos para soportar las cargas. No puede haber ministros que no pueden soportar carga, por eso el Señor tiene que entrenarnos. Estos también necesitan el agua y para esto siempre existe un pozo con agua fresca para recibirla.
¿Qué es lo que cargan los camellos? Lo normal era llevar cargas comunes pero en este caso eran especiales porque llevaban regalos escogidos para la iglesia. Así los camellos representan a los ministros que llevan regalos a la iglesia, no son de ellos pero los cargan. Los camellos tienen que ponerse de rodillas para tomar agua, lo que significa que aunque estemos cansados si queremos tomar agua esa debe ser nuestra posición. Rebeca representa la iglesia que se ha guardado, que es de aspecto muy hermoso o muy acepto, o muy agradable, esto es no solo en el aspecto físico sino su parecer como persona. Lo que estaba diciendo es que el criado miraba a la doncella de buena procedencia o familia, o mejor todavía bien formada y enseñada.
Rebeca llenó su cántaro y se volvía, no dice que se entretenía como quizá muchas podían hacer, aprovechando que estaban trabajando se podían dar licencia para hacer otras cosas que se deben hacer como informarse con sus amigas, y estaba yéndose cuando el criado tuvo que correr para pedirle agua de su cántaro. Si nos damos cuenta en esa prisa pudo decirle no puedo ya cargué el cántaro, pero no hizo a un lado la solicitud, ni la persona que le pedía (pues era el criado), sino que se detiene y le dice bebe "señor mío" y si una doncella que está en la edad de: no me miren que soy muy hermosa, y todavía le dice señor mío, demostraba la formación que tenía, su respeto, educación. Bajó el cántaro sobre su mano, significa que no pidió ayuda.  

El compromiso de servir una y otra vez

    Rebeca hizo algo grande pues le sirve a un criado (figura del Espíritu Santo), y no se quedó ahí sino que también le sirve a los camellos que están a la orden del Espíritu Santo. Esto ya era un trabajo adicional era darle a 10 camellos que podían dejarla cansada de sacar tanta agua.
Esto parece redundante pero la iglesia gloriosa será aquella que está dispuesta a ir una y otra vez a sacar agua, el agua es la que da vida, no podemos prescindir de ella, sino que dependemos de ella. Por lo tanto no se debe de aburrir ni sentir que es un trabajo, sino que es una necesidad primaria. Corrió otra vez al pozo para sacar agua, nos dice del esfuerzo que se debe de hacer para saciar hasta el último camello, porque el esfuerzo de ella de sacar agua no se equiparaba con el esfuerzo que habían hecho los camellos. Ella no sabía que los camellos le traían su provisión, que todo lo que venía ahí era por ella, podemos estar dándole agua, sirviendo y creyendo que estamos haciendo un favor pero en realidad es para nosotros mismos. Le regalan un pendiente y dos brazaletes cuando se supo que era la escogida por el Señor así también nosotros debemos estar dispuestos a sacar agua porque eso dirá que somos parte de la iglesia gloriosa y todo aquel que se dice iglesia y no le gusta congregarse en el pozo será dudoso. Busquemos el pozo en todo momento.

viernes, 26 de octubre de 2012

El Padre nos da su mejor regalo



Luc 11:5  Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes,
Luc 11:6  porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante;
Luc 11:7  y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos?
Luc 11:8  Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.
Luc 11:9  Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Luc 11:10  Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
Luc 11:11  ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente?
Luc 11:12  ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión?
Luc 11:13  Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

Pedir puede ser para algunos algo no fácil de hacer y puede que nos complique de alguna manera, y si nos vamos al otro lado en el dar puede ser que también creamos que no podemos dar, o que nos cuesta dar, pero en realidad el Señor nos dice que sí podemos dar, y que no depende de que seamos buenos, es decir no es un requisito sino que aun siendo malos podemos dar cosas buenas, y esto trae recompensa.

Algunas leyes espirituales nos cuesta entender que funcionan en cualquier persona, sin que se le ponga un rótulo general como "+" o "-", sino que actúan simplemente porque se hacen, así como funcionan muchos descubrimientos que pueden ser utilizados para el bien o para el mal. El hombre y la mujer tienen una gran capacidad de dar y la recompensa de hacerlo viene aunque seamos malos.

Dar un regalo se entiende que es algo bueno, algo que la persona que lo recibe se sentirá contenta de recibirlo. No es fácil dar lo que otro necesita, sin embargo cuando la persona lo pide, entonces es fácil acertar, pero cuando el que regala es el Señor habrá una diferencia porque no se equivoca. En esta porción nos habla de la satisfacción que él siente cuando pedimos lo mejor para nosotros. Debemos pedir el Espíritu Santo porque es el mejor regalo que nos puede dar y que nos ayudará en todo lo que necesitamos como seres humanos.

La confianza de pedir a un amigo. En este pasaje nos dice que es algo elemental saber pedir al Señor y el ejemplo que se nos muestra es hacerlo como lo hiciéramos con un amigo, a quien le pedimos algo cotidiano que no representa una pérdida. El amigo no se quedará pobre por lo que los tres panes que le pidió, cuánto más el Señor que es dueño de todo.

La confianza con el amigo nos permite ir de noche a buscarlo, esto implica una buena relación para hacerlo por lo inoportuno pues lo hizo de noche, porque si necesitamos algo de noche no nos atrevemos a molestar a quien no nos conoce menos a un vecino. Además esa confianza también se apoyó en que lo que estaba pidiendo prestado no era para él directamente, porque había llegado un amigo a visitarlo y no tenía nada para darle. La actitud es más atrevida cuando estamos solicitando algo que no será para nuestro beneficio, entonces es más fácil pedir; esta misma actitud es la que el Señor quiere que tengamos nosotros con él, que lleguemos a pedir confiados y como si estuviéramos pidiendo para beneficiar a otros, pues indirectamente cuando el Señor nos da casi siempre salen beneficiados otros.

La representación en esta porción es la que normalmente un hombre común haría al solicitarle ayuda a altas horas de la noche solicitando algo como pan, es decir que la actitud quizá no sea la correcta cuando dice: la puerta ya está cerrada –significa hubieras venido antes cuando estaba abierta- pero aunque su actitud no fue la mejor, brinda lo que le piden. Cuantos no queremos dar pero por lo inoportuno fuerza a que lo hagamos, lo hizo para quitárselo de encima.

El Señor no nos quiere quitar de encima, y dar solo porque sí, sino que le agrada la petición por la confianza de llegar y presentarse a solicitar fuera de tiempo. Así muchos nos dicen que ya cerraron la puerta que ya no se puede, pero solo quien se atreve recibe aunque pensemos que va a molestar, las puertas pueden estar cerradas y pero eso no quiere decir que no se pueden abrir aunque no sea para entrar sino para que salga lo que hemos pedido.

La amistad no fue la que hizo que le diera lo que necesitaba, así también nosotros pensemos que por la amistad con Dios vamos a recibir, pero la confianza da las fuerzas y el atrevimiento de ir a pedir, aunque en el pasaje no fue lo que hizo que se levantara su amigo a darle lo que necesitaba, sino la insistencia inoportuna. Nosotros recibimos a veces no por la gran comunión, pero sí por pedir insistentemente con confianza que equivale a la fe.

Pedir, buscar, llamar. Tres formas de solicitar, la primera relacionada con la boca es pedir, la oración parte es pedir con nuestra boca pero también con nuestro corazón, es el deseo de obtener algo que es bueno para nosotros y que esperamos que Dios obre para que llegue a nuestra vida. No solo debe quedar dentro de nuestro corazón sino que también se pide, lo que expresa una solicitud inequívoca de lo que se quiere y esto no debe ser a la ligera, sino entendiendo lo que se pide se nos dará, habiendo aquí dos voluntades.

Buscar ya implica una acción donde el resultado es encontrar, pero lo principal es saber dónde ir a buscar. Si sabemos que el Señor es el dador de la vida y que de todas las cosas tiene control, entonces debería ser nuestra primera opción, porque aquel hombre pensó donde buscar y supo que las primeras opciones eran sus amigos. Esto mismo hizo ir donde encontraría lo que necesitaba y donde tenía la mejor posibilidad de obtenerlo, por ser amigo confió para pedir.

Llamar refiriéndose a la puerta, y sabemos que ese es un lugar obligatorio por dónde se debe entrar, el ladrón busca entrar a la fuerza, pero el que solicita llama para llegar a lo que necesita. Podemos iniciar allí en la puerta sea que para que entremos o para que la ayuda salga. A veces queremos entrar, pero en este caso no se le permitiría entrar sino más bien solo serviría para que saliera la ayuda que pedía, no lo querían ver a él por inoportuno.

El padre malo da cosas buenas, cuánto más nuestro Padre Celestial. Cuando pensamos en las solicitudes de nuestros hijos, las claves pueden ser las que se revelan en este pasaje, primero lo que se pide era una solicitud de alimento, esto es ineludible para un padre cuando pide el hijo el padre trata de actuar para responder, y en algo tan serio como el alimento no se puede engañar al hijo, ni sustituir, el Señor responderá conforme a la necesidad. Si su hijo pide pan o pescado o huevo, él no le da al hijo algo inservible o peor aún algo peligroso como una serpiente o escorpión.

El padre humano entonces aunque sea malo se esfuerza por dar lo que le piden en estas cosas, cuánto más el Padre Celestial que su mejor regalo es el Espíritu Santo a quienes se lo pidan. El mayor regalo que tiene, está dispuesto a darlo, es el más valioso pues solo ha sido posible su acceso por el sacrificio de su hijo, no se lo guarda sino que viene a afirmar que solo quien pida su Espíritu Santo lo recibirá. Aquí está resumida la solución a todas nuestras necesidades pues no llevará a lo que es real, a lo que es verdadero, a lo que resuelve, a la bendición anhelada.