miércoles, 13 de junio de 2012

Te haré entender


Sal 32:1  Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.
Sal 32:2  Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño.
Sal 32:3  Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día.
Sal 32:4  Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
Sal 32:5  Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.(B) Selah
Sal 32:6  Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.
Sal 32:7  Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; Con cánticos de liberación me rodearás. Selah
Sal 32:8  Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos.
Sal 32:9  No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.
Sal 32:10  Muchos dolores habrá para el impío; Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.
Sal 32:11  Alegraos en Jehová y gozaos, justos; Y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón.

¿Cuáles son las cosas que más nos cuestan entender? Sin duda no son las matemáticas, ni otro tipo de aprendizaje que sea complicado a la mente, sino más bien lo más difícil es el aprendizaje del corazón. Lo que el Señor nos quiere enseñar es diferente muchas veces a lo que nosotros queremos aprender.

La forma en que nos enseñará el Señor es variada, por ejemplo al principio cuando recién le conocimos al Señor el aprendizaje era de una manera diferente a la que nos enseña cuando ya hemos comenzado a madurar, esto es una bendición. El aprendizaje de una palabra del Señor y que se aloje en nuestro corazón para obedecerla, sería la manera más amable pero también no muy común para muchos cristianos, porque de repente nos volvemos pesados para escuchar y obedecer.

Quien no quiere obedecer tendrá formas diferentes de aprendizaje, así también existen algunos aspectos de nuestra vida que tienen que ser cambiados y que están muy arraigados, que necesitan de un aprendizaje especial, de uno práctico, de uno que no se nos olvide, que podamos aplicarlo, y en extremos a veces no tanto por los beneficios, sino por las malas consecuencias que hemos ya vivido, nos ayude a entender para no cometer los mismos errores.

¿Quién es bienaventurado? El rey David habla de dos bienaventuranzas que seguramente él experimentó y que nos ayuda a nosotros a entender mejor su diferencia, no son excluyentes entre sí pues podemos tener las dos, que es lo ideal, pero alcanzar la segunda es una verdadera seguridad para nuestra vida. Bienaventurados:

El que falla y es perdonado. Es perdonado de su falta o transgresión, es decir de su revuelta física, moral o espiritual; esto no es más que una rebelión de nuestra alma que no se quiere someter a Dios, por esto el mantener conflicto en la vida con todo es peligroso, que solo luchemos por lo que nos afecta en nuestra alma. Además esta bienaventuranza incluye a aquel a quien le es cubierto su pecado, y esto es como que nos cobijen y nos cubran lo que no se debe ver, pero a la vez viene a llenar el vacío que ha dejado el pecado.

A quien no culpa de iniquidad. Primero es de aclarar que no está diciendo que es alguien que no peca, sino a quien no culpa de maldad; no es quien nunca falla, porque se puede equivocar o pecar, pero por el aprendizaje ha pasado a ser de estos privilegiados. También hace una explicación más profunda y es, que en su espíritu no hay engaño, es decir no hay negligencia ni traición. Esto significa que cuando se hacen las cosas se hacen sin mala intención, o sin premeditar nada, pero sin embargo se puede fallar aun teniendo el corazón de David que era conforme al corazón de Dios. Haciendo referencia al pecado con Betsabé, David traicionó a su subalterno militar Urías, que era el esposo de Betsabé, a todo su ejército (por que David no estaba peleando la batalla), al pueblo (pues no estaba gobernando para ellos), y principalmente a Dios por desobedecerle; mas sin embargo el Señor le limpió su corazón, lo cambió como para llegar a decir que es bienaventurado.

El rey David por esta razón habla de cómo envejecieron sus huesos y su vida misma, porque gemía aunque no se arrepentía, porque se puede gemir en el pecado y no de arrepentimiento, y todo se convirtió sequedal, sin verdor, sin sentirle gusto a la vida. Esto fue así hasta que declaró su iniquidad, es decir reconoció que había maldad y la confesó; el Señor perdonó la maldad de su pecado, aquí lo que está diciendo es que había iniquidad en su corazón, traición, maldad, no solo le fue perdonado el pecado sino que se fue a la raíz del problema porque de lo contrario corremos el riesgo de reincidir y no hay corrección del problema.

El entender nos hace bienaventurados. Entonces para alcanzar a ser de los bienaventurados que no son culpados de iniquidad es necesario que entendamos lo que el Señor nos habla. La palabra enseñar que se usa en el salmo proviene del hebreo “yará” que significa fluir en una dirección, o señalar con el dedo, es mostrar como con una saeta. Esto significa que el Señor nos quiere señalar hacia donde tenemos que agarrar a la hora de tomar nuestras decisiones.

Nos mostrará el camino por donde debemos andar o mejor dicho cómo debemos andar, porque no es un camino físico sino una forma de vida ante diferentes obstáculos o situaciones que no sabemos superar, y que quizá hemos estado perdiendo el tiempo o al menos estancados en lo mismo.

El Señor entonces nos señala o enseña, y esto nos habla que debe haber una respuesta del lado nuestro, pues cuando entendemos se vuelve algo que tiene propósito y sentido, algo deliberado o adrede de nuestra parte, no es solo por estar en una iglesia. Este es el punto de anclaje cuando lo que nos enseña no es simple información sino que es un propósito a nuestra vida al cual queremos seguir.

El andar como él quiere nos dará un camino de prosperidad, puesto que vamos donde él nos quiere llevar y no donde nosotros deseamos, y ahí vamos seguros por una simple razón: porque sobre nosotros fija sus ojos, es decir nos estará viendo todo el tiempo, y esto no es más que seguridad sobre nosotros. Cuando niños caminábamos seguros mientras nos miraban nuestros padres, o montábamos en bicicleta, y nos sentíamos ayudados, cuánto más por el Señor.

Un llamado a la cordura. El Señor apela a nuestra cordura para que no seamos como el caballo o el mulo que no tienen entendimiento, es decir que aunque les señalen por donde tienen que ir al final lo hacen y llegan a lo mismo pero a través de la fuerza a través del cabestro y freno.

El cabestro nos dirige y da dirección, es decir el caballo se le tiene que decir hacia dónde pero con fuerza o molestia (así se acerca a también a nosotros), no porque le señalen con el dedo, sino que hay un malestar cada vez que se le guía, y aunque este no es el propósito de Dios, porque nos podemos curtir o acostumbrar de tal manera que después no vamos a querer obedecer a Dios, cuántas cosas nos han servido de cabestro en la vida.

El cabestro direcciona pero no es suficiente para algunos pues a pesar de eso nos vamos por camino equivocado y necesitamos freno para que nos digan no; asimismo si vamos rápido nos tienen que frenar para que no nos maltratemos o estrellemos, porque aunque sea un buen camino si se quiere correr podemos ponernos en peligro. El freno es con dolor no hablando, sino haciendo fuerza donde nos duele, en el caballo debajo de la lengua, pero a nosotros ojalá que en ningún lado.

Los rectos de corazón, los íntegros, los que caminan derecho, manda el Señor a alegrarse porque la misericordia nos rodeará siempre, pero el impío el que no actúa con rectitud, y en quien hay maldad en su corazón tendrá que sufrir hasta que se aprenda a caminar. Nosotros podemos distinguir que hay una gran diferencia en el caballo cimarrón al caballo entrenado que aunque tengan la misma naturaleza lucen distintos y actúan distinto.

La pregunta es ¿hasta dónde queremos llegar a ser?
Queremos ser bienaventurados que solo se nos ha perdonado nuestras transgresiones y cubierto su pecado (esto es lo mínimo pues el que no está aquí quizá no ha conocido al Señor), o bienaventurados que además de esto también no se nos culpa de iniquidad porque nuestro espíritu es sin engaño y sin traición.

Dios quiera que al menos tengamos la primera bienaventuranza, pero bueno es que además tengamos la oportunidad de que a través de la enseñanza aprendamos a caminar en el Señor para que no se encuentre culpa de iniquidad en nosotros. El aprender a caminar es lo que sin que nos demos cuenta el corazón nos habrá sido cambiado, no desmayemos.

miércoles, 6 de junio de 2012

Perseguidores de la iglesia


2Ti 3:10  Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, 11  persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía,(B) en Iconio,(C) en Listra;(D) persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor. 12  Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; 13  mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.
Hch 13:48  Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna. 49  Y la palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia. 50  Pero los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de sus límites. 51  Ellos entonces, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies,(W) llegaron a Iconio. 52  Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.
Hch 14:2  Mas los judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos. 3  Por tanto, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con denuedo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, concediendo que se hiciesen por las manos de ellos señales y prodigios. 4  Y la gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y otros con los apóstoles. 5  Pero cuando los judíos y los gentiles, juntamente con sus gobernantes, se lanzaron a afrentarlos y apedrearlos, 6  habiéndolo sabido, huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y a toda la región circunvecina, 7  y allí predicaban el evangelio.
Hch 14:18  Y diciendo estas cosas, difícilmente lograron impedir que la multitud les ofreciese sacrificio. 19  Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto. 20  Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe. 21  Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, 22  confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

Cuando algunas cosas no salen como queremos podríamos pensar que no es el propósito de Dios y que por eso no se dan las cosas, o que quizá no es el tiempo de Dios para que nos sea dado, sin embargo hay situaciones en las que haciendo la voluntad de Dios y siendo obrero del Señor podríamos sentir obstáculos, oposición para que ocurran ciertas cosas. En Num_32:23 no habla de una persecución sino de las consecuencias del pecado, no debemos confundirlo.

Algunas veces se puede estar sufriendo persecución y no darnos cuenta de lo que está pasando a nuestro alrededor, y qué es lo que se está moviendo. Nuestra lucha no es contra carne ni sangre por lo tanto aunque personas y aun cristianos sean influenciados no debemos ver la persecución como humana sino espiritual, de huestes o potestades que influyen sobre otros y que quieren oprimirnos directamente.

Es necesario que conozcamos lo que Pablo hizo para superar todo tipo de persecución y cómo se originó la persecución para no quedarnos con la idea que solo se puede tener persecución física. Pablo le enseña a Timoteo que no se afligiera de la persecución porque de alguna manera es una forma de saber que se está en buen camino y obrando en el Señor, por supuesto para alguien que tiene discernimiento para darse cuenta que no se está saliendo de la obra del Señor.

Pablo le dice a Timoteo que no solo había seguido su doctrina, sino también que era lo correcto estar cerca en el camino de persecución, no que buscara la persecución sino que esa persecución no lo sacara del camino, es decir que no lo hiciera retroceder en la obra. Además es importante para que nosotros no nos volvamos perseguidores de los que realmente hacen la obra de Dios.

El apóstol cuenta que de toda persecución lo ha librado el Señor, cuando soportamos la persecución en ese mismo tiempo el Señor obra maravillas, pero si no queremos sufrirlo entonces no puede manifestarse en ese tipo de bendición tan grande. Luego el Señor lo libraba de dos maneras uno sacándolo de la persecución cuando lo iba a dañar, o precipitándolo como un flujo o corriente que lo hace pasar por bajo sin que lo vean. El apóstol describe cada experiencia y de aquellos que se dejaron influenciar y se volvieron perseguidores:

Antioquía de Pisidia: la persecución que hacen los que se dejan estimular. Estos fueron aquellos con envidia o se sienten amenazados por la verdad que se predica, y que tienen la capacidad de acercarse y aguijonear mover a los piadosos para que se vuelvan perseguidores aun sin saberlo. En las mismas iglesias puede existir esta influencia que pone de perseguidores a aquellos que se dejan arrastrar.

Es importante ver los dos tipos de personas que persiguen y qué es lo que tienen en común, y no hablamos de lo externo sino del interior, de lo que no se ve; lo común es que no quieren el bien de los demás y se sienten con envidia. Las personas que no les gusta el obrar de Dios en las vidas, que no les gusta la restauración de otros terminarán volviéndose perseguidores.

El resultado de esta persecución fue que Pablo y los demás hermanos sacudieron el polvo en señal de no querer nada de ellos, y que el juicio de Dios cayera sobre estas personas por lo que habían hecho en contra del evangelio. Esto significa desvincularse y no tener ninguna responsabilidad, y esto era una página que se pasaba y se iba a otro lugar donde aceptaran el mensaje. Hoy día no hacemos esto de desvincularnos de los que no quieren nada con Dios, pero el tiempo apremiaba y no podían esperar hasta que cambiaran y aceptaran el mensaje. Entonces Pablo y los hermanos solo salieron y se apartaron de la persecución.

En Iconio: los que corrompen los ánimos. Los judíos que no creían metieron en desesperación y excitaron los ánimos de los gentiles contra los hermanos. Algunas personas son así y funcionan de acuerdo a sus ánimos y existen otros que son expertos para moverlos en el ánimo como masas a donde ellos quieren, son agitadores del alma.

Esto no hizo correr a Pablo y los hermanos sino que se detuvieron allí mucho tiempo, pero confiados en el Señor que tiene la autoridad, y en ese orden sabían que estaban haciendo lo correcto. Esta decisión influyó en muchas personas que siguieron al Señor.

Al final se dividieron y los contrarios donde estaban los judíos, gentiles que no creyeron y sus gobernantes que miraban las cosas desde otro punto de vista, estos se reunieron para apedrearles, y Pablo y los hermanos fueron avisados y huyeron a tiempo. Esto demuestra que el Señor puede permitir que huyamos y no quedarse esperando.

En Listra: los que persuaden a los volubles. Esto es lo que sucede con las masas que siguen señales, que así como se maravillaban por lo que miraban sus ojos, también rápido podían cambiar de opinión. Es que los ojos no tienen tanta memoria para amar, el amor a Dios no debe depender de los ojos sino del corazón. Estos antes los estaban adorando como dioses y después los estaban apedreando, así es el obrero de Dios mientras la gente ve cosas al que no quiere de Dios le parece un espectáculo más, pero cuando estos mismos son tan volubles que no les importó lo que habían visto de maravillas de Dios, sino que se dejaron influenciar al punto de llegar a ser violentos.

De esta actuación de esta gente el apóstol Pablo sufrió de pedradas hasta que lo sacaron creyéndolo muerto, pero el Señor le libró pues el Señor lo levantó. Así es muchas veces que tenemos que sufrir algún daño pero siempre el Señor sacará adelante a los que les sirven y los hará llegar hasta donde él quiera llevarlos.

Para salir de la persecución tenemos que hacer solo una cosa: no dejar de hacer la obra del Señor. Al final la persecución terminará, pues en aquellos lugares de donde fue sacado pudieron regresar a confirmar a los hermanos y a establecer ministros.

Porque es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios, dijo el apóstol Pablo; son estas palabras mucho mejores a que digan que somos piadosos que nos dejamos influenciar para volvernos perseguidores de la iglesia.

miércoles, 30 de mayo de 2012

En busca del éxito


Textos: Pro_31:10-21, Ecl_7:8; Ose_6:1-7
Pro 31:10  Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
11  El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias.
12  Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida.
13  Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos.
14  Es como nave de mercader; Trae su pan de lejos.
15  Se levanta aun de noche Y da comida a su familia Y ración a sus criadas.
16  Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos.
17  Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos.
18  Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche.
19  Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.
20  Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso.
21  No tiene temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.


Hoy día toda la gente habla del éxito, y buscado que alguien dé la fórmula para alcanzarlo. Se ha escrito tanto de qué hacer para ser exitoso en la vida y se ha escrito mucho y se nos olvida que la biblia nos habla de cómo vivir en éxito y no solo alcanzarlo, pero esta fórmula no es secreta, sino pública y que quiere que todos alcancemos.

Muchas personas se sienten atraídos por todo lo que dice “éxito”, cuando les aseguran que podrán tener éxito aun sin esfuerzo, tiene todavía mayor atracción. Esto se aplica también a los mismos ministerios donde como ministros en el afán de atraer y mantener el pueblo de Dios, queremos llamar la atención de aquellos que tienen sed de éxito, donde pareciera que el foco de atención es el bienestar del cristiano como fin del evangelio, no importando la acción hacia los demás, entre estos sus propias familias, y los que no conocen del Señor, o los que necesitan ayuda.

Pero, ¿cuál es la respuesta de Dios al anhelo de éxito? ¿Es el mismo concepto de éxito del hombre moderno al que nos propone Dios? Estas son preguntas que debemos contestarnos a la luz de la palabra, porque si pensamos que los beneficios del evangelio están encaminados al bienestar material únicamente, estaríamos dejando por fuera los mejores beneficios del evangelio como la salvación.

¿Qué es el éxito? La palabra viene del latín Exitus que significa salida, buena aceptación de alguien o algo; significa entonces el resultado o salida de algo. Se origina en el Gr. ekbasis: resultado o salida. (Ec origen de donde procede el movimiento o acción; básis caminar, paso, pie).

Según el griego es salir, caminando es decir en movimiento y esto es sin duda algo bien claro pues habla de la dinámica que tiene el éxito, no es un estado estático o que se espera a que llegue sino más bien decisiones que hacemos que deben estar en la obediencia a Dios y no a  nuestros propios deseos.  

Entonces el éxito según la palabra de Dios está asociada a terminar bien algo y no tanto por la aceptación que la persona tenga, porque justamente es lo que hoy más motiva a personas a buscar este tipo de éxito, no importándole a algunos lo que les pidan que hagan. Se pueden dejar llevar a hacer cosas ridículas y hasta llevarlos a una fe torcida todo para alcanzar éxito. Quien tiene éxito personal en los negocios, en el deporte o cualquier disciplina se vuelve un ejemplo y también un modelo, además de ganar poder.

Un ejemplo de éxito en la biblia. Este es un buen ejemplo en la palabra, aunque existen muchos ejemplos más, pero este llama la atención por ser el de una mujer que es virtuosa o ejemplar como muchas hoy día pero quizá sin sentirse como tal (Pro_31:18-20). Esta mujer que describe quizá hoy pasaría inadvertida, como una mujer quizá común, sin mayor relevancia o eminencia, pero según Dios es exitosa.

Pensaríamos que esta mujer no era exitosa por no ser una mujer empresaria con millones, sin embargo habla de la cosas que alcanzaba a hacer en su vida, teniendo el mismo tiempo que todos tenemos de veinticuatro horas en el día, no se preocupaba solamente de que las cosas materiales estuvieran hechas con excelencia pues usaba sus manos para hacer cosas en el tiempo que disponía, pues tenía un trabajo duro en su casa.

La confianza de su marido le daba seguridad, y se nota que ahorraba de lo que hacía pues cuando pudo adquirió tierra para plantar viña, de la cual dice que se cercioraba de que sus negocios estuvieran bien, lo que significa que no dejaba las cosas comenzadas sino que buscaba que fueran bien, es decir que no solo tenía habilidades con las manos sino que también era diligente en supervisar y buscar soluciones.

El cristiano exitoso se preocupa en estar bien con Dios como parte de su familia como Padre, llevaba bien su vida familiar principalmente con su esposo que le tenía confianza, su marido está seguro que todo bajo sus manos tiene bendición, así como lo era Daniel. Un segundo ámbito era el de sus ingresos que estaban enfocados en todo lo que podía hacer con sus manos y esto servía para bendecir a su familia y aun a sus cridas. El tercer ámbito está muy bien cubierto y el de dar al pobre y al necesitado, esta es una faceta clave para el éxito pues si hemos alcanzado algún nivel siempre podremos ayudar y con esto motivar  a que otros también sean exitosos. Esto hace completo el triunfo, pues si es solitario no tendrá un buen sabor.

El cristiano de hoy puede tratar de hacer las cosas solo para su beneficio y esto puede estar limitando lo que el Señor quiere hacer; existe muchas personas exitosas que no disfrutan el éxito, y no se dan cuenta que lo tienen dentro de lo relativo, pero es necesario compartirlo con el que necesita para que su espíritu crea que Dios no es limitado.

Por el conocimiento de Jehová viene el éxito. En Ose_6:3 dice: “Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.” Nos habla lo que es conocer al Señor y como ese conocimiento nos dará éxito en la vida. El éxito es la salida a y esto implica vencer lo que es contrario, o los problemas o barreras que tenemos, y la desobediencia evita al hombre alcanzar el éxito.

Nadie lo puede alcanzar si no conoce al Señor, y la forma en que nos lo lleva ese conocimiento es tan segura como la salida del sol. El amanecer llega con el conocimiento del Señor a nuestra vida, y el éxito se abre, nos ilumina la vida, nos llena como el sol que nadie puede detener. Su palabra llegará como el agua que cae temprano cuando queremos preparar el terreno y también la que esperamos al final que es la que definirá la cosecha, no debemos desespera.

Es mejor el final del negocio. Así dice Ecl_7:8: “Mejor es el fin del negocio que su principio; mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.”  Esta cita bíblica nos habla de que no es tanto el comenzar algo, sino tener éxito en lo que hacemos, esto es terminar bien. Alguno no ha terminado algo que comenzó con entusiasmo, si esto es cierto entonces no tuvimos éxito en tal empresa. La vida espiritual es también un negocio o área importante de la vida donde se debe tener éxito.

Nadie debe sentirse fracasado si no ha podido terminar algo bien, porque mientras hay vida no se ha terminado el asunto, es decir estamos a tiempo para alcanzarlo sin ningún problema, la única condición es que no debemos olvidar todos las áreas que incluye el éxito.

Parece que el sufrido o paciente es aquel que consigue el éxito, y esto de verdad es sabiduría porque algunos podemos desesperarnos y aun dejar el camino del Señor pensando que no habrá éxito para nosotros, y lo que necesitábamos era más tiempo para avanzar en el camino. No debemos dejar que nos venza la falta de resultados económicos porque esta solo es una parte del éxito total.

Desgraciadamente cuando no se entiende que el exitoso en la vida es el que tiene una buena relación con Dios, su familia, tiene ánimos y fe para trabajar no importando lo que hagamos, y puede dar porque el que recibe de ti te mirará como exitoso. Cristianos dejan el camino cuando no reciben lo que esperaban que Dios les daría, porque se enfocan en lo que no es, pero en la iglesia de Dios existe mucha gente exitosa, vivamos sintiéndonos así porque el Señor nos mira así.