miércoles, 6 de junio de 2012

Perseguidores de la iglesia


2Ti 3:10  Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, 11  persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía,(B) en Iconio,(C) en Listra;(D) persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor. 12  Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; 13  mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados.
Hch 13:48  Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna. 49  Y la palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia. 50  Pero los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de sus límites. 51  Ellos entonces, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies,(W) llegaron a Iconio. 52  Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.
Hch 14:2  Mas los judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos. 3  Por tanto, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con denuedo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, concediendo que se hiciesen por las manos de ellos señales y prodigios. 4  Y la gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y otros con los apóstoles. 5  Pero cuando los judíos y los gentiles, juntamente con sus gobernantes, se lanzaron a afrentarlos y apedrearlos, 6  habiéndolo sabido, huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y a toda la región circunvecina, 7  y allí predicaban el evangelio.
Hch 14:18  Y diciendo estas cosas, difícilmente lograron impedir que la multitud les ofreciese sacrificio. 19  Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto. 20  Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe. 21  Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, 22  confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

Cuando algunas cosas no salen como queremos podríamos pensar que no es el propósito de Dios y que por eso no se dan las cosas, o que quizá no es el tiempo de Dios para que nos sea dado, sin embargo hay situaciones en las que haciendo la voluntad de Dios y siendo obrero del Señor podríamos sentir obstáculos, oposición para que ocurran ciertas cosas. En Num_32:23 no habla de una persecución sino de las consecuencias del pecado, no debemos confundirlo.

Algunas veces se puede estar sufriendo persecución y no darnos cuenta de lo que está pasando a nuestro alrededor, y qué es lo que se está moviendo. Nuestra lucha no es contra carne ni sangre por lo tanto aunque personas y aun cristianos sean influenciados no debemos ver la persecución como humana sino espiritual, de huestes o potestades que influyen sobre otros y que quieren oprimirnos directamente.

Es necesario que conozcamos lo que Pablo hizo para superar todo tipo de persecución y cómo se originó la persecución para no quedarnos con la idea que solo se puede tener persecución física. Pablo le enseña a Timoteo que no se afligiera de la persecución porque de alguna manera es una forma de saber que se está en buen camino y obrando en el Señor, por supuesto para alguien que tiene discernimiento para darse cuenta que no se está saliendo de la obra del Señor.

Pablo le dice a Timoteo que no solo había seguido su doctrina, sino también que era lo correcto estar cerca en el camino de persecución, no que buscara la persecución sino que esa persecución no lo sacara del camino, es decir que no lo hiciera retroceder en la obra. Además es importante para que nosotros no nos volvamos perseguidores de los que realmente hacen la obra de Dios.

El apóstol cuenta que de toda persecución lo ha librado el Señor, cuando soportamos la persecución en ese mismo tiempo el Señor obra maravillas, pero si no queremos sufrirlo entonces no puede manifestarse en ese tipo de bendición tan grande. Luego el Señor lo libraba de dos maneras uno sacándolo de la persecución cuando lo iba a dañar, o precipitándolo como un flujo o corriente que lo hace pasar por bajo sin que lo vean. El apóstol describe cada experiencia y de aquellos que se dejaron influenciar y se volvieron perseguidores:

Antioquía de Pisidia: la persecución que hacen los que se dejan estimular. Estos fueron aquellos con envidia o se sienten amenazados por la verdad que se predica, y que tienen la capacidad de acercarse y aguijonear mover a los piadosos para que se vuelvan perseguidores aun sin saberlo. En las mismas iglesias puede existir esta influencia que pone de perseguidores a aquellos que se dejan arrastrar.

Es importante ver los dos tipos de personas que persiguen y qué es lo que tienen en común, y no hablamos de lo externo sino del interior, de lo que no se ve; lo común es que no quieren el bien de los demás y se sienten con envidia. Las personas que no les gusta el obrar de Dios en las vidas, que no les gusta la restauración de otros terminarán volviéndose perseguidores.

El resultado de esta persecución fue que Pablo y los demás hermanos sacudieron el polvo en señal de no querer nada de ellos, y que el juicio de Dios cayera sobre estas personas por lo que habían hecho en contra del evangelio. Esto significa desvincularse y no tener ninguna responsabilidad, y esto era una página que se pasaba y se iba a otro lugar donde aceptaran el mensaje. Hoy día no hacemos esto de desvincularnos de los que no quieren nada con Dios, pero el tiempo apremiaba y no podían esperar hasta que cambiaran y aceptaran el mensaje. Entonces Pablo y los hermanos solo salieron y se apartaron de la persecución.

En Iconio: los que corrompen los ánimos. Los judíos que no creían metieron en desesperación y excitaron los ánimos de los gentiles contra los hermanos. Algunas personas son así y funcionan de acuerdo a sus ánimos y existen otros que son expertos para moverlos en el ánimo como masas a donde ellos quieren, son agitadores del alma.

Esto no hizo correr a Pablo y los hermanos sino que se detuvieron allí mucho tiempo, pero confiados en el Señor que tiene la autoridad, y en ese orden sabían que estaban haciendo lo correcto. Esta decisión influyó en muchas personas que siguieron al Señor.

Al final se dividieron y los contrarios donde estaban los judíos, gentiles que no creyeron y sus gobernantes que miraban las cosas desde otro punto de vista, estos se reunieron para apedrearles, y Pablo y los hermanos fueron avisados y huyeron a tiempo. Esto demuestra que el Señor puede permitir que huyamos y no quedarse esperando.

En Listra: los que persuaden a los volubles. Esto es lo que sucede con las masas que siguen señales, que así como se maravillaban por lo que miraban sus ojos, también rápido podían cambiar de opinión. Es que los ojos no tienen tanta memoria para amar, el amor a Dios no debe depender de los ojos sino del corazón. Estos antes los estaban adorando como dioses y después los estaban apedreando, así es el obrero de Dios mientras la gente ve cosas al que no quiere de Dios le parece un espectáculo más, pero cuando estos mismos son tan volubles que no les importó lo que habían visto de maravillas de Dios, sino que se dejaron influenciar al punto de llegar a ser violentos.

De esta actuación de esta gente el apóstol Pablo sufrió de pedradas hasta que lo sacaron creyéndolo muerto, pero el Señor le libró pues el Señor lo levantó. Así es muchas veces que tenemos que sufrir algún daño pero siempre el Señor sacará adelante a los que les sirven y los hará llegar hasta donde él quiera llevarlos.

Para salir de la persecución tenemos que hacer solo una cosa: no dejar de hacer la obra del Señor. Al final la persecución terminará, pues en aquellos lugares de donde fue sacado pudieron regresar a confirmar a los hermanos y a establecer ministros.

Porque es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios, dijo el apóstol Pablo; son estas palabras mucho mejores a que digan que somos piadosos que nos dejamos influenciar para volvernos perseguidores de la iglesia.

miércoles, 30 de mayo de 2012

En busca del éxito


Textos: Pro_31:10-21, Ecl_7:8; Ose_6:1-7
Pro 31:10  Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
11  El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias.
12  Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida.
13  Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos.
14  Es como nave de mercader; Trae su pan de lejos.
15  Se levanta aun de noche Y da comida a su familia Y ración a sus criadas.
16  Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos.
17  Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos.
18  Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche.
19  Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.
20  Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso.
21  No tiene temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.


Hoy día toda la gente habla del éxito, y buscado que alguien dé la fórmula para alcanzarlo. Se ha escrito tanto de qué hacer para ser exitoso en la vida y se ha escrito mucho y se nos olvida que la biblia nos habla de cómo vivir en éxito y no solo alcanzarlo, pero esta fórmula no es secreta, sino pública y que quiere que todos alcancemos.

Muchas personas se sienten atraídos por todo lo que dice “éxito”, cuando les aseguran que podrán tener éxito aun sin esfuerzo, tiene todavía mayor atracción. Esto se aplica también a los mismos ministerios donde como ministros en el afán de atraer y mantener el pueblo de Dios, queremos llamar la atención de aquellos que tienen sed de éxito, donde pareciera que el foco de atención es el bienestar del cristiano como fin del evangelio, no importando la acción hacia los demás, entre estos sus propias familias, y los que no conocen del Señor, o los que necesitan ayuda.

Pero, ¿cuál es la respuesta de Dios al anhelo de éxito? ¿Es el mismo concepto de éxito del hombre moderno al que nos propone Dios? Estas son preguntas que debemos contestarnos a la luz de la palabra, porque si pensamos que los beneficios del evangelio están encaminados al bienestar material únicamente, estaríamos dejando por fuera los mejores beneficios del evangelio como la salvación.

¿Qué es el éxito? La palabra viene del latín Exitus que significa salida, buena aceptación de alguien o algo; significa entonces el resultado o salida de algo. Se origina en el Gr. ekbasis: resultado o salida. (Ec origen de donde procede el movimiento o acción; básis caminar, paso, pie).

Según el griego es salir, caminando es decir en movimiento y esto es sin duda algo bien claro pues habla de la dinámica que tiene el éxito, no es un estado estático o que se espera a que llegue sino más bien decisiones que hacemos que deben estar en la obediencia a Dios y no a  nuestros propios deseos.  

Entonces el éxito según la palabra de Dios está asociada a terminar bien algo y no tanto por la aceptación que la persona tenga, porque justamente es lo que hoy más motiva a personas a buscar este tipo de éxito, no importándole a algunos lo que les pidan que hagan. Se pueden dejar llevar a hacer cosas ridículas y hasta llevarlos a una fe torcida todo para alcanzar éxito. Quien tiene éxito personal en los negocios, en el deporte o cualquier disciplina se vuelve un ejemplo y también un modelo, además de ganar poder.

Un ejemplo de éxito en la biblia. Este es un buen ejemplo en la palabra, aunque existen muchos ejemplos más, pero este llama la atención por ser el de una mujer que es virtuosa o ejemplar como muchas hoy día pero quizá sin sentirse como tal (Pro_31:18-20). Esta mujer que describe quizá hoy pasaría inadvertida, como una mujer quizá común, sin mayor relevancia o eminencia, pero según Dios es exitosa.

Pensaríamos que esta mujer no era exitosa por no ser una mujer empresaria con millones, sin embargo habla de la cosas que alcanzaba a hacer en su vida, teniendo el mismo tiempo que todos tenemos de veinticuatro horas en el día, no se preocupaba solamente de que las cosas materiales estuvieran hechas con excelencia pues usaba sus manos para hacer cosas en el tiempo que disponía, pues tenía un trabajo duro en su casa.

La confianza de su marido le daba seguridad, y se nota que ahorraba de lo que hacía pues cuando pudo adquirió tierra para plantar viña, de la cual dice que se cercioraba de que sus negocios estuvieran bien, lo que significa que no dejaba las cosas comenzadas sino que buscaba que fueran bien, es decir que no solo tenía habilidades con las manos sino que también era diligente en supervisar y buscar soluciones.

El cristiano exitoso se preocupa en estar bien con Dios como parte de su familia como Padre, llevaba bien su vida familiar principalmente con su esposo que le tenía confianza, su marido está seguro que todo bajo sus manos tiene bendición, así como lo era Daniel. Un segundo ámbito era el de sus ingresos que estaban enfocados en todo lo que podía hacer con sus manos y esto servía para bendecir a su familia y aun a sus cridas. El tercer ámbito está muy bien cubierto y el de dar al pobre y al necesitado, esta es una faceta clave para el éxito pues si hemos alcanzado algún nivel siempre podremos ayudar y con esto motivar  a que otros también sean exitosos. Esto hace completo el triunfo, pues si es solitario no tendrá un buen sabor.

El cristiano de hoy puede tratar de hacer las cosas solo para su beneficio y esto puede estar limitando lo que el Señor quiere hacer; existe muchas personas exitosas que no disfrutan el éxito, y no se dan cuenta que lo tienen dentro de lo relativo, pero es necesario compartirlo con el que necesita para que su espíritu crea que Dios no es limitado.

Por el conocimiento de Jehová viene el éxito. En Ose_6:3 dice: “Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.” Nos habla lo que es conocer al Señor y como ese conocimiento nos dará éxito en la vida. El éxito es la salida a y esto implica vencer lo que es contrario, o los problemas o barreras que tenemos, y la desobediencia evita al hombre alcanzar el éxito.

Nadie lo puede alcanzar si no conoce al Señor, y la forma en que nos lo lleva ese conocimiento es tan segura como la salida del sol. El amanecer llega con el conocimiento del Señor a nuestra vida, y el éxito se abre, nos ilumina la vida, nos llena como el sol que nadie puede detener. Su palabra llegará como el agua que cae temprano cuando queremos preparar el terreno y también la que esperamos al final que es la que definirá la cosecha, no debemos desespera.

Es mejor el final del negocio. Así dice Ecl_7:8: “Mejor es el fin del negocio que su principio; mejor es el sufrido de espíritu que el altivo de espíritu.”  Esta cita bíblica nos habla de que no es tanto el comenzar algo, sino tener éxito en lo que hacemos, esto es terminar bien. Alguno no ha terminado algo que comenzó con entusiasmo, si esto es cierto entonces no tuvimos éxito en tal empresa. La vida espiritual es también un negocio o área importante de la vida donde se debe tener éxito.

Nadie debe sentirse fracasado si no ha podido terminar algo bien, porque mientras hay vida no se ha terminado el asunto, es decir estamos a tiempo para alcanzarlo sin ningún problema, la única condición es que no debemos olvidar todos las áreas que incluye el éxito.

Parece que el sufrido o paciente es aquel que consigue el éxito, y esto de verdad es sabiduría porque algunos podemos desesperarnos y aun dejar el camino del Señor pensando que no habrá éxito para nosotros, y lo que necesitábamos era más tiempo para avanzar en el camino. No debemos dejar que nos venza la falta de resultados económicos porque esta solo es una parte del éxito total.

Desgraciadamente cuando no se entiende que el exitoso en la vida es el que tiene una buena relación con Dios, su familia, tiene ánimos y fe para trabajar no importando lo que hagamos, y puede dar porque el que recibe de ti te mirará como exitoso. Cristianos dejan el camino cuando no reciben lo que esperaban que Dios les daría, porque se enfocan en lo que no es, pero en la iglesia de Dios existe mucha gente exitosa, vivamos sintiéndonos así porque el Señor nos mira así.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Envíame ayuda Señor


Sal 20:1  Jehová te oiga en el día de conflicto; El nombre del Dios de Jacob te defienda.
Sal 20:2  Te envíe ayuda desde el santuario, Y desde Sion te sostenga.
Sal 20:3  Haga memoria de todas tus ofrendas, Y acepte tu holocausto. Selah
Sal 20:4  Te dé conforme al deseo de tu corazón, Y cumpla todo tu consejo.
Sal 20:5  Nosotros nos alegraremos en tu salvación, Y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios; Conceda Jehová todas tus peticiones.
Sal 20:6  Ahora conozco que Jehová salva a su ungido; Lo oirá desde sus santos cielos
Con la potencia salvadora de su diestra.
Sal 20:7  Estos confían en carros, y aquéllos en caballos; Mas nosotros del nombre de Jehová nuestro Dios tendremos memoria. Sal 20:8  Ellos flaquean y caen, Mas nosotros nos levantamos, y estamos en pie. Sal 20:9  Salva, Jehová; Que el Rey nos oiga en el día que lo invoquemos.

Cuando cualquier necesidad supera al hombre en cualquier situación o área de nuestra vida, pedir ayuda es lo mejor que podemos hacer; si pedimos ayuda equivocada al hombre podría ser que si no está de acuerdo a la voluntad de Dios se vuelva con el tiempo contraproducente, porque no llega a la necesidad real, sino que muchas veces solamente a la manifestación externa.

La ayuda de Dios por otro lado es completa y llega no solo a la necesidad más interna, sino también que corrige o ayuda a mejorar otros aspectos que son parte de esa necesidad y que no vemos, es decir que tiene buen efecto a pesar de una alta complejidad que tenga. Resultan no muy claros los problemas que atravesamos aun para nosotros mismos, no digamos el que mira desde fuera. No alcanza nuestra mente pues es subjetiva muchas veces y no mira tampoco lo más antiguo sino que tiende a lo reciente, y no entiende ni distingue las verdaderas necesidades.

El rey David habla del día del conflicto o el día del problema, porque es entonces cuando nos damos cuenta que tenemos una necesidad, o es cuando necesitamos la respuesta de Dios de manera urgente. El día del problema es cuando las cosas están ya encima de nosotros, es cuando viene el desenlace: o somos aplastados o salimos en victoria.

Dios se acordará de lo bueno de ti. El salmista habla de la necesidad que tenemos  como hombres de que se recuerden de nosotros, más de las cosas buenas nos hará sentirnos seguros, nos sentiremos con derecho o al menos cómodos para pedir un favor o solicitar la ayuda. Es como cuando nos piden algo, si automáticamente pensamos en, si lo merece o no, seguramente no lo daremos. Dios no mira lo malo sino lo bueno para tener una razón más para darnos su ayuda.

La ofrenda que se recuerda el Señor es lo que hemos ayudado y participado antes y no estamos hablando de que nos vale esto como una obra para que nos perdonen hoy por equivalencia, sino más bien para que nosotros estemos tranquilos y confiados al pedir ayuda. La palabra heb. minkjá se traduce ofrenda y significa dividir en porciones, Él se acordará que otras veces hemos ayudado a otros y apartado también para su casa. Asimismo el aceptar el holocausto que hemos ofrecido es cuando el Señor se agradó de nosotros pues pide que entreguemos nuestra vida en sacrificio vivo, el holocausto es quemado completamente a excepción de la sangre, pues la vida no nos pertenece para quemarla completamente.

Dios se acuerda de lo bueno de nosotros para darnos ayuda, no se acuerda de lo malo que nos ha perdonado, esta es una gran diferencia con el hombre que tiene que encontrar algo que le permita decir que lo merecemos, porque de lo contrario no lo cede.

Existen varios tipos de ayuda de las que habla el rey David, desde la más elemental, hasta la otras que se van construyendo y nos van transformando conforme con el tiempo. Veamos una descripción y estas ayudas y cómo aplican:

1.       Una ayuda que te sostenga. En el verso 2 habla de este tipo de ayuda más importante: la que no deja que nos derrumbemos, porque cuando se permite, cuando no tenemos el apoyo, la ayuda de Dios el derrumbamiento es eminente y las consecuencias mayores a lo que esperamos. Si alguien se derrumba las consecuencias pueden ser totales o parciales, es decir bajando la guardia puede desatarse algo desde nuestro cuerpo cuando se deja de pelear y las defensas bajas permiten que seamos presas de enfermedades. Cuánto más en lo espiritual que puede comenzar a abrirse puertas por el desánimo, la desesperanza, la queja y palabras que van más allá de lo que a veces queremos decir, hablamos más de la cuenta.

Cuando alguno está por derrumbarse debemos de tener compasión porque no sabemos las consecuencias, los hijos para con los padres debemos estar pendientes y apoyar y no ser estorbo o causa de aceleración del mal. Pedir una ayuda para que sostenga a otro es clave porque de seguro el problema o conflicto pasará.

2. Te ayude conforme a tus peticiones. El Señor puede conceder todas nuestras peticiones, y este ya es un punto que va más allá de lo necesario, más allá del sustento, pues se da porque al Señor se agrada de alguien, se concede por la buena relación, por  la comunión, por el amor. Por esto es necesario que tengamos la capacidad de levantar bandera, lo cual significa que estamos orgullosos, estamos contentos de pertenecer, me siento a gusto con el Señor, es representar a alguien grande de quien me siento honrado por ser el Dios altísimo.
Las peticiones son el resultado de tener el valor de solicitar, de pedir, es algo que sale de adentro, pues la mayor parte de las veces lo hemos pensado antes de expresárselo al Señor. Cuando esas peticiones son conforme al corazón de Dios estamos seguros que nos concederá y la ayuda tendrá un impacto grande pues dio un fruto que resultó de una intervención nuestra, es decir que fuimos no solo respondidos sino avalados por el Señor.
3.   Te ayude conforme a tus deseos. David decía que te dé el Señor la ayuda conforme al deseo del corazón, y si lo dice David que era conforme al corazón de Dios, se podría decir que era ese deseo era correcto y agradable al Señor. Ayúdanos Señor a tener un buen deseo en nuestro corazón, cambia los que son incorrectos.

Los deseos del corazón parecieran que no tienen mayor relevancia porque tiende a sentirse que no son tan importantes, pero lo cierto es que son necesarios pues antes de que no hubiera día de conflicto quizá no nos dábamos cuenta de lo importante que era que fueran escuchados. El Señor cuando nos ayuda y va más allá de nuestras peticiones verbales de seguro está arreglando aspectos más íntimos de nuestra vida. Que el Señor te ayude conforme a tus deseos.

4.   Te ayude conforme a y tus planes. Por otro lado pide David que llene todos nuestros propósitos (v.4 que cumpla todo tu consejo), es decir que se puedan cumplir todos los planes, y es aquí donde nuestros planes deben ser de acuerdo a los del Señor, es decir que se cumplan los que él ha trazado. Muchos propósitos de Dios se van a cumplir y otros solo si nosotros deseamos que se cumplan. Señor que tus propósitos en nosotros no se detengan, ayúdanos. Los propósitos de Dios se cumplen con muchas pequeñas ayudas y otras grandes que van llenando el espacio hasta que va alcanzando un nivel suficiente que nos permite ver hacia dónde quiere llevar nuestra vida.

La confianza es en ti y no en carros y caballos. Habrá personas que en el problema, en el conflicto buscan sus carros o sus caballos para salir a pelear (creyéndose autosuficientes para enfrentar), pero nosotros nos acordaremos del Eterno Dios a quien adoraremos, esa memoria nos guardará, es lo que permite invocar a Dios.

La victoria viene entonces de poder adorar en el conflicto, en el problema, en la necesidad, donde otros quizá se enojan, buscan sus recursos de guerra, pero nosotros tendremos victoria porque nos rescatará al pedir su ayuda. Podremos levantarnos si caemos y estar de pie en el problema y el conflicto.