martes, 9 de abril de 2013

QUITANDO EL BOZAL A LA ESPERANZA


1Co 9:9  Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, 1Co 9:10  o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto.
Rom 8:24  Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Rom 8:25  Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.
Jer 17:7  Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Jer 17:8  Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

Sin duda la esperanza es parte importante del cristianismo, sin embargo corre mucho peligro de ser llevada al límite y pasarnos del tiempo del cumplimiento de las promesas las cuales esperamos, pus existe una esperanza en los temas eternos que son de más largo plazo, pero también aquellos que tendrán cumplimiento en este tiempo.

Desgraciadamente la valiosa esperanza se puede devaluar y hacer que se vuelva un sinónimo de conformismo, como decir tengo esperanza que un día el Señor va a obrar, o decir que estamos en ciertas condiciones porque el Señor así lo quiere, dejando toda la carga al Señor como único responsable de los resultados y del cumplimiento de las promesas.

Ningún hombre o mujer de fe triunfó sin hacer nada, sino por el contrario demandó obediencia, y que aun sin tener capacidades o teniendo miedo el Señor se glorificó en ellos, es entonces que las promesas se materializan y vemos la victoria del Señor. Debemos conocer los aspectos que Dios espera que nosotros entendamos de la esperanza.

ESPERANZA Y PROMESA. Romanos_8:24-25
La esperanza debe ser sin duda el motivador más importante de nuestras vidas, es esperar lo que nos han prometido, y esto tiene que ver con una comunión y un conocimiento de Dios, pues de encontrarnos con Cristo y conocerlo es que llegan las promesas a nuestra vida. Un niño que su padre le promete que lo llevarán a comer helado, es un niño que tendrá desde ese momento una expectativa y quizá hará recordatorios a su padre para que se cumpla la promesa.

Una vida sin promesa es una vida muerta, sin sentido, sin gusto, es caminar por caminar, trabajar por trabajar, dormir por dormir, todo sin ningún sentido ni placer. La promesa hace que esperemos, porque el niño creerá a la promesa aunque parezca exagerada o inalcanzable porque tiene un antecedente de aquel que le promete.

La palabra usada en griego es elpis que significa esperar con anhelo y por lo general con placer, es la expectación que levanta la promesa, que se sostiene por la confianza que se tiene en quien ha prometido. Esto no lo vemos hoy día en el cristiano, por la misma presión puede hacer sentir apagado, sin expectación de lo que va a pasar, puede creer más en la economía mundial y sus malos augurios que esperar que Dios cumpla su promesa. Y  cómo lo hará el Señor, porque cuando Dios actúa para cumplir sus promesas no es ortodoxo y obra en maneras que nos sorprende, y de donde menos esperamos y de las maneras más extrañas cumple.

Hay tantas cosas que todavía no ven nuestros ojos, desde las eternas: la promesa de transformación y resurrección, hasta aquellas cosas que esperamos que ocurran en cualquier momento en nuestras vidas y que urgen.

QUIEN CONFÍA NO DEJARÁ DE DAR FRUTO. Jer_17:7-8
Esperar es un verbo activo y no pasivo, debe de llevar a la acción, por eso es necesario dar fruto y esa es una realidad difícil de practicar, pues normalmente cuando esperamos sentimos que siempre es demasiada la espera y esto puede afectar la confianza. Así un niño puede desanimarse porque cree que la promesa no se va a cumplir, aunque sepa que quien le ha prometido le ama y no le puede llamar mentiroso.

El que confía en el Señor sabe que está en espera activa por tanto será como el árbol que está plantado junto a las aguas, esto significa que no se fatigará, no se marchitará, no se sentirá que se deshidrata, que estará en el punto donde recibe no solo para mantenerse vivo, sino también para producir. Estar junto a la palabra o la ayuda de Dios (aguas), sus raíces crecerán para buscar más agua según necesidad, se moverán, y estando en esa buena posición no sentirá ninguna adversidad, la esperanza no se marchitará. El árbol echará hojas muy verdes que auguran un buen fruto en calidad y cantidad. El fruto será todo el tiempo, todo el año, no será un cristiano de estación, sino permanente en bendición.

Dicho esto el cristiano desanimado, sin ganas de congregarse y trabajar en la obra del Señor no está esperando en él ni confiando, entonces la esperanza se debilita para todas las promesas que necesitamos. Tenemos que ser como el agricultor que trabaja la tierra y siembra para cosechar no solo en la vida eterna sino también mirará frutos en esta.

EL SEÑOR QUIERE QUITAR BOZALES A LA ESPERANZA 1Co_9:10-11
La esperanza que habla el apóstol de un agricultor y su buey que es un pasajero en su esperanza, al cual no se le puede quitar el derecho de gozar de los beneficios de su trabajo. El apóstol Pablo les dice a los de corintio que quien trabaja para la obra también debe tener esperanza de cosechar de su trabajo.

Les cita la ley donde se prohibía poner bozal al buey y será que si estaba para el buey no aplicaba para el hombre, y aunque podía parecer buey porque trabajaba mucho sin quejarse, aplicaba también para él, por esto Pablo reclama su derecho. El buey aunque no dijera he arado he ayudado y hoy me toca trillar entonces comeré algo del grano y quizá no estuviera entusiasmado como si tuviera esperanza, tenía derecho. Al buey no se le debía apagar la esperanza con el bozal, es una ingratitud que sintiera el olor, que lo tocara, que lo sintiera y no lo pudiera comer, así hoy mucho cristiano mira lo que no puede obtener pues no se ha dado cuenta que se ha dejado poner bozal de legalismo, de dureza que a través de palabras le han limitado como que si el Señor no quisiera que alcance sus promesas. Desgraciadamente el dueño no es quien quiere andar poniendo bozales sino otros que se creen dueños.

La esperanza lleva entonces a la acción, a no desmayar, a arar, a trillar, a hacer lo que tenemos que hacer pues si queremos recibir fruto no debemos dejar de hacer las cosas que nos van a servir para que produzca. Algunos podemos cansarnos de regar, de quitar la maleza que nace ella sola y que ahoga y le roba a la planta, necesitamos tratarla bien si no perderemos la labor realizada, porque es acumulativa la vida del cristiano pues el trabajo es el de ahora y no el del pasado, si se ara la tierra bien, se siembra bien, se abona bien, se limpia bien, se cosecha bien, pero si no se cuida la cosecha que se va a trillar, todo el trabajo anterior se perderá.

Se espera un fruto que no vendrá dentro de muchos años, sino que existe esperanza que no tardará más que su ciclo natural, porque si se siembra maíz en nuestro país esperamos la cosecha dentro de 2 meses elotes y a los 4 meses estaría listo para desgranar, pero algunos nos conformamos a esperar más de la cuenta como si fuera otro tipo de fruto. Si es fruto de aguacate sabemos que esperaremos al tercer o cuarto año, de igual manera tenemos que saber el tiempo de las cosas porque hay diferentes esperanzas.

El buey ¿esperaba cosecha o recompensa cuando estaba trillando? Sí, para ese momento no iba a aceptar que le dijeran espérate que lo pesemos y cuando lo tengamos en los sacos te vamos a dar, por esto la ley prohibía poner bozal. El buey era el mismo que les había ayudado a arar, y hacer todas las labores, así también nosotros debemos hacer lo que nos toca hacer para que también tengamos el derecho de ser partícipes de la cosecha.

El Señor ha venido a quitar todo bozal que nos hayan puesto, y que solo nos deja ver el fruto y no disfrutarlo, porque eso es lo que hace que la esperanza se pierda, porque ver el cumplimiento muy cerca y no obtenerlo es desesperanzador, por eso quería el Señor quitar el bozal y decir a aquellos que son especialistas en poner bozal que están en contra de la voluntad de Dios, él quiere cumplirnos.

lunes, 1 de abril de 2013

UNA GENERACIÓN INDIFERENTE


Texto: Luc_7:28-35; 1Co_1:18-25; Mat_11:16-19

Luc 7:28  Os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él.
Luc 7:29  Y todo el pueblo y los publicanos, cuando lo oyeron, justificaron a Dios, bautizándose con el bautismo de Juan.
Luc 7:30  Mas los fariseos y los intérpretes de la ley desecharon los designios de Dios respecto de sí mismos, no siendo bautizados por Juan.
Luc 7:31  Y dijo el Señor: ¿A qué, pues, compararé los hombres de esta generación, y a qué son semejantes?
Luc 7:32  Semejantes son a los muchachos sentados en la plaza, que dan voces unos a otros y dicen: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no llorasteis.
Luc 7:33  Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y decís: Demonio tiene.
Luc 7:34  Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y decís: Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.
Luc 7:35  Mas la sabiduría es justificada por todos sus hijos.
1Co 1:18  Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.
1Co 1:19  Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos.
1Co 1:20  ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?
1Co 1:21  Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.

En este tiempo que vivimos existe un virus que se esparce en la sociedad y desgraciadamente en el cristiano, esta es la indiferencia, que motivada y empujada por la impersonalización de las actividades se opta por cada vez más medios que favorecen ocultarse como personas aunque nos hacemos presentes de manera virtual. De alguna manera puede estar afectando la responsabilidad de pronunciarnos en la realidad.

Las reacciones de los hombres ante la oferta del Señor pueden ser diferentes y sus resultados y las acciones que realizamos también; el Señor les habló validando la obra de Juan el Bautista como uno que fue enviado como al profeta Elías, Juan mayor profeta pero en el reino el más pequeño es mayor que él. Los resultados fueron buenos para el pueblo y los publicanos (quienes eran considerados inferiores o inmerecedores), estos justificaron a Dios bautizándose, es decir que con la acción le daban la razón, y se rindieron.

Este es el objetivo del Señor para el hombre que actúe, que cambiemos, que mejoremos, pero no todo el que recibe el mensaje acepta los designios, su voluntad, o plan de Dios en sus vidas, que en este caso estaba en someterse al bautismo de Juan. Hubo entonces personas que no quisieron honrar a Dios, estos fueron los fariseos y los escribas que pensaban que su forma falsamente recta en el exterior les salvaban de someterse al bautismo.

De esta situación el señor les quiso dar una explicación que era una respuesta a ese comportamiento, con ella sabrían quienes realmente eran:

¿A QUÉ LOS COMPARARÉ Y A QUÉ ES SEMEJANTE ESTA GENERACIÓN?
Primero debemos preguntarnos por qué quería aclarar el Señor ese comportamiento? Precisamente porque existía personas como ellos y seguidores de éstos fariseos que no aceptaban el plan de Dios y tomaban esa aptitud religiosa y legalista.

¿Cómo era entonces esa generación? Esta explicación lo hace con una parábola de lo que hacían los niños o jóvenes en aquel tiempo quienes quieren hacer jugar de cualquier forma al otro grupo de muchachos. Los jóvenes tienen formas amables y también formas desafiantes para hacer jugar al otro grupo, pero en este caso no logran el objetivo.

Hoy existe "cristianos" que no quieren jugar, que no quieren participar, que no quieren someterse a los designios de Dios. Les tocamos flauta y no bailaste, les cantamos una canción triste y no lloraste, esto demuestra la poca reacción que tenían. Así hoy algunos cristianos no se alegran con las alabanzas, y con las canciones para adorar, para reflexionar, que son para tocar lo más íntimo, no les quebranta.

Así son los religiosos que piensan que esa insensibilidad es porque son maduros, se resistieron pues aunque Dios les hable directamente tampoco les conmueve, alguien piensa que si se le presenta un ángel podrían cambiar, y esto realmente no cambiará sus vidas.

DOS RESPUESTAS PARA OCULTAR LA INDIFERENCIA PARA CAMBIAR
Los fariseos y los escribas no querían nada a través del profeta Juan el Bautista con una personalidad austera, que no se relacionaba como la personalidad el Señor. También hay cristianos que no les gusta la personalidad austera del ministro, aunque sea parte del designio de Dios, y si tienen la personalidad contraria también lo rechazan.

La respuesta a la canción triste o la palabra dura, la que debería hacernos llorar era: tiene un demonio, esta es la respuesta para no cambiar, invalidando a la persona y no a la palabra. Alguna gente dice que esos ministros en todo ven demonios, pero es porque no piensan obedecer y de esta manera invalidan la fe, ya que Juan podía reconocer aun quienes se bautizaban porque creían, y quienes lo hacían solo por librarse de ser señalados, y también quiénes no querían nada.

La respuesta a la canción alegre de flauta está en la forma como el Señor nos da a conocer su reino, pero esta gracia en la forma de acercarse a ellos les trajo confusión y le tomaron como un bebedor de vino y como comilón o glotón y amigo de gente de dudosa reputación. Por lo tanto la canción para bailar los hace llorar y quejarse como si el Señor estuviera equivocado. Algunos hasta preguntaban por qué los discípulos de Juan ayunaban y los del Señor no, y la respuesta fue que no podían estar de luto cuando el esposo está con ellos.

LA SABIDURÍA QUEDA DEMOSTRADA POR LOS QUE LA SIGUEN
La vida de quienes siguen al Señor, es decir de los que vivimos en gracia, demuestra que no hay error, que su plan ha funcionado, que no es cuento, y que no es en vano seguir a Cristo. Quienes son religiosos y legalistas no lo demuestran en sus vidas y aunque aparentemente tengan sabiduría y rectitud, esta no les es suficiente, pues es estéril.

El apóstol Pablo nos dice que la cruz de Cristo parece locura para los que se pierden (1Co_1:18-21), pero para el que se salva es poder de Dios. Para el religioso insensible e indiferente piensa que su sabiduría humana y religiosa es suficiente para comprender los designios de Dios. Está seguro que puede caminar en paralelo y llegará al mismo lugar, pero no sabe que esos caminos no son necesariamente opuestos en dirección sino en resultados.

Los niños (del gr. Teknón), son los que demuestran la sabiduría de Dios pues siendo niños tienen la capacidad de seguir a Cristo, y esto significa que la sabiduría no es algo intelectual, sino una aplicación a nuestra vida aunque no tengamos la capacidad de entendimiento por la práctica aprendemos. Los fariseos y escribas se consideraban suficientes, con sabiduría, listos que no podían reconocer en un momento de transición del antiguo pacto y el nuevo de la gracia.

Gracias a Dios damos que si podemos llorar con la palabra que trae tristeza a nuestra alma, esa tristeza nos hace reaccionar para que él pueda obrar en nosotros. Por el contrario si su palabra es de flauta nos ayuda a agradecer su gracia en nuestras vidas para motivarnos a continuar en este glorioso camino, del cual no queremos renunciar ni ser indiferentes.

lunes, 11 de marzo de 2013

Eres herencia para el Señor


Texto: Sal_127:1-5

La prosperidad viene de Jehová
Cántico gradual; para Salomón.
Sal 127:1  Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican;
Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.
Sal 127:2  Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.
Sal 127:3  He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre.
Sal 127:4  Como saetas en mano del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.
Sal 127:5  Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; No será avergonzado
Cuando hablare con los enemigos en la puerta.


Quiero compartir con ustedes el mensaje con motivo de los quince años de mi hija mayor, un evento especial en el cual es difícil expresar lo que deseamos, pero no debe ser solo deseos sino que deben estar basados en el consejo de Dios para la vida de la cumpleañera pero también de nosotros como padres que necesitamos de mucha sabiduría.

Cuando se trata de dar consejo a una joven tenemos que pensar en muchos aspectos que deberán servir para su vida,  para esa nueva etapa, la cual se caracteriza en la necesidad de que todo lo que se ha capitalizado durante su infancia no lo olviden, ya que cada vez como padres perdemos el tipo de control que antes ejercíamos en ellas, ya no se puede tener la misma presencia, no se puede intervenir como lo hacíamos cuando era una niña.

Esta es una etapa intermedia entre la niñez y la madurez, donde se toman decisiones claves para la vida como son: seguir al Señor y no ceder a las deferentes presiones, que quieren estudiar, si se comprometerán con un sueño importante en sus vidas, si harán el esfuerzo necesario, definirán las bases para sus vidas de adultos y para la construcción de una familia para Dios.

PARA LOS PADRES
En la porción bíblica se habla para todos los involucrados pero como padres necesitamos una palabra porque el trabajo no termina, sin embargo el tratamiento será diferente porque han ido adquiriendo su forma de ver las cosas y necesitaremos ser más sabios para seguir siendo el apoyo que ellas necesitan. Como padres queremos hacer las cosas bien y el consejo de Dios para nosotros nos lo ofrece en tres grandes aspectos:

1. LA CASA SE DEBE DE EDIFICAR CON EL SEÑOR. Si él no está en nuestra casa todo lo que hagamos para edificar será en vano, para que nuestro trabajo se mantenga en nuestros hijos. Esto significa que tiene que ser el fundamento para que seamos el tipo de apoyo que ellas necesitan y que a pesar de las dificultades, las tentaciones y los peligros el fundamento del Señor les hará resistir. Cuántos padres pueden por muy buenas intenciones que se tengan estar haciendo nada por no tomar en cuenta al Señor en sus decisiones.
2. EL SEÑOR ES EL MEJOR VIGILANTE. Si nosotros queremos ser guardas sin confiar en el Señor, no podremos cuidar bien alejados del Señor, por esto no debemos enfocar la confianza en la joven, sino en la confianza en el Señor. Si el Señor guarda nosotros lo haremos mejor, pero si nosotros lo hacemos y no lo hace el Señor, entonces será en vano nuestro trabajo, esí será efectivo la labor de cubrir a nuestros hijos.
3. EL AFAN POR DARLES TODO LO MATERIAL NO GARANTIZA EL ÉXITO. Preocuparse y afanarse por brindarles todo lo material sin que les falte nada no asegura que todo saldrá bien porque esto puede robarnos y tomar todas nuestras energías, para que cuando tengamos que hacer lo importante en ellos ya no tengamos ánimos para ellas. Aunque les demos todas las cosas, nos puede hacer creer que hemos cumplido y alejarnos, pero debemos considerar que nada podrá sustituir nuestra presencia, nuestras palabras, nuestra cercanía. Muchas personas tienen que ceder a la presión material para suplir sus necesidades teniendo que salir del país para seguir siendo proveedores pero no deben olvidar que puede existir un precio alto si nos alejamos. Por esto dice el Señor que nos dará sueño para que no nos matemos trabajando y podremos confiar que él suplirá nuestras necesidades.

MI HERENCIA, TU HERENCIA
Los jóvenes deben creer que son herencia del Señor y esto tiene muchas implicaciones, pues no solo es lo que Dios nos da, sino también lo que tenemos que devolverle al él. Este fue el caso de Abraham cuando recibe la promesa de Isaac, pero luego Abraham lo entrega al Señor en holocausto, aunque el Señor detuvo antes de consumarse proveyendo un cordero. El Señor nos da y nosotros lo moldeamos con su ayuda de acuerdo a su palabra para devolvérselos para engrandecer su reino. Este es un tiempo de gran valor para el Señor y de galardón para aquella joven que se guarda pura, que es un ejemplo para los demás jóvenes y que le puede servir en su obra.

Son de gran valor porque es el fruto del vientre, ese es una recompensa, no una carga, esto es posible cuando lo primero que se ha hablado se cumple, es decir cuando estamos en el Señor edificando, vigilando, y sin afán material; serán una recompensa, aunque la palabra hebrea “sakár” significa además de recompensa y galardón, alquiler, lo que nos dice de que no es nuestro para siempre sino que esa recompensa tiene que devolverse a él.

Si es un galardón alquilado sabemos entonces que tenemos que devolverlo, así como lo hizo Abraham, porque la herencia que queremos no son nuestros genes o herencia manifestada en su físico sino la herencia del conocimiento del Señor en sus vidas, porque deben ser entregados con los caracteres de Cristo para que sean simiente de Dios, ese es nuestro trabajo y queremos hacerlo, el Señor quiere descendencia para él.

RECOMENDACIONES FINALES
1. Esperamos que valores que todos los días de tu vida hemos tratado de seguir al Señor y esa es la base para edificar en tu vida, esto es lo mejor que has podido recibir.
2. Te hemos cuidado hasta este día pero confiamos más en el Señor que en nuestro esfuerzo, porque él te guiará en todo, y cuando tengas dudas puedes preguntarle y pedir las fuerzas para obedecer.
3. Quizá no hayas recibido todas las cosas materiales que hubieras deseado, pero hemos tratado de darte lo necesario para formarte para la vida en la enseñanza del Señor.
4. Eres nuestro premio que el Señor nos ha dado pero también sabemos que así como han sido puestos en ti genes nuestros como padres, queremos los genes de Dios estén en tu espíritu, para que reconozcas que tienes otra naturaleza y la ventaja del Señor.
5. Nuestro amor no es suficiente para tu éxito, depende de cuán cerca estés del Señor y que puedas obedecerlo en todo para que tu vida camine mejor de lo que esperas.