domingo, 22 de septiembre de 2013

La identidad del siervo de Dios

Texto: Filipenses 2:1-8
1 Por tanto, si hay alguna consolacin en Cristo, si algn consuelo de amor, si alguna comunin del Espritu, si algn afecto entraable, si alguna misericordia,
2 completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unnimes, sintiendo una misma cosa.
3 Nada hagis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los dems como superiores a l mismo;
4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual tambin por lo de los otros.
5 Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo tambin en Cristo Jess,
6 el cual, siendo en forma de Dios, no estim el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,
7 sino que se despoj a s mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;
8 y estando en la condicin de hombre, se humill a s mismo, hacindose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.


La identidad en Cristo se adquiere por la fe y mientras vivimos tenemos que hacer el esfuerzo para adquirir esa identidad, pues llegar un momento que se alcanzar toda la estatura y la plenitud de Cristo, el apstol Pablo a una altura de la vida con mucha recorrido en el ministerio y con mayor identidad con Cristo pensaba que su muerte era ganancia Fil 1:21.
La preocupacin hoy en da es que como cristianos la identidad denominacional es tan fuerte, socializante y confusa al evangelio que no permita a muchos adquirir la identidad de Cristo, que solo se alcanza a travs del evangelio. Cuando estaba preso el apstol se preocupaba porque algunos encontraron la oportunidad de predicar el evangelio con buenas intenciones, pero otros lo hacan por vanagloria, para incorporar sus propias doctrinas de hombres y para darse el lugar que no les corresponda.
El apstol peda a los filipenses que vivieran de acuerdo al evangelio Fil 1:27 y esto tiene que ver con la identidad y el impacto en nuestra vida, manifestada en tener un mismo propsito, y hacer una lucha espiritual unnime, esto por la fe que nos ha sido revelada en su gracia. La lucha actual para hacer prevalecer la fe en nuestra sociedad requiere de pasar de una actitud pasiva a una activa donde se defiende la fe, esto viene de un impacto de la identidad del Seor en nuestra vida.


QU SENTIMOS EN CRISTO?
La unin en Cristo, qu provoca en nosotros? Si nos unimos en matrimonio esa unin provoca un sentir que va hacindose ms fuerte y aunque es cambiante, con el tiempo entendemos mejor algunas cosas que antes no podamos.
El estmulo por vivir en el Seor es importante cuando lo ponemos en perspectiva el servicio a Dios, pues como cristianos la vivencia es diferente, y as como pasa a algunos que no obedecieron a Dios en la decisin del matrimonio su sentir no es tan bueno, influenciada obviamente por su vivencia y su opinin puede ser dura y contradictoria al matrimonio. Lo que se siente en un momento dado podra no alcanzar a mover el deseo de servir a Dios genuinamente, porque todava no doblega nuestra voluntad.
La identidad en Cristo es importante porque as como un matrimonio puede tener dificultades de identificarse como pareja, en lo espiritual el cristiano puede pasar mucho tiempo sin tener las caractersticas que lo hacen definirse como tal. Esto mismo tiene alguna aplicacin como ministerio, pues si los que servimos no tenemos el mismo sentir espiritual no estamos dejando que Dios nos mueva bendicindonos a todos como congregacin. Por esto existieron muchos profetas en ciertos periodos que actuaron casi solos porque el Seor los tuvo que levantar haciendo a un lado a los dems aun a algunos que tenan un liderazgo formal. Esto suceda porque eran quienes tenan el mismo sentir de Dios.


HGANME COMPLETAMENTE FELIZ
El apstol Pablo tena una gran carga por los hermanos de Filipos, y cunto ms para quienes son siervos del Seor, pues se espera que seamos quienes estemos identificados con el Seor en mayor grado. Los filipenses fueron muy afines con el ministerio de Pablo quien fuera apoyado materialmente, pero haba una exigencia que iba ms all de la buena atencin como servidores. Pueden haber hermanos muy especiales, y el apstol agradeca su apoyo pero esta afinidad y afecto no le limit para decirles lo que quera que alcanzaran en lo espiritual, pues aquellas virtudes no eran suficientes para el servicio eficaz para el evangelio.
Si de verdad me aman, si me quieren consolar, si compartimos un mismo espritu, si realmente me tienen afecto y si me tienen compasin, entonces les pido que tengan una misma identidad con Cristo. Esta es una carta con mucha carga humana como ministro, pues el apstol aunque agradece su apoyo, sin embargo no se guarda el pedirles cambios espirituales.
Esta identidad tiene tres reas donde se manifestar y que como servidores estamos obligados a buscar, y aquellos que no tienen esa disposicin no deberan optar por servir a Dios para no ser estorbo al evangelio de Cristo. Tener el mismo sentir es tener una misma identidad, y esto se muestra en tres niveles en lo siguiente:
Lo que siento dentro. La misma forma de pensar, mi sentir interno, mi opinin, el inters, que deben de ser los del Seor, como servidores no buscamos lo propio, lo personal, sino que estamos para dar a conocer el evangelio y esto significa vivir para los dems y servirles con la identidad del Seor Jess.
Hacia afuera e lo que hago. La identidad nuestra es el amor gape, este debe ser el sello en todo lo que hacemos, an ms en el servicio hacia los dems por cuanto tenemos que ser pequeos, pues si no lo somos y servimos no ser agradable a Dios forzar la humildad.
La proyeccin que tengo. La unanimidad habla de la unin de aliento o de espritu que nos sugiere el tener un mismo esfuerzo en el servicio para el evangelio del Seor. No debemos servir si no se hace fuerza para el mismo lado, y el apstol est dicindoles que es necesario que jalemos juntos, porque si la cabeza quiere una cosa y su mano quiere otra, entonces no tendremos xito as se tengan todos los recursos disponibles. Las metas que perseguimos deben ser las del Seor, aunque tengamos una proyeccin bastante personalizadas la esencia no se perder y por ende la identidad en Cristo.


RECOMENDACIONES Y EJEMPLO
Algunas claves que nos da el apstol es que no hagamos nada que pueda dividir a la iglesia, sea de obra o de palabra porque har destruccin y se perder la identidad del pueblo. Ni tampoco hagamos las cosas para sobresalir creyendo que nos da honor (vanagloria).
El ejemplo es Cristo Jess pues su sentir fue de humillacin al despojarse de su gloria no aprovechando que era Dios. Si yo me aprovecho por tener el ttulo de pastor, dicono, lder, anciano, estamos dando mal ejemplo que no permitir tener el mismo sentir o identidad. La humillacin le llev a hacerse siervo de todos viviendo sin ningn privilegio, comparado a lo hoy nosotros tenemos son mayores privilegios que los que l tuvo.
Solo esa identidad nos har caminar con la obediencia que hubo en el Seor, pues no se consider superior a nadie, por esto permiti sufrir como un hombre pecador siendo puro y sin mancha y hacerlo sin reclamar nada, sin renegar, sin queja, hasta cumplir lo que le enviaron a hacer, dando a conocer el evangelio con todo el poder de Dios.

Pero qu hacemos con todo aquel que ya est en el servicio a Dios y no avanza en su identidad con Cristo, la iglesia puede estar engrosando este grupo de estancados. Se merece una respuesta directa de aquellos que estn sin identificacin con el Seor. Comenzar de nuevo parece que no es una opcin propia del servidor pero puede ser ms fcil la restauracin y adquisicin de la identidad de Dios.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Cuando la fe se está apagando

Texto: 2Timoteo 1:6-7
5 trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.
6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.


La fe antecede a toda la actividad de bendición en el cristiano, de ahí mana y se activa la obra de Dios en nosotros, el apóstol Pablo le dice a Timoteo que existía en él una fe genuina, no fingida que la recibió de su madre y abuela, este es un gran halago y así para los cristianos que tienen una fe genuina en estos tiempos difíciles.
Hoy corremos el peligro de caer en llevar una fe que no es genuina, no efectiva, que no da los frutos esperados en el cristiano, sino que se mueven como con dificultad, camina más por otro tipo de motivaciones que no son parte de lo que el Señor quiere de nosotros, estas pueden venir a dar la sensación de seguridad y de estar en el camino correcto, aunque la fe genuina no se esté fortaleciendo. Esto puede hacer mucho daño y estancar vidas y hasta congregaciones enteras.
La fe no fingida (gr. anupókritos), genuina, sincera, sin hipocresía es la que está haciendo falta hoy día y se puede estar abandonando sin darnos cuenta porque nos preocupamos por muchas cosas que no son la esencia del evangelio, cayendo inclusive en un activismo religioso que nos puede dificultar mirar y valorar que tipo de vida interior tenemos. La fe no tiene ningún sustituto efectivo.
La fe hipócrita es como traer una vela apagada en la oscuridad y comenzar a hablar de todo lo que estamos viendo con esa supuesta luz, sabiendo todos los demás saben que no es cierto lo que decimos que miramos, sin embargo tratándose de lo espiritual no nos atreveríamos a decirle a otros que su fe no es genuina.

AVIVA EL FUEGO
Se está volviendo común que el fuego se apague, principalmente en los cristianos que tienen tiempo de caminar en en la fe, que no comienzan y que inclusive tienen compromiso como servidores en sus congregaciones. Se vuelve difícil mantener ese servicio y que éste sea resultado de un fuego encendido. Parece para algunos que las actividades y el servicio son equivalentes a tener el fuego encendido, y esto está lejos de la realidad, porque puede tenerse saturada la agenda de actividades en la iglesia y no estar encendida nuestra fe, sino que esté apagándose.
Te aconsejo -dice el apóstol Pablo- te hago recordar algo importante que se te pudo haber olvidado, esto se lo dice a Timoteo, esto nos lo dice porque se cae en esa dificultad y no es que no sepamos que nos podemos apagar hasta por el mucho trabajo como posiblemente fuera el caso de Timoteo. Muy poca gente se atreverá a decirnos que nos hemos enfriado y que necesitamos volver a encendernos, el apóstol Pablo como su autoridad cumplió con él, hoy quizá nos ofenderíamos si nos lo dice nuestra autoridad, pero queda nuestra propia conciencia y de cómo escuchamos la voz de Dios a través de la predicación y todos los demás medios que usa el Señor.
Volver a encender es avivar el fuego, esto se manifestará en usar el don de Dios en nosotros con todo, sin escatimar nada, haciendo lo que nos manda el Señor. Este don se refiere más al ministerio que le fue dado por el Señor a través de la imposición de manos u ordenamiento como ministro del Señor.

NO ES DE DIOS LA COBARDÍA
Dejar de estar apagado en la fe es un acto que se requiere de valentía y no de cobardía, timidez, o miedo para salir de ahí. Nos podemos acostumbrar a estar apagados y el Señor nos habla de que la cobardía que no deja iniciar la batalla no viene de él.
Para intentar reavivar el fuego se requiere un esfuerzo, y cuando miramos con detenimiento y conciencia cuales son las cosas que limitan para intentarlo, o qué es lo que nos hace no tener una buena mentalidad para enfrentarlo, nos damos cuenta que se necesita valentía y el espíritu de cobardía puede hacer fracasar todo intento.
La falta de fortaleza moral nos limita cuando no se tiene una vida espiritual genuina, pues volver a empezar algo requiere aceptar que en algo se ha fallado y debemos repararlo; este es el comienzo para volver a encender el fuego. Esto para quien es autosuficiente o arrogante en lo espiritual puede ser una barrera que no lo deje seguir adelante.

NOS HAN DADO PODER, AMOR Y DOMINIO PROPIO
Fuerza, poder y capacidad es lo que el Señor nos ha dado como espíritu para ayudarnos a volver a encender el fuego, porque no sabemos cuantas veces necesitaremos hacerlo en la vida. Se requiere entonces escuchar cuando el Señor nos habla para que no lleguemos a este punto de estar apagado, aquí tiene sentido el no dejar de congregarse.
Encender nuevamente el fuego implica el poder, fuego, la chispa que viene a ser como un milagro, y si bien es cierto que no es un secreto, no es algo que está oculto, reavivar el fuego es casi un milagro para muchos, pues cuánta gente terminan su vida apagados, porque no quisieron aprovechar los recursos de Dios.
El amor sirve para volver a encender y es parte de esa chispa, pues mantener la fe en alto y el ministerio requiere tener el amor activo y no apagado. El amor del Señor está ahí, no se ha perdido aunque alguien se sienta apagado, su manifestación debe ser parte de nuestro carácter y será lo que nos permita volver a comenzar, sentir y estar convencido que el Señor nos sigue amando aunque nuestra fe se haya disminuido, aunque el servicio a él no sea el mismo, nos sigue amando y por ese amor se puede volver a intentarlo.
De igual manera se requiere dominio propio, que es ese control que deberemos volver a tener. Este dominio es la fuerza de disciplina que necesitamos en lo espiritual, pues muchas cosas parecen que no tienen que ver con lo espiritual, pero la falta de disciplina puede destruir la fe, o por el contrario el tomar el control de los diferentes aspectos de nuestra vida pondrán las condiciones favorables a la fe. No se puede dejar de tener dominio tanto a los aspectos internos como a la reacción que tenemos ante los demás.

Si alguno se ha apagado puede analizar que es lo que está faltando para reavivar el fuego de la fe que hará exitoso el don de Dios en nosotros, si es por la falta de control o de amor tenemos el Espíritu Santo que nos ayudará fácilmente si no nos oponemos y dejamos que el temor se fortalezca, porque nunca se comparará a la bendición que se tiene con el fuego encendido de la fe.

sábado, 7 de septiembre de 2013

LAS OVEJAS DISPERSADAS

Texto: Jeremas 23:1-4
1 Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebao! dice Jehov. 2 Por tanto, as ha dicho Jehov Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habis cuidado. He aqu que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehov.
3 Y yo mismo recoger el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las ech, y las har volver a sus moradas; y crecern y se multiplicarn. 4 Y pondr sobre ellas pastores que las apacienten; y no temern ms, ni se amedrentarn, ni sern menoscabadas, dice Jehov.

Hoy mucha gente habla de malas experiencias vividas en la vida de las congregaciones cristianas, estas son se refieren a dispersiones las cuales son por efectos propios cuando el cristiano no quiere caminar cuando la palabra de Dios le enfrenta; por otro lado tambin existe dispersin por el efecto ministerial donde el pastor es el principal responsable. Desgraciadamente hoy se habla ms de los malos pastores que de los lobos que sabemos que son malos por naturaleza
El dao sin duda la mayor puede la puede hacer el ministro, por supuesto con alguna complicidad de la oveja. Hoy da vemos cantidad de personas que estn caminando sin rumbo ni direccin, porque lo que una vez tuvieron, hoy ya no lo tienen, y no tienen el mnimo deseo ni las fuerzas para tratar de buscar otro lugar donde regresar.
Para Israel la falla mayor fue la de sus pastores (profetas, sacerdotes, prncipes y el mismo rey), como dice el Seor a travs de Jeremas. El pueblo no fue pastoreado apropiadamente pues aunque tenan la obligacin de hablarles de acuerdo a lo que el Seor demandaba apacentndose a ellos mismos, eso mand al pueblo a la muerte y a otros a la dispersin en la cautividad como dice Jeremas 24:1-3 .


CUIDAR NO ES: DESTRUIR, DISPERSAR Y AHUYENTAR
Cuntas formas existen de cuidar, desde que se es beb recibimos cuido porque no podemos valernos por nosotros mismo, el beb tiene que ser alimentado por su madre, baado, atendido en la salud, con el nico objetivo que alcance crecimiento. En este proceso tenemos que ensearle a quien recin comienza en la vida espiritual desde las cosas ms bsicas hasta las ms importantes, con los aspectos que queremos heredar para la vida, para tomar decisiones correctas cuando les toque. Los pastores de Israel no cuidaron de nadie, no les import que sus las ovejas perdieran la fe, la santidad y el amor, dejndolas como ganado salvaje.
El Seor seala a los pastores de Israel como los que tienen la capacidad de destruir esto tiene muchas formas de hacerlo desde el descarro de la doctrina, hasta meterlo en un evangelio liviano (con una mala interpretacin de la gracia), o uno legalista. Tambin puede haber una destruccin dirigida cuando existe oposicin a los intereses personales que se enquistan en una jerarqua de la iglesia.
La dispersin viene porque no se pastorea para llevar al Seor, sino en otra direccin, esto sin que se d cuenta la oveja, porque su visin es dbil, entonces no se da cuenta hasta que est en problemas que no puede solventar. La dispersin tiene que ver con la divisin o individualismo favoreciendo a que se quede perdida sin poder regresar, ya que el aislamiento la privacin dificulta la obra de Dios. Los pastores de Israel no permitieron ver a Dios y cada uno se dispers en lo propio, unos edificaban como si nada pasaba, creyendo que Dios estaba con ellos.
Algunos pastores pueden alejar a las ovejas verdaderas, y otras que no lo son se quedan, las propias del Seor son ahuyentadas, parece ser que algunas sensibles son alejadas y esto es correcto cuando el que debe cuidar las maltrata y ahuyenta, ero tambin existen casos donde el pastor cuida pero la oveja es demasiado sensible que no soporta la palabra la obra ministerial.
El reflejo correcto es que la oveja se acerque, que le busque para que le reconozca y pueda ayudarle, pero aqu el profeta habla de la oveja que es ahuyentada por malos pastores, le teme porque algn dao ha recibido, o porque infunde temor o demasiado respeto, u otras cosas peores.


MI REBAO
El rebao se refiere al lugar donde se mantienen las ovejas, el potrero, el pasto o su prado, esto da la sensacin de pertenencia al lugar, pues no existe otro mejor, y as mira el Seor el mejor lugar para cada uno de nosotros, no el que nosotros escogemos, as los pastores tuvieron que entender que ese era el mejor lugar para las ovejas del Seor, pero tuvo que buscarles otro lugar en cautividad porque no haba espacio con los malos pastores y en Babilonia era mejor que en Israel, esto era lamentable que para sacudir a los malos pastores tuvieron que ser sacados de esta forma.
Nadie que maltrata se imagina que las ovejas tienen dueo, y que otro revisar su labor como pastor, su obra ser evaluada por el Seor y aunque exista mucho esfuerzo no significa que se justifique el maltrato, ni ninguna obra que est fuera del amor.
Cuando no se tiene claridad que el Seor es el nico que puede disponer y corregir y hasta cambiar o eliminar pastor, se corre peligro. Si comparamos lo delicado que es hacerse cargo de nios que no son los nuestros, as es de delicado pastorear un rebao ajeno, porque se tendr que dar cuenta de todo lo que se hace, sea bueno o malo.


AY PARA LOS MALOS PASTORES
Aqu un ay, que es una expresin de dolor, porque no es para menos la falla, por lo que no podemos pensar que se justifica en las acciones realizadas. Aquellos pastores de Israel al recibir juicio hubieran querido no ser nunca los lderes para aquel pueblo.
De esos malos pastores la mayora no salieron a la cautividad porque no eran buenos higos (alguno fue llevado pero para escarnio), fueron dejados para escarnio, refrn, maldicin y por ejemplo. Este fue el fin aunque tuvieron su tiempo de poder donde se enseoreaban del pueblo, pero todo eso termin. Su fin no fue glorioso, esto es una buena razn para temer a esta labor tan delicada pero a la vez de gran honor.


HAY REMANENTE EN LAS DISPERSAS
El Seor las recoger, sin duda bajo la revelacin de los higos buenos (del captulo 24 del libro de Jeremas, el Seor ir por ellas, esto es tratar que se junten cerrndoles el paso y acorralndolas con el tiempo y en un lugar donde podra tener el control. As el Seor har con estas ovejas, porque es necesario que estn juntas aunque sea en Babilonia, no deben quedarse solas porque pueden perecer. Este retorno lo har con el remanente.
l las ech lejos para poderlas recoger, en Babilonia, y al preguntarse porqu tuvieron que ser echadas hasta ese lugar podramos ver que era la nica manera, para que cuando se sintieran solas, desprotegidas, aisladas, reconociendo que se haban perdido y que necesitaban volver al rebao. Quiz en ese lugar ya estaran cansadas de caminar, en lugar extrao donde no podran tocar esas canciones alegres sino que colgaran sus arpas, y el Seor les despertara para que le buscaran nuevamente de corazn.
Volveran a sus moradas al aprisco o redil donde se sientan cmodos, donde sientan que es su casa, pues en los lugares que han andado nunca se sintieron bien, aunque podra ser que algunos se sintieran cmodos en la cautividad, esos no regresaran, pero el que es oveja necesitar su propia morada y no una guarida. El cristiano verdadero aunque est disperso tarde o temprano sentir la necesidad de congregarse y alguien Dios usar para acercarse nuevamente a su lugar.
Cmo sabrn que es su morada? Porque ah crecern y se multiplicarn. Esta es una gran promesa para aquel que aunque culpable o no de su situacin fue manipulado por malos pastores, son ovejas de los higos buenos entonces al regresar a su morada que anhelan vern cmo se vuelven frtiles y perdern el temor, y se multiplicarn.

La promesa del Seor en el Pastor de pastores es dar todo el cuido para que sientan seguridad, ya no se espantarn (ni por legalismo ni por libertinaje), ni se perder ninguna. Aqu es donde queremos participar como ayuda del Seor para que su misin se cumpla en su totalidad. Mucho cristiano no naci en determinada congregacin por lo que puede preguntarse si est creciendo y multiplicndose pues es la promesa del Seor, de lo contrario algo anda mal y tenemos el reto de seguir, de avanzar y de no dejarnos estancar.