miércoles, 3 de julio de 2013

LA INCONFORMIDAD TRAE DESAFÍOS

Texto: Josué 17:14-18
14 Y los hijos de José hablaron a Josué, diciendo: ¿Por qué nos has dado por heredad una sola suerte y una sola parte, siendo nosotros un pueblo tan grande, y que Jehová nos ha bendecido hasta ahora?
15 Y Josué les respondió: Si sois pueblo tan grande, subid al bosque, y haceos desmontes allí en la tierra de los ferezeos y de los refaítas, ya que el monte de Efraín es estrecho para vosotros.
16 Y los hijos de José dijeron: No nos bastará a nosotros este monte; y todos los cananeos que habitan la tierra de la llanura, tienen carros herrados; los que están en Bet-seán y en sus aldeas, y los que están en el valle de Jezreel.
17 Entonces Josué respondió a la casa de José, a Efraín y a Manasés, diciendo: Tú eres gran pueblo, y tienes grande poder; no tendrás una sola parte, 18 sino que aquel monte será tuyo; pues aunque es bosque, tú lo desmontarás y lo poseerás hasta sus límites más lejanos; porque tú arrojarás al cananeo, aunque tenga carros herrados, y aunque sea fuerte.

Cuando pensamos en las cosas en las que no estamos conformes en nuestra vida nos puede hacer sentir mal por creer que no estamos alcanzando la bendición, o simplemente por no tener o estar como quisiéramos, esto puede crear insatisfacción en el ser humano, pues las expectativas propias no se ajustan a la realidad que vivimos. Esto puede ser inalcanzable y no es la carrera en la que el cristiano debe estar.

El Señor cumple la promesa de la tierra prometida, y da a las tribus de José que eran parte de ella, pero a estos les parecía que ese cumplimiento no estaba completo; así nosotros hoy podemos sentirnos no con la bendición completa porque nos podemos enfocar en lo que nos falta y no en lo que recibimos de Dios. Lo que no entendemos es que la inconformidad puede traer desafíos de parte de Dios a nuestra vida (para ayudarnos a salir de ahí), y si no los superamos estaremos sufriendo por lo que no debemos.

LAS RAZONES DE LA INCONFORMIDAD
Definitivamente tendremos siempre razones por las cuales creemos que nos hace falta algo, y por la cual sentirnos inconformes en las diferentes situaciones de la vida. Las expectativas pueden superar a la realidad que Dios nos permite vivir. Podríamos dividir as razones de la inconformidad en dos grandes grupos:
1. Las causas razonadas externadas. Estas son las que hablamos y expresamos y que consideramos lógicas y que cumplen un propósito y utilidad. Aquí los de la tribu de José tenían dos causas:
a) Somos un pueblo tan grande, esto es un sentido de correspondencia que dice que si nuestras necesidades son grandes también así debe ser la promesa que las satisfaga.
b) Porque Dios nos ha bendecido hasta ahora. El hecho de ser un pueblo grande es evidencia que es porque el Señor los ha bendecido y por tanto merecen lo que les falta.
2. Las causas del alma. Esto es lo que mueve a expresar las anteriores, es lo que realmente está sucediendo internamente aunque  no se diga.
a) Lo que creemos que merecemos, está en el fondo de esto pues estaban diciendo que merecían más de tierra por su origen y la bendición que habían dado a todo Israel a través de José. Tenemos un origen de José quien el Señor le bendijo y le permitió introducir a Israel y toda su linaje en Egipto y muestra de esa bendición es el número que somos.
b) El exceso de autoestima. Su grandeza no estaba relacionada solo al tamaño de las tribus de José y su necesidad para alojar a tanta gente sino que su grandeza era de otro tipo. Esa grandeza parece sugerir que se refería al orden como tribus y no por el número de personas que la componían.
Parte del problema es la falta de fe, esto nos hace pensar que esa falta o lo incompleto es una situación final en nuestra vida de la cual no podremos salir y que nunca cambiarán las cosas. Si las tribus de Efraín y Manasés hubieran tenido fe hubiesen planteado de otra manera su petición.

BAJANDO NUESTRA GRANDEZA CON UN DESAFÍO
Esta es la manera que Dios usa para que el cristiano pueda poner los pies sobre la tierra. Todos necesitamos que nos hagan ver las cosas de la manera real, que equivale o es el fundamento o el inicio para construir lo espiritual. El hombre que busca construir lo espiritual con los deseos y el sentir de su alma como fundamento, fácilmente se puede derrumbar. Con las mismas palabras que expresaron de grandeza con ellas mismas les fue puesto el desafío, por lo que tenemos que cuidar lo que hablamos.

Algo simple y lógico, si son un pueblo tan grande suban al bosque y hagan desmontes donde viven los ferezeos y los refaítas Josué 17:15. Sonaba lógico para Josué pero también sabía lo que estaba hablando al decirles que fueran a despejar en ese bosque, esto era una verdadera prueba.

La reacción fue lo que muchos podemos constatar cuando somos confrontados, esto era un no te lo daré, tómalo tú mismo, y la respuesta fue lo que dice en Josué 17:16:
1. Tu respuesta de ese lugar no es suficiente, no alcanza, esto quizá por dentro estaba diciendo que no era la forma en que lo quería pues había que trabajar, y quizá esperaba simplemente que se lo dieran reduciendo lo de sus hermanos, no lo quería peleando.
2. Si voy más allá del monte a los que habitan la tierra en la llanura tienen carros herrados, esto descubría un temor oculto, pues la primera excusa era: de todos modos no nos sirve hacer desmontes ya que es muy pequeño, pero en realidad era temor a ese desafío.

 EL DESAFÍO ERA CON PROMESA DE TRIUNFO
Josué era un hombre de Dios y le representaba, por lo que le estaba diciendo a las tribus de José no era para descalificarlos, ni desanimarlos, si no que era para empujarlos a obtener la parte que les podía estar faltando, en este caso falta de disposición al trabajo y a enfrentar al enemigo. Así también nosotros necesitamos enfrentarnos a los temores para obtener la bendición completa que creemos nos falta.

Hoy hay también una palabra de ánimo para nosotros pues su misericordia puede llevarnos de una inconformidad que nos hace pedir y sufrir, a una situación donde nos animamos a ir a buscar lo que Dios nos promete. La palabra de Josué era de ánimo en varias direcciones o áreas en las que también podemos nosotros estar afectados:
1. Eres gran pueblo. Nuestro origen es Dios, somos parte de un linaje bueno, un linaje de Dios. No es lo que hace sentir grande sobre las demás personas.
2. Tienes grande poder. La fuerza y la capacidad y vigor es suficiente para que hagas esa labor de ir y tomar esa tierra. Nosotros a veces nos sentimos débiles pero hay gran poder que Dios pone en nosotros, tanta palabra de Dios y todo el potencial de Dios está en nosotros y Josué les dice tienen ya esa capacidad solo falta el deseo de hacerlo.
3. No tendrás una sola parte. No es un ánimo para crear ambición sino para que supieran que el Señor puede dar la primera parte y después tenemos que multiplicarla. La roca se ponía como señal o mojón por lo que le darían no solo una parte sino varias. Si Dios nos da la seguridad hoy que tendremos otra parte, ¿nos detendríamos?

Las palabras de fe llegaban a sus oídos para que se alojaran a su corazón: aquel monte será tuyo hasta el límite más lejano, no te derrotarán aunque tengan carros herrados, y aunque sean más fuertes. Qué diferencia de ánimo tenían comparado con Caleb, que siendo de 80 años dijo yo lo tomaré ese monte aunque haya gigantes.

Estoy seguro que Josué, como figura de Cristo, no abandonaría a las tribus de José si salían a la guerra, pero notamos que no se compromete a ir con ellos, pues existen desafíos que son solo nuestros y tenemos que enfrentarlos valientemente, pero el Señor está en el asunto.

viernes, 21 de junio de 2013

QUE EL DESIERTO NO SEA EN VANO

Texto: Deuteronomio 29:1-20 (RV1960)
Dt 29:1 Estas son las palabras del pacto que Jehová mandó a Moisés que celebrase con los hijos de Israel en la tierra de Moab, además del pacto que concertó con ellos en Horeb. 2Moisés, pues, llamó a todo Israel, y les dijo: Vosotros habéis visto todo lo que Jehová ha hecho delante de vuestros ojos en la tierra de Egipto a Faraón y a todos sus siervos, y a toda su tierra, 3las grandes pruebas que vieron vuestros ojos, las señales y las grandes maravillas. 4Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír. 5Y yo os he traído cuarenta años en el desierto; vuestros vestidos no se han envejecido sobre vosotros, ni vuestro calzado se ha envejecido sobre vuestro pie. 6No habéis comido pan, ni bebisteis vino ni sidra; para que supierais que yo soy Jehová vuestro Dios. 7Y llegasteis a este lugar, y salieron Sehón rey de Hesbón y Og rey de Basán delante de nosotros para pelear, y los derrotamos; 8y tomamos su tierra, y la dimos por heredad a Rubén y a Gad y a la media tribu de Manasés. 9Guardaréis, pues, las palabras de este pacto, y las pondréis por obra, para que prosperéis en todo lo que hiciereis. 10Vosotros todos estáis hoy en presencia de Jehová vuestro Dios; los cabezas de vuestras tribus, vuestros ancianos y vuestros oficiales, todos los varones de Israel; 11vuestros niños, vuestras mujeres, y tus extranjeros que habitan en medio de tu campamento, desde el que corta tu leña hasta el que saca tu agua; 12para que entres en el pacto de Jehová tu Dios, y en su juramento, que Jehová tu Dios concierta hoy contigo, 13para confirmarte hoy como su pueblo, y para que él te sea a ti por Dios, de la manera que él te ha dicho, y como lo juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob. 14Y no solamente con vosotros hago yo este pacto y este juramento, 15sino con los que están aquí presentes hoy con nosotros delante de Jehová nuestro Dios, y con los que no están aquí hoy con nosotros. 16Porque vosotros sabéis cómo habitamos en la tierra de Egipto, y cómo hemos pasado por en medio de las naciones por las cuales habéis pasado; 17y habéis visto sus abominaciones y sus ídolos de madera y piedra, de plata y oro, que tienen consigo. 18No sea que haya entre vosotros varón o mujer, o familia o tribu, cuyo corazón se aparte hoy de Jehová nuestro Dios, para ir a servir a los dioses de esas naciones; no sea que haya en medio de vosotros raíz que produzca hiel y ajenjo, 19y suceda que al oír las palabras de esta maldición, él se bendiga en su corazón, diciendo: Tendré paz, aunque ande en la dureza de mi corazón, a fin de que con la embriaguez quite la sed. 20No querrá Jehová perdonarlo, sino que entonces humeará la ira de Jehová y su celo sobre el tal hombre, y se asentará sobre él toda maldición escrita en este libro, y Jehová borrará su nombre de debajo del cielo;

El pueblo de Israel antes de salir del desierto fue juramentado con un pacto porque trataba que el desierto no pasara solo como una experiencia sino que fuera un cambio en la vida. De igual manera el cristiano debe tener claridad que la experiencia del desierto que pudo haber traído sufrimiento no debe solo ser parte del pasado sino que se vuelva en cambios permanentes en nuestras vidas.
A pesar de esto muchos desiertos no tienen los resultado previstos por el Señor, echando a perder de nuestra parte ese plan. El pacto tenía bendición de prosperidad en todo lo que hicieran, esta era confirmación como su pueblo, sin embargo quien no cumpliera sería borrado y quitado y sufrirá de las plagas y enfermedades pues el Señor no le perdonaría.
La advertencia para no fracasar estaba basada en ser verdadero seguidor del Señor, y un síntoma muy claro es que si alguien siente una falsa bendición, o una falsa sensación de satisfacción en el evangelio que les lleva a hacer sentir comodidad, confiados de que la manifestación de bendición continuará aunque no se cumpla el pacto. Así hoy puede alguien sentirse y aun decirlo repetidamente bendecido pero solo en lo que nosotros queremos y no en lo que el Señor nos quiere bendecir, porque lo material es una parte de la bendición y tampoco es un buen indicador de bendición.
USTEDES HAN VISTO
En Egipto, ustedes vieron pruebas, señales, grandes maravillas, el pueblo miró todo lo que había hecho el Señor para sacarlos. El cristiano sabe que el Señor ha hecho muchas cosas para sacarnos del mundo, pero es necesario que no olvidemos todo lo que hizo, esto es solo para los que han salido del mundo, quienes todavía permanecen no alcanzan a ver todo lo que el Señor hace por nosotros.
Mucho cristiano tiene una memoria corta, humanamente hablando, y no recuerda lo que Dios ha hecho por él; esto es grave pues nos deja sin ningún temor a él, pues podemos llegar a tener en poco su obra, como aquel hijo desagradecido que no puede ver el esfuerzo (en este caso humano), que su padre o madre ha hecho por su vida. Hay quienes esperan cada vez cosas mayores pero no existe ni una pizca de compromiso.
ENTENDEMOS LO QUE HIZO EN NOSOTROS
Para entender debemos tener corazón, ojos para ver más allá y darnos cuenta, y oídos (heb. ozén) para atender y obedecer (heb. shamá) v.4. Para quienes no están en el Señor de corazón no pueden tener esa capacidad.
La evidencia: el Señor les dio vestidos y calzado que no envejecieron, no habéis comido pan ni bebisteis vino ni sidra, llegando hasta este lugar les dice Moisés y todavía con esas desventajas, pelearon y derrotaron a sus enemigos.
La interpretación de todo eso: Toda esta evidencia no es clara para ellos, están en la bendición y no la ven. Esta bendición es de muchas formas, podemos señalar lo que es muy claro:
Te cambié la comida: no te di pan sino maná. Esto nos habla de las lecciones de vida pues no solo de pan vivirá el hombre, hoy esto es también una realidad pues el maná representa el verbo de Dios que es Cristo, y que es suficiente para saciar cualquier necesidad.
No vino ni sidra: el desierto es precisamente no solo la escasez de agua comida y las cosas que dan comodidad, sino también de lo que nos medios e instrumentos que facilitan pecar. Muchos están en un desierto pero este no hace su efecto porque se ingenian para seguir pecando, pero quien verdaderamente está en un desierto está limitado de esos medio para pecar, Israel no tenía vino ni sidra, lo que hizo abstemios obligados a quienes tenían ese falla. Algunos desiertos son para limitarnos pero padres, cónyuges, etc. entorpecen el proceso.
Victoria sobre: A pesar de no tener las mejores condiciones para la guerra sin embargo pudieron vencer sobre Sehón que significa tempestuoso, Hesbón que significa estratagema, inteligencia o razón, Og (girar) rey de Basán (serpiente que domina las profundidades del mar), esto nos habla de las victorias que les permitió tener sobre la violencia física, la inteligencia del mal, y sobre el dominio que gobierna el mundo.
Existe casi siempre mayor atención a lo que nos falta y no en lo que tenemos, pues Moisés les señala que ni la ropa ni los zapatos se les acabó, la ropa estiraba si engordaban (contradictoriamente se puede ganar peso en el desierto), las prendas se adaptaban a ellos si los pies se deformaban con juanetes los zapatos también. Esto es una bendición que aunque parecen pequeñas son importantes porque nada de lo básico les faltó, y había motivos para agradecerles.
LA CONFIRMACIÓN DEL PACTO, ¿PARA QUÉ?
Para quienes estaban alejados de Dios o tenían intención en el corazón de hacerlo, era necesario acercarlos, rescatarlos a través del entendimiento, aclarando lo que realmente había hecho, y así tener claridad del pacto que estaban haciendo. La raíz de amargura y veneno puede salir de lo que se ha vivido en el desierto y eso nos puede eliminar, tenemos que salir sanos y sin queja, si se mira el desierto como maldición o como castigo podemos caer en esa hiel y ajenjo.
Para entrar a la tierra prometida y tener prosperidad era necesario cumplir este pacto, capitalizar lo espiritual; todo aquel que no había entendido ese pacto pudo conocer de parte de Dios a través de Miosés lo que tenía que significar para cada uno de ellos. Así también para nosotros quizá nos sacarán como una sola tanda del desierto pero no necesariamente porque hemos aprendido la lección sino porque se acabó el tiempo. Esto era lo que pasaba con Israel, salían y el pacto trataba de emparejar y asegurar que no fallaran al salir del desierto.

Para el que persistía en creer que aun con este juramento que llevaba maldición al no cumplirlo, y pensaba que aun no haciendo lo correcto, todo le saldría bien, el Señor se pronuncia y dice que no le perdonará por estar advertido y tener juramento, exponiéndose a ser borrado como cristiano. Lamentablemente hoy parece que hay más temor en no alcanzar bendición material a ser borrado del libro de la vida.

lunes, 3 de junio de 2013

QUE SU AMOR NO TERMINE

Texto: Cnt_2:1-7
Cnt 2:1  Yo soy la rosa de Sarón, Y el lirio de los valles.
2  Como el lirio entre los espinos, Así es mi amiga entre las doncellas.
3  Como el manzano entre los árboles silvestres, Así es mi amado entre los jóvenes; Bajo la sombra del deseado me senté, Y su fruto fue dulce a mi paladar. 4  Me llevó a la casa del banquete, Y su bandera sobre mí fue amor. 5  Sustentadme con pasas, confortadme con manzanas; Porque estoy enferma de amor. 6  Su izquierda esté debajo de mi cabeza, Y su derecha me abrace.
7  Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, Por los corzos y por las ciervas del campo, Que no despertéis ni hagáis velar al amor, Hasta que quiera.

Los cristianos necesitamos mucho amor del Señor y a veces pensamos en manifestaciones de su amor que las ponemos en el futuro distante, como lo es la salvación eterna, pero no hablamos del amor inmediato que podemos disfrutar hoy. Esto es como que alguien al casarse piense en los hijos y la familia futura, sin antes fijarse que tiene que ser cultivado el amor hoy, para que el fruto de ese amor sea de bendición.

Existe un celo del Señor por nosotros pues su amor no es correspondido como debiera ser, y en estos cantos podemos distinguir la figura de la pareja enamorada, que es como nosotros deberíamos estar: locos enamorados por él. El amado es el Señor Jesús quien con ayuda del Espíritu Santo nos enamora para que tengamos intimidad con él y no le dejemos, pues la amada es la iglesia que se describe como abundante o humilde a sus propios ojos pero blanca de pureza que es lo que al Señor le importa.

Podemos distinguir el proceso de ese amor desde la declaración de amor, la conquista, la entrega y la parte más importante: que ese amor no cese en nosotros, que no se termine, que no muera, que no despierte hasta que quiera.

LA DECLARACIÓN: ¿QUIÉNES SOMOS Y QUIÉN EL SEÑOR?
Si hacemos la comparación con la pareja existe siempre una declaración de amor que es gradual, tanto en la comunicación como en el corazón. La declaración viene con palabras, no por texteando cualquier cosa, ni por ningún medio electrónico, era algo que se hacía en persona.

Esto es claro para quienes se quieren amar, en la forma en que miramos a la otra parte; cuando miramos a nuestra pareja podríamos hacerlo destacando sus atributos y no enfocarnos en los defectos. Este es el  principio del amor, del cual el Señor quiere entregarnos a nosotros pero como no es solo de una parte sino de dos. El amor cubre multitud de pecados y el Señor nos cubre hablando lo mejor de nosotros como iglesia.

Ella se mira a sí misma como la rosa de Sarón y lirio de los valles, algo que nos habla de sencillez por su abundancia, pero llena de belleza y pureza, pero el le contesta en el verso 2, al decir que la mira como lirio entre los espinos, lo nos habla de la dificultad que él tiene para llegar a ella, así como nosotros el Señor tiene que hacer mucho esfuerzo para llegar a nosotros. Espinos y sangre un gran sacrificio que ha pagado para acceder a nosotros para que podamos entregar nuestro corazón.

La amada mira al amado como el manzano entre los árboles silvestres, en otras palabras se distingue (no es común ni silvestre), pero también tiene beneficios grandes con solo sentarse bajo su sombra, porque los frutos comenzarán a caer sobre nosotros, o a ser tomados fácilmente. Una protección y cobertura grande pues el sol no la fatigará de día, no la quemará ni le hará tener arrugas. Esta visión del amado no es precisamente lo que muchos cristianos miran del Señor pues no hay un sentido de una relación de amor, sino que solo llega a la amistad. Esto es triste porque una es la amada y otros los amigos del novio que se alegran de que él encuentre pareja.

LA CONQUISTA.
No hay duda que aunque ya exista amor entre las partes siempre es necesario el proceso de conquista para que el amor fluya con toda la intensidad e intimidad, pero esto no es lo que hoy vemos en el cristiano, refiriéndonos al esfuerzo que el Señor hace pero que parece ser que no es suficiente para conquistar, porque la novia es muy fría. Todo el esfuerzo para convencerla a que esté con él toda la vida es conquista, y no debería terminar pues siempre habrá algo nuevo que entregar.

El proceso es muy claro en este pasaje pues lo que hace es llevarla a la casa del banquete, donde demuestra que lo de ellos es algo público y no secreto, porque la conquista no le avergüenza a él ni a ella. Cuando se rescataba después que el pueblo conquistaba y quería hacer a una de esas mujeres su esposa, tenía que rapar su cabellera y darle un tiempo para el luto y después llegarse a ella. A nosotros nos han dado un trato no de esclava sino de novia, y aun así nos cuesta, porque no disponemos nuestro oído para recibir banquete de palabra (que permite también seguir amando); la mujer es conquistada por el oído (a un hombre no le deberían repetir tanto), y convendría estar pendiente lo que diga el amado, esto es importante para ella. Hoy mucho cristiano al no congregarse como debiera pierde las palabras dulces a su oído, y nunca llega a ser conquistado.

Enarboló su bandera de amor sobre ella, y una bandera está en lo alto y no se baja se deja arriba para que todos sepan que hay amor entre ellos. Este proceso de conquista es clave porque llega al punto público donde no hay marcha atrás; la amada siendo rescatada es llevada a su lugar seguro es alimentada y puesta la bandera de quien la ha conquistado. Cuando se alcanzó la luna o el monte más alto, se coloca la bandera que demuestra conquista, y en este caso lo único que demuestra que se ha alcanzado algo importante es el amor, y esto nos lleva a preguntarnos si el Señor puede poner bandera sobre nosotros.

LA ENTREGA.
Hoy el cristiano no quiere que sepan que está enamorado del Señor como si fuera algo malo. El amado termina conquistando al describirse el abrazo, la amada está diciendo me yo me estrego a él, no pudo soportar la manifestación de amor hacía ella que termina describiendo que está enferma de amor, o locamente enamorada. Esto es muy bueno para nosotros, pues esa intimidad nos cambiará, pues la mujer está diseñada para tomar de su marido, así como a Eva le fue dado de Adán primero de su cuerpo, una costilla en lo natural, pero después tenía que tomar de lo espiritual de él. Adán duerme y cuando despierta y mira a Eva está enamorado de ella, tanto así que acepta comer del fruto.

QUE NO TERMINE SU AMOR.
Este debe ser nuestro objetivo y es la recomendación del amado, no porque dudara de su amada. Así como en el matrimonio se debe de buscar que nada haga terminar lo que nos mantiene unidos, el vínculo perfecto es el amor, y si nos damos cuenta hay una intención equilibrada de las dos partes y no solo el esfuerzo de una. Por esto el Señor quiere pero para que opere el amor se necesita la parte nuestra.

Por los corzos y ciervas del campo que son cazadas hasta la muerte, si estos duermen son tan ariscos y sensibles a los ruidos y molestias que perciben la presencia de quienes quieren dañarnos.  Así debe ser la sensibilidad del cristiano para no echar a perder ese amor.


No entendemos y hacemos despertar y hacemos velar, no le dejamos dormir en amor profundo, y muchas veces hasta interferimos con otros que están en ese sueño de amor y los vemos enamorados los despertamos, podemos hasta sentir envidia o algo así, y el Señor sabe que no deberíamos intervenir sino dejar hasta que quiera despertar. Prométanme que no le despertarán ni harán que vele por ustedes, porque esto es peligroso y el amado se puede aburrir de esperar.