viernes, 23 de noviembre de 2012

Y no os disminuyáis


Jer 29:1   Estas son las palabras de la carta que el profeta Jeremías envió de Jerusalén a los ancianos que habían quedado de los que fueron transportados, y a los sacerdotes y profetas y a todo el pueblo que Nabucodonosor llevó cautivo de Jerusalén a Babilonia  Jer 29:2  (después que salió el rey Jeconías, la reina, los del palacio, los príncipes de Judá y de Jerusalén, los artífices y los ingenieros de Jerusalén), Jer 29:3  por mano de Elasa hijo de Safán y de Gemarías hijo de Hilcías, a quienes envió Sedequías rey de Judá a Babilonia, a Nabucodonosor rey de Babilonia. Decía:
Jer 29:4  Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia:
Jer 29:5  Edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos. Jer 29:6  Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis.
Jer 29:7  Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.
Jer 29:8  Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No os engañen vuestros profetas que están entre vosotros, ni vuestros adivinos; ni atendáis a los sueños que soñáis.
Jer 29:9  Porque falsamente os profetizan ellos en mi nombre; no los envié, ha dicho Jehová.
Jer 29:10  Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar.
Jer 29:11  Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Jer 29:12  Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; Jer 29:13  y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Jer 29:14  Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice llevar.

Una de las dificultades más grandes del ser humano es que se ve afectado por las condiciones externas que vive, las situaciones externas van a tratar de hacernos equivocarnos, así fue con los que habían sido llevados en cautividad, pues lo que estaban viviendo los podía paralizar pensando que todo volvería a la normalidad hasta que regresaran a su tierra, esto podía hacerlos llevar a depresión y paralización, pues cuánta gente se paraliza con las situación se, pero, ¿Qué les hubiéramos escrito nosotros a los esos desterrados, y cuáles serían las palabras apropiadas para alguien que no tiene libertad? Esto es algo complejo, pues cuando alguien está enfermo le decimos que tenga paciencia que va a sanar y oramos, pero qué decirle a alguien que está preso y sabemos que ha sido condenado o como se le dice a este pueblo: estarán 70 años cautivos.

¿A quiénes dirigirías esa carta y por qué? Realmente el profeta de Dios Jeremías sabía que tenía que escribirle a todo el pueblo pero para que tuviera efecto la carta tenía que ser dirigida a los que podían influir a los demás. Por esta razón algunas palabras son cabales y completas a los padres o a los que tienen la autoridad en el hogar. La carta se dirigió a los ancianos y a los sacerdotes y a los profetas, con el objetivo que por diferentes frentes: de sabiduría, por el acceso al Señor, y por el aval de aquellos que hablan a su pueblo, se dejara claridad de lo que el Señor haría. Aceptar la palabra era importante, reconocer 70 años en ese lugar invitara a bajar los brazos y pensar inmediatamente no será en mi generación.

Nuestras condiciones actuales. En la vida actual algunas libertades no son o no se disfrutan, pero es necesario superar las situaciones para que podamos obtener felicidad en la vida aunque no sea de plena libertad. Algunos cristianos pueden no estar gozando de libertad externa, pues quizá se tenga presa la libertad económica, o la libertad robada por el pecado, que no deja vivir como el Señor quiere.

¿Cuáles son las situaciones que vivimos que se pueden comparar a estar en cautividad, sin libertad, o cuales cosas nos hacen sentir que hemos perdido la libertad que un día el Señor nos dio? No nos debemos detener por nada debemos vivir y hacer como si no va pasar nada. Esto no es que nos conformarnos con la situación, sino el secreto está en no dejar de hacer las cosas que el Señor quiere que hagamos. Imaginarnos en tiempo de esclavitud en Israel podía estar un esclavo que amara a otra esclava y sabiendo que dentro de un tiempo prudencial quedaría libre por amor une su vida sabiendo que su hijo nacería esclavo. Esto parece falta de consideración, pero algo parecido era lo que le estaba diciendo el profeta no pueden dejar que su situación les robe la vida.

Si nos ponemos a pensar en los cautivos algunos no podían pensar que era lógico ponerse a construir una casa, o plantar un huerto, o creer que podían casarse y tener familia, porque en sus pensamientos solo podían creer esto en condiciones perfectas. Eso era que la vida solo existiría si regresaban a su tierra, pero el Señor quería que siguiera la vida, que edificaran aunque supieran que estaban haciéndolo en tierra ajena, que cultivaran también sabiendo que podían dejar la inversión a medio aprovechar, que luego se casaran y tuvieran hijos e hijos y que se hicieran abuelos y bisabuelos. El ciclo de la vida debe de seguir aunque no tuvieran libertad.

Algunos no aceptamos las cosas a medias, y pensamos en la felicidad al estilo de cuento de hadas, y si las cosas no están completas y en su punto, no las podemos disfrutar; el afán de querer resolver todas las cosas. Los cautivos podían pensar que eso lo debían disfrutar solo si regresaban a su tierra. Hoy algunos padres no pueden disfrutar lo que Dios les da por dejarse quitar esa bendición porque sus hijos se lo quitan pero esa es la batalla que hay que ganar.

Es difícil bendecir aquello que sabemos nos quita la libertad, pero el Señor nos dice que debemos procurar y rogar por la paz de donde vivimos aunque la situación no sea lo mejor en cuanto a libertad, porque eso nos devolverá paz: en su paz tendréis vosotros paz. Esto es lo que debemos hacer aunque parezca contradictorio como a Israel pedir paz donde les tenían cautivos.

Con todo no nos debemos disminuir, nuestros pensamientos no se deben disminuir, nuestros sueños no se deben disminuir. Es una bendición que los padres no les quitemos los sueños a nuestros niños y jóvenes.

Mi plan está diseñado si cumplimos el: "no os disminuyáis". Esta es una realidad que nos cuesta entender, que aunque se esté sin libertades que al final a aquellos y a nosotros también nos ayuda a encarrilarnos, el Señor nos quiere bendecir para que alcancemos paz (plenitud y prosperidad), un futuro, un porvenir.

Nos cuesta entender que aunque no se vea nada en el corto plazo existen planes que se van a cumplir en tu vida, el Señor quiere que veamos más allá, que no nos condicionemos a lo presente, porque la fe sobrepasa toda barrera y principalmente la de la vista. El porvenir y futuro estaba establecido para ellos y aunque lo vieran lejano en tiempo cronológico, pero ese tiempo se acortaría si obedecían.

El plan de Dios o sus pensamientos son de paz, y dice porque yo se, como afirmando que aunque pasen otras cosas el plan está trazado. La paz ofrecida es un estado de prosperidad y plenitud donde la ansiedad no tiene cabida, y también donde el Señor quiere darnos un porvenir, donde se pueda recibir la bendición no importando donde se esté porque sabemos que al final tendremos nuestro lugar para siempre y sabremos que allí recibiremos todas las cosas sin imperfección, sin cautividad.

El cumplimiento llegará por la capacidad de invocar y orar. El Señor pone fin a el tiempo que el pueblo estaría en cautividad y les dice 70 años por lo que no se detengan en hacer lo que les toque hacer, lo que quería el Señor era que supieran que había un tope de tiempo que había establecido.

Al pueblo se le pasó por alto ese tiempo, aunque el plan era que sabiendo el tiempo establecido se pidiera, se clamara, se orara en todo tiempo más por la hacer las cosas bien aunque no llegara todavía el tiempo, por el riesgo de olvidarse del Señor. Cuando el tiempo llegó habló a sus siervos para inquietarlos y que pudieran tener la capacidad de invocar al Señor y orar a él. Lo mismo sucede con nosotros que se nos olvida y nos acomodamos a vivir con los afanes cotidianos. Para inquietarles lo hizo a través de su palabra y algunos los tuvo que entristecer como a Nehemías para que pidieran, para que oraran e invocaran el nombre de su Dios.

La búsqueda debe ser de todo corazón para que la oración tenga impacto en el corazón de Dios, esta es la forma de hallar, entonces vendrá la respuesta de Dios en todo lo que ha planeado para nosotros. Pidamos al Señor que no nos disminuyamos, que no mengüemos, que no se reduzca nuestros sueños, ni nuestra fe, el Señor viene pronto.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Él saca de la horrible soledad



Lev 13:46  Todo el tiempo que la llaga estuviere en él, será inmundo; estará impuro, y habitará solo; fuera del campamento será su morada.

Isa 40:3  Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.(A)
Isa 40:4  Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.

Deu 32:9  Porque la porción de Jehová es su pueblo; Jacob la heredad que le tocó.  
Deu 32:10  Le halló en tierra de desierto, Y en yermo de horrible soledad; Lo trajo alrededor, lo instruyó, Lo guardó como a la niña de su ojo.  
Deu 32:11  Como el águila que excita su nidada, Revolotea sobre sus pollos, Extiende sus alas, los toma, Los lleva sobre sus plumas,  Deu 32:12  Jehová solo le guió, Y con él no hubo dios extraño.  
Deu 32:13  Lo hizo subir sobre las alturas de la tierra, Y comió los frutos del campo, E hizo que chupase miel de la peña, Y aceite del duro pedernal;  Deu 32:14  Mantequilla de vacas y leche de ovejas, Con grosura de corderos, Y carneros de Basán; también machos cabríos, Con lo mejor del trigo; Y de la sangre de la uva bebiste vino.

El estado del hombre sin Dios es de soledad, pues  siente que busca algo pero no lo encuentra o aunque parezca que no tiene soledad el vacío puede estar aunque no lo relacionen con Dios. La vida puede llevar a situaciones hacen pausas para reflexión pero depende de la humildad de corazón para reconocer que necesita de Dios.

Para el cristiano es un problema muy grave que el vacío trate de llenarse de forma o de cosas que aunque sabemos que no saciarán la necesidad, decidimos hacerlo. El Espíritu Santo en nuestra vida es sin duda el regalo más grande del Señor a través de reconocer y aceptar la obra redentora de Cristo Jesús en nuestras vidas.

Si nos preguntamos el porqué de la soledad en la vida podemos retroceder en la historia y darnos cuenta que desde el inicio Dios llenó el vacío y ordenó y el desorden y quitó las tinieblas (Gen_1:2); el pecado como dice Lev_13:45-46, en la figura de la lepra, obligaba a ser apartado de los demás del pueblo, por lo que hacía sentir soledad en la persona, la cual no podía tener comunión con los demás, no porque no quisieran sino porque les contaminaría. El pecado separa de Dios y eso puede hacer venir soledad si no se vuelve con arrepentimiento. Aun cuando había sospecha de lepra el sacerdote lo separaba y lo ponía en cuarentena, y ese tiempo era una prueba no solo en lo físico sino para ponerse a cuenta, y hubo personas que fueron sanados en ese período y la lesión de lepra desaparecía.

Esa separación del hombre por el pecado es la que justamente el Señor viene a reparar en nosotros, por esto la labor de Juan el bautista era como describe Isa_40:3-4, la voz que clamaba en esa soledad del desierto. En la soledad no hay voz pero el Señor pone a uno a levantar voz donde se escucha fuerte y claro por ser un lugar desolado. La voz para los solitarios es la única salida a su necesidad, porque ese llamado invita a preparar el camino, y a hacer ese camino derecho y no difícil de caminar.

El desafío es de alguna manera la forma de salir de la soledad –estos aspectos le favorecen– al arreglar ese camino, donde lo deprimido en nosotros debe levantarse, y lo soberbio bajarse, y lo que sabemos está torcido se debe enderezar, y lo áspero se alise. Pero ¿cómo se hace esa labor para salir de la soledad? Aspecto de esta respuesta la encontramos en Deu_32:9-13 en el discurso de Moisés y se describe como fue sacado Israel del desierto.

1.        Conociendo que no se está solo, el Señor lo rodea. Se puede decir que la soledad no solo es el sentimiento cuando no hay nada ni nadie alrededor nuestro, sino también por la realidad de vacío que produce el pecado, esto al sentirnos dividido o aislado de los demás. Algo está pasando o pasó que no pudimos superar en el Señor y nos sigue dando la sensación de continuar atrapados allí, con una barrera que no nos permite disfrutar de lo que demás disfrutan.

Algunos podemos llegar a apartarnos voluntariamente porque pensamos no merecer disfrutar, ya que al pecar nos apartamos aun de los que están bien cerca nuestro. Esto es un efecto que puede ser real o implantado cuando aceptamos culpabilidad de cosas que no  tenemos responsabilidad pero lo aceptamos, esto hace difícil que el Señor obre, por creer merecer ese aislamiento.

Quien piensa que está solo debe convencerse que el Señor está alrededor como dice Deu_34:10 cuando dice que lo trajo alrededor está dejando claro que Israel no estaba solo y no solo eso sino que iba siendo guiado aunque pareciera que estaba perdido. Él nos rodea para tratar de dirigirnos hacia un mejor lugar dejando la desolación. La horrible soledad significa: donde se aúlla o donde se gime, lo que indica el estado del alma que puede estar en una situación donde se escucha el sentir o solo se lo guarda con gemidos de dolor. Entonces lo que está diciendo que así como Israel que iba por un desierto como perdido, al final era necesario para introducirlo a la tierra prometida.

2.       La instrucción nos separa mentalmente. Esto es necesario que lo haga el Señor lo haga para sacarnos de la soledad, porque puede la soledad volverse la compañía más real,  y por esta razón solo la instrucción hace volver a la prudencia. En ese tiempo existía la oportunidad para ser instruido, pues algunas veces solo en estado de soledad podemos escuchar la instrucción, de lo contrario estamos tan ocupados para prestar atención, por esto se puede aprovechar esa situación.

La separación mental no es fácil pues algunos estamos tan embebidos que como esponjas absorbemos todas las cosas que refuerzan la soledad diciendo no me miran, no me visitan, no me toman en cuenta, como estoy viejo, etc. Cortar las demás cosas es necesario y esto no lo podemos hacer solos, sino que el Señor nos ayuda a separar nuestros pensamientos para que le escuchemos a él. En otras palabras si no podemos escucharle con claridad, entonces nuestra mente está trabajando al contrario nuestro y nos puede hundir, debemos dejar que nos separe mentalmente.

3.       Nos da protección como cuida sus ojos. La niña del ojo o pupila, es lo más valioso. El Señor para sacarnos de la soledad nos guarda, protege vigila como a sus propios ojos, es decir sabiendo que si se descuida le afectará claramente en su visión. Hoy día no entendemos esto con claridad.  

El Señor que dice que en Jacob está su porción porque es su pueblo que ama, trata de cuidarnos como algo que no podía perder, y que inconscientemente protegemos, pues nuestros reflejos cuando se trata del ojo son increíbles, y de igual manera cuando se trata de nosotros el Señor reacciona, el problema es que nosotros no lo miramos. Si lo pudiéramos ver estaríamos tranquilos y no nos afectaría si todo a nuestro alrededor es un desierto, si no hay nada, si no hay río, el Señor hará que sintamos frescura, gotas de agua sobre nosotros aunque no exista nada alrededor. La soledad parece hacernos vulnerables pero si supiéramos que nos protege estaríamos claramente saliendo de la soledad pues nadie que tiene y siente al Señor en su corazón se sentirá solo.

4.       Nos excita como el águila a su nidada. Esta es la forma más extrema para sacar al ser humano de la soledad y esto viene hasta que se reacciona y para esto hace como el águila. El águila inquieta, revolotea para que los polluelos abran los ojos, que aviven, se despierten y vuelen. El Señor hace muchas cosas por nosotros para que no quedemos solos, aislados y en horrible soledad. Cuando nos ocupamos de cosas casi automáticamente podemos salir de ese estado y entender la situación. El águila sabe que si deja pasar el tiempo con sus polluelos éstos se van a acomodar de estar ahí sin hacer nada, solo comiendo, aislados por la altura, quizá diciendo: estoy más alto que todos, pero me siento solo.

Por esto el águila los saca, los lleva sobre sus plumas, y aunque los dejara para que aprendan a volar, es la única manera que perderán el temor, es tanta la altura que sabe que los alcanza a rescatar, no pasa nada, no tocaremos fondo sin que antes seamos rescatados en el peor de los casos, pero ese no es el plan, sino que aprendamos a volar. Para sacar la soledad de nosotros nos dejarán caer, entonces podremos volar y estar tanto arriba como abajo, cerca de Dios y cerca de los nuestros.

CONCLUISIONES
·      Saliendo de la soledad el Señor le dio al pueblo dirección y guianza aunque haya desierto y yermo no entrarán en el corazón.
·      No se debe menospreciar los métodos de Dios para sacarnos de soledad, existen diferentes formas y lo hará porque la soledad hunde.
·      Saber que no estamos solos, que nos puede mover estando alrededor, que nos separa mentalmente, que nos cuida como sus propios ojos, y que hace de todo para que aprendamos a volar para salir de la caída libre de la soledad.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Hasta que llega la responsabilidad al liderazgo



Gén 37:22  Y les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre. Gén 37:23  Sucedió, pues, que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí; Gén 37:24  y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua. Gén 37:25  Y se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas, bálsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto. Gén 37:26  Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte? Gén 37:27  Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él. Gén 37:28  Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.(B) Gén 37:29  Después Rubén volvió a la cisterna, y no halló a José dentro, y rasgó sus vestidos. Gén 37:30  Y volvió a sus hermanos, y dijo: El joven no parece; y yo, ¿adónde iré yo?

Gén 43:8  Entonces Judá dijo a Israel su padre: Envía al joven conmigo, y nos levantaremos e iremos, a fin de que vivamos y no muramos nosotros, y tú, y nuestros niños. Gén 43:9  Yo te respondo por él; a mí me pedirás cuenta. Si yo no te lo vuelvo a traer, y si no lo pongo delante de ti, seré para ti el culpable para siempre; Gén 43:10  pues si no nos hubiéramos detenido, ciertamente hubiéramos ya vuelto dos veces. Gén 43:11  Entonces Israel su padre les respondió: Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros sacos, y llevad a aquel varón un presente, un poco de bálsamo, un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras.

Gén 44:30  Ahora, pues, cuando vuelva yo a tu siervo mi padre, si el joven no va conmigo, como su vida está ligada a la vida de él, Gén 44:31  sucederá que cuando no vea al joven, morirá; y tus siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor al Seol.  Gén 44:32  Como tu siervo salió por fiador del joven con mi padre, diciendo: Si no te lo vuelvo a traer, entonces yo seré culpable ante mi padre para siempre; Gén 44:33  te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos. Gén 44:34  Porque ¿cómo volveré yo a mi padre sin el joven? No podré, por no ver el mal que sobrevendrá a mi padre.

Tomar las responsabilidades en la vida es importante y no están ajenas a las de la iglesia, a veces se piensa que son diferentes pero realmente la primera nos lleva a la segunda, pues la responsabilidad ejecutada en lo poco es la verdadera prueba pues de eso dependerá ser puestos en las cosas grandes, y mientras no se superen las pequeñas, el Señor no nos pondrá sobre las grandes.

La vida en el Señor es maravillosa porque el fracaso que para el hombre parece claro, para Dios puede ser la oportunidad de ayudarnos a cambiar nuestro corazón. Podemos ser incumplidos, y  nos puede costar mucho la responsabilidad hasta que hay un punto de inflexión que es cuando existe pérdida irreparable a causa de nuestra falta de responsabilidad y se crea conciencia voluntaria para cambiar, pero lo normal es que Dios nos ofrezca una nueva oportunidad y seamos acorralados para hacerlo bien.

El Señor quiere que seamos parte de los responsables, de los que atendemos sus negocios, pero para llegar a esto tenemos que sobrepasar a la responsabilidad en lo propio, pero ¿cuándo viene esa conciencia que nos hace cambiar?, esto es cuando nos sentimos culpables o responsables de los malos resultados, es cuando se dice "fallé" (del gr. kjata: errar, fallar o ser culpable). Pero es de dejar claro que no quiere el Señor que nos quedemos con el sentimiento de culpa sino que lo superemos y lleguemos a la acción para corregir, porque el Señor nos da una segunda oportunidad de hacerlo bien. El sentimiento nos puede matar, pero el reconocimiento nos puede ayudar a cambiar.

La responsabilidad incumplida. Gen_37:22-30. El pasaje de la vida de José viviendo con sus hermanos mayores quienes no lo soportaban por su cercanía con su padre y por los sueños que aparentaba que aquel se consideraba superior a ellos.

La primera falla es que Jacob manda a su hijo a hacer el papel de supervisor pues aunque tuviera buenos atributos al lanzarlo antes de tiempo lo podía poner en peligro. Así es en el liderazgo cuando se puede salir antes del tiempo a querer llevarlo sin tener la madurez suficiente, o como dice la palabra de Dios no un neófito por muchas razones.

En la historia dice que Rubén no quiso que mataran a su hermano, pues era el responsable de alguna manera por ser el mayor, y sugirió echarlo en la cisterna vacía. Esta es una actitud común aunque fuera válido su alejamiento no era justificable sabiendo que estaba de por medio la vida de su hermano.

El otro hermano que sintió responsabilidad aunque quizá no pudo hacer lo suficiente fue Judá, lugar que le correspondía a Simeón quien era quien le seguía en edad a Rubén, o Leví que era el tercero. Judá -que era el cuarto hijo de Lea- recomendó venderlo y no matarlo, Rubén parece que se alejó del lugar no veló por su hermano José. El liderazgo rechazado por la línea de edad pudo haber sido afectado por diferentes razones, algunas de ella por atribuir incapacidad a su origen, familia, condición social, educación, género, etc (mal liderazgo y mala formación). Estos pudieron haber dicho es que somos hermanos de la que no amaba mi padre y por eso no nos mira bien, o otro decir es que mi madre es una esclava, lo cierto es que en momentos es más importante aquel que alcanza a ver lo apremiante de la situación, aunque el papel sea temporal.

Cuando regresa Rubén no queda claro que fue a hacer o porqué se alejó, pero la realidad es que desatendió su responsabilidad, no sabemos si fue porque huyó a la responsabilidad de cuidad a su hermano José. Cuando regresa y no lo encuentra se da cuenta que tiene un gran problema, no era la desaparición de su hermano sino la preocupación de lo que le diría a su padre, por esto dice: y ahora ¿qué hago? Rubén no salió a buscar a su hermano talvés lo recuperaba, ni tampoco hizo lo correcto de decirle as su padre lo que había acontecido, sino que fue un líder que se dejó influenciar por la democracia, por la mayoría, y claramente Rubén tenía ya mala reputación como hijo por haber mancillado el lecho de su padre, entonces se vio forzado posiblemente a ceder.

Entonces ¿por qué se es irresponsable? La principal causa de la irresponsabilidad es no valorar o no amar lo que nos han puesto en nuestras manos; sino por el contrario podemos llegar a enfocarnos y estar pendientes en quedar bien con quien nos dio la responsabilidad. Se debe tratar de amar a ambos para no fallar, porque el Señor ama lo que nos da como responsabilidad en el ministerio.

Cuando se ha fallado una reacción humana común es cómo encubrir la falla ante quien nos dio la responsabilidad, por esto la historia de la fiera que lo había devorado se convirtió en la versión oficial, aunque su padre pudiera haber dudado más adelante de esa versión fue creída y guardó luto por muchos días. Podemos ver que además la versión de encubrimiento tuvo a un cabrito como víctima colateral.

La culpa como inicio de responsabilidad. Gen_43:8-11. El tiempo pasó y no se podían imaginar que la oportunidad o prueba se presentaría, y ahora no podían fallar, sino que podían quedar bien con el Señor. Cuando fueron puesto por tres días en la cárcel acusados de espías les hizo recordar el daño hecho a su hermano, y fue allí donde comenzaron a sentir la culpa de los daños a su hermano.

Aquí estaba la oportunidad para los diez hermanos pero parece que solo uno tomó el rol que correspondía porque Rubén trata de tomar la responsabilidad, posiblemente pudo pensar que podía hacerlo aunque había fracasado una vez con su hermano y que le había fallado a su padre de muchas formas y en Gen_42:37-38, se narra que la oferta de hacerse cargo fue rechazada por su padre Jacob. Esta era la otra parte de los daños hecho a su padre, esta es la otra parte de la culpa; la primera el daño directo de lo que eran responsables y segundo el daño a quien les dio la responsabilidad.

Ninguno de los otros hermanos sino solo Judá tomó el papel de garante, o quizá les afectó a ellos en ese momento el recuerdo del daño ocasionado a José y a su padre Israel. La crisis en la vida los llevó a presentarse de manera humilde y someterse a la voluntad de un egipcio que no sabían que era su hermano aunque José sí lo aprovechó para saber si habían cambiado.

Cuando José les puso como condición traer a su hermano Benjamín, no quedaba más que alguno de ellos fuera el responsable y garante de la integridad de su hermano. Pero Judá hoy si estaba entendiendo lo que le decía a su padre al tomar la responsabilidad de su hermano José, cuando dijo en el verso 9 que sería el culpable por su hermano. Esta fue una angustia por todo lo que les hizo sufrir su hermano José, con el objetivo de darles la segunda oportunidad para cambiar sus vidas. Sentirnos culpables o responsables de las fallas puede ser el inicio de un cambio de verdad en nuestra vida cuando lo deseamos.

Acciones de responsabilidad. Gen_44:30-34. Cuando nos vemos en situaciones de angustia podemos darnos cuenta que otros han sufrido por nosotros y quizá no nos hemos dado cuenta. Esta era la situación bien tramada por su hermano José, al hacer parecer culpable a Benjamín del robo de la copa, lo cual le hacía merecedor de castigo.

Mirar como bueno o inocente aquello de lo que somos responsables. Si nos hacen responsable de niños no debemos comenzar a ver sus defectos, o si se merecen o no nuestro cuido, sino que por el contrario debemos mirar como merecedores de toda nuestra atención. Este es un verdadero desafío pues como servidores y ministros podemos llegar a pensar que no vale la pena hacerlo, esto por los daños o malestar que puedan ocasionar, sean esto adultos, niños, o inclusive en el cuido de ganado. Aun debemos estar conscientes que las situaciones desafortunadas pueden hacen sufrir a otros que también aman y principalmente al Señor. Esto nos ayudará a mejorar la tolerancia y sensibilidad hacia aquellos que parece que no merecen nuestra atención, evitando así afectar a los que son débiles. José era inocente y fue vendido llevando sufrimiento por años a su padre, hoy lo podía entender por ser él el responsable. Quien no es responsable no le importa lo que otra persona sufra.

Estar dispuestos a comprometerse por otros. Aquí Judá toma el papel correcto y llega al nivel de responsabilidad correcto, porque si nos convertimos en garante estamos asumiendo compensar todos los daños y debemos pagar por todo. Cuando Judá vio que era la única opción la de comprometerse por el joven no sabía que también estaba consolidando un liderazgo donde antes pudo decir no me corresponde y por esa razón no haberlo asumido, pero algunos aun viendo los daños de lo que otro no asume no se atreve hasta que no se tiene escapatoria, podía haber temor por el primer fracaso pero no tuvo opción.

Enfrentar la situación aun teniendo que sufrir o soportar. Esto podría sonar como a volvernos víctimas o volvernos mártires; pero no es el caso de Judá que quisiera que lo vieran sufrir, ni mucho menos estaba pensando en una forma de pago de lo que había hecho mal en su vida, porque el pecado que se convirtió en daño a su padre Israel y a José (que se convirtió en salvación para ellos), pero no habría sufrimiento que pudiera compensar la maldad, y si pensamos en leyes solo el secuestro es penado con muchos años de cárcel. Judá no podía soportar ver sufrir más a su padre pues ya había sufrido suficiente, este comportamiento demostraba que había sido restaurado en esa deficiencia, entonces José en el capítulo 45 se da a conocer a sus hermanos y Judá fue librado de quedar esclavo.

Al fin Judá quedó libre de toda culpa, pues ella lo impulsó a tomar la responsabilidad, a enfrentar la situación, los atenuantes (cuando dijo: no lo matemos vendámoslo), no le dieron paz, sino solo lo correcto.

CONCLUSIONES
1.   Al tomar responsabilidad en el ministerio pueden haber fallos en el ejercicio de las labores, pero se reducirán si amamos lo que nos toca ayudar como responsabilidad.
2.  El liderazgo es un proceso de crecimiento como persona y la responsabilidad nos ayuda a madurar y eso a aceptar mayor responsabilidad, es un proceso en aumento; por cuanto fuiste fiel en lo poco.
3.  Si hemos tenido un fracaso temprano puede legar a ser un obstáculo para el liderazgo, pero el Señor creará las oportunidades para que podamos superarlo.
4.  El reconocimiento de las fallas o culpa por los malos resultados cosechados, nos llevará a dar el cambio de corazón, y no importa de cuánto tiempo tendrá que pasar, llegará la recompensa. El liderazgo de Pedro se fortaleció después de negar al Señor, porque reconoció y la culpa no se alejó del Señor, sino que enfrentó aunque le preguntaron: ¿me amas?
5.                El problema de dejar solo al que necesita de nuestro liderazgo trae consecuencias, por esto debemos esforzarnos por amar por lo que nos han dado por responsabilidad, y no solo tratar de quedar bien con quien nos da la responsabilidad. Si cumplimos quedamos bien con quien nos la dio aunque otros digan lo contrario, sentir culpa por algunos resultados no nos elimina, sino que nos deben comprometer a cambiar.